Contexto
artístico e histórico del arte califal en Al-Andalus
No
cabe duda que uno de los hechos más sorprendentes de la historia de España
es la rapidísima ocupación musulmana durante el primer cuarto del
siglo VIII.

Existe
una gran controversia en la valoración que diversos historiadores dan a
la fragilidad de la resistencia hispanovisigoda y la rapidez con la que se consumó
la conquista.
Lo
que sí parece aceptado por todos es que la monarquía
y nobleza del reino visigodo se encontraba sumida en una situación
de descomposición interna con motivo del continuo enfrentamiento
interno entre facciones, amén de disputas dinásticas
y la animadversión de ciertos colectivos represaliados, como
fue el caso de los judíos.
Verdaderamente,
parece
éste el caldo de cultivo idóneo para hacer prosperar
ambiciones desmedidas de poder, conspiraciones políticas,
venganzas y traiciones que, conjuntamente, llevaron a abrir las
puertas de la Península a los pueblos árabe y bereber
recientemente islamizados en África y Asia.
Si
a esto le unimos que, al principio, los musulmanes fueron tolerantes
en materia religiosa y que favorecieron con reducción de
impuestos a muchos integrantes de la nobleza media visigoda, se
entiende que la oposición no fuese excesiva.
Por
su parte, el campesino no se vio afectado en su vida cotidiana y
tan lejano y ajeno debió ver al gobernante musulmán
como al antiguo rey de Toledo.
Pero
no es éste el lugar para resumir este hecho histórico tan complejo
de la penetración de los musulmanes en la España hispanovisigótica.

El
hecho cierto es que, para el año 718, la mayor parte de la Península
se encuentra bajo dominio político de los musulmanes.
Para
entender la génesis del arte de Al-Andalus en el siglo VIII hay que resaltar
dos hechos de gran importancia:
-
Inicialmente,
el número de musulmanes era infinitamente inferior al de
los cristianos.
Los
musulmanes conquistadores no constituían un grupo homogéneo puesto
que pertenecían a razas muy distintas: árabes y bereberes. Y dentro
de estos grupos existían facciones tribales.
Esta
nueva situación imponía en Al-Andalus la convivencia
de razas y credos distintos: hispanorromanos y visigodos cristianos,
judíos, árabes y bereberes musulmanes.
Los
cristianos que deciden conservar su fe se pasarán a llamar
mozárabes y el creciente número de cristianos que
abrazan el Islam, muladíes. También existieron musulmanes
que se convirtieron al Cristianismo. Además, a partir del
siglo XI, nuevas tribus africanas invaden Al-Andalus.
Tal
grado de heterogeneidad social en este territorio va a ser la principal causa
de dos hechos políticos y artísticos:
La
heterogeneidad va a ser, de manera intermitente, motivo de impulsos anárquicos
y disgregadores que se manifiestan en disputas civiles, rebeliones, anhelos de
independización, que será el principal obstáculo de Al-Andalus
para imponerse a los reinos cristianos del norte que paulatinamente ejercen una
mayor presión reconquistadora.
-
En
el campo del arte se produce la influencia mutua entre estos grupos.
Sabido es que los musulmanes absorbían con gran facilidad
las manifestaciones artísticas de los pueblos conquistados.
Este hecho será decisivo, como veremos, también con
Al-Andalus.
Origen
y filiación del arte hispanomusulmán de Al-Andalus
Uno
de los aspectos más debatidos por los historiadores del arte es el origen
del léxico artístico que los musulmanes emplearon en Al-Andalus
en los orígenes del arte hispanomusulmán.

Existe
un edificio que es esencial para rastrear las piezas que conforman el interesante
puzzle de la creación del arte musulmán en Al-Andalus. No es otro
que la famosa Mezquita de Córdoba.
La
Mezquita de Córdoba fue el edificio más ambicioso que
se levantó en Al-Andalus durante los primeros siglos y en él
intervinieron directamente los principales gobernantes árabes
(emires y califas). Además, se edificó a lo largo de más
de dos siglos y su conservación es, en gran parte de su superficie,
muy buena.
Y es que antes de
la llegada de Abd al-Rahman I, príncipe omeya huido de la matanza
que los abasíes perpetraron en Damasco (Siria) en el año
750, no hay manifestaciones artísticas o arquitectónicas
conservadas en Al-Andalus. Es posible que en esos 40 años previos
se edificaran mezquitas, palacios y castillos en Córdoba, Elvira
(Granada), Sevilla o Zaragoza, pero no se puede precisar nada de todo
ello por las posteriores reformas que sufrieron.
Abd al-Rahman I
creó en Al-Andalus un emirato independiente del Califato de Bagdad,
aunque respetó el poder religioso de estos califas. Alrededor
del año 785, Abd al-Rahman mandó edificar una gran mezquita
del viernes, es decir, aquélla que congregaba a todos los varones
adultos a la oración del viernes. La edificación se logró
en un tiempo verdaderamente récord: un año. Ello se vio
favorecido por el expolio de numerosas columnas que utilizaron como
material de acarreo. Paradójicamente, el mejor "museo"
para conocer ciertos detalles de la escultura monumental visigótica
es la Mezquita de Córdoba, pues en el tramo de Abd al-Rahman
I se conservan muchísimos capiteles de este estilo.

Esta
primera fase de la Mezquita de Córdoba va a influir decisivamente en la
arquitectura de toda Al-Andalus durante siglos y aunque evolucionó moderadamente
(como afirmaba Gómez Moreno, el arte hispanomusulmán tendió
siempre a recorrer un camino evolutivo de ida y vuelta) su impronta no desapareció
ni siquiera en el arte nazarí de los últimos siglos medievales.

Del
arte y arquitectura que muestra este sector de la Mezquita que, afortunadamente,
se encuentra bastante bien conservado, los diferentes estudiosos han clasificado
elementos de ascendencia musulmana oriental (Siria), es decir traídos por
Abd al-Rahman I de su lugar de nacimiento y otros que fueron asimilados del país
ocupado, la vieja Hispania visigoda.
Antes
de hacer una clasificación de estos elementos, es importante recordar que
el arte de la Siria Omeya del siglo VIII tenía un precedente histórico
bizantino de gran brillantez y muchos de los elementos "sirios" que
se pueden atribuir al arte en Al-Andalus provienen, a su vez, del mundo bizantino.
Elementos
asimilados de tradición romana y visigoda
Los
elementos de la arquitectura hispanomusulmana de Al-Andalus que fueron asimilados
procedentes de la tradición hispanorromana y visigoda anterior se pueden
resumir en:
- Muros de
sillería a soga y tizón. Este tipo de aparejo fue
empleado en la Mezquita de Córdoba, tomado de la arquitectura
hispanorromana.
- Superposición
de arcos. Es uno de los sellos de identidad de la Mezquita de Córdoba.
Ha sido interpretada por los historiadores como una genial adaptación de
la estructura de los acueductos romanos, como el de los Milagros de Mérida.
- Arco
de herradura. El que se usa inicialmente en la mezquita cordobesa tiene la
misma proporción de cerramiento de 1/3 que en la arquitectura visigoda.
Por tanto, un hecho tan significativo y de tanta personalidad de la arquitectura
hispanomusulmana de Al-Andalus, aunque con el tiempo obtendrá personalidad
propia por su progresivo cerramiento, procede de la cultura hispana.
- Arcos
con dovelas alternantes de ladrillo y sillería. Aunque también
se usó en la Siria Bizantina y luego Omeya, parece que procede de la arquitectura
de la España preislámica.
- Modillones
de rollos. Según Torres Balbás, derivan de la decoración
de hojas de acanto de las cornisas de los templos romanos.
- Celosías
caladas en mármol con motivos geométricos.
Pudieron proceder del arte visigodo.
- Estructura
a base de arcos superpuestos sobre pilar y columna. Se atribuye a una imitación
de algunos acueductos romanos como el de Mérida.

Elementos
de procedencia Siria
Por
su parte, los elementos de la arquitectura hispanomusulmana de Al-Andalus que
fueron importados de la Siria Omeya por influencia directa del emir se resumen
en dos:
- Tipología
y forma estructural de las mezquitas. La Mezquita de Córdoba
y otras mezquitas andalusíes tienen las naves de la sala de
oraciones en dirección perpendicular a la quibla. La mezquita
omeya de Al-Aqsa de Jerusalén parece que es su más directo
modelo.
- Almenas
escalonadas. Su precedente debió estar en la mezquita de Damasco.
Conclusión
sobre el nacimiento del arte de Al-Andalus
Como conclusión,
se puede afirmar que la tradición del arte español preislámico
va a jugar un papel fundamental en el nacimiento del arte hispanomusulmán
de Al-Andalus. No obstante, supone un brillante renacimiento a partir
de elementos heredados.
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