Guía
monumental y turística de Labastida, Álava
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Labastida |
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Álava |
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Rioja
Alavesa |
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1.250 |
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550 |
Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) y turística de
Labastida, Álava
Historia
y descripción de Labastida, Álava
Labastida
es una de las poblaciones más importantes y turísticas
de la Rioja Alavesa.

El
conjunto de la población se asienta en la falda sur del Cerro
de la Mota. El origen de Labastida precisamente hay que buscarlo en
lo alto de este cerro, donde se encuentra la Ermita románica
del Santo Cristo, por ser un lugar fortificado en la Alta Edad
Media perteneciente al Reino de Navarra en sus roces de frontera con
musulmanes y castellanos.
Es
junto a esta cima de este cerro fortificado y fronterizo donde nacieron
los barrios medievales de La Mota y el Olmo.
En
el siglo XIII, Labastida pasa a pertenecer a la Corona de Castilla.
Los
siglos XVI y XVII fueron tiempos de prosperidad y la población
se extiende en dirección sur y oeste por la falda del cerro
de la Mota. En esta etapa de riqueza, las familias burguesas construyen
palacios y casas solariegas que aun embellecen la villa.
Monumentos
de Labastida
Los
más relevantes monumentos de Labastida son la Ermita del
Santo Cristo, erigida en el extremo superior de la villa, sobre
el Cerro de la Mota. Es el templo de origen más primitivo
y antiguo núcleo original de Labastida.

En
segundo lugar, tenemos la actual iglesia parroquial de Nuestra
Señora de la Asunción, gran edificio de estilo renacentista
y barroco situado en la Plaza de la Paz, frente al ayuntamiento,
otro de los edificios emblemáticos de Labastida.
Del
nutrido conjunto de ermitas del municipio sobresalen, por su
origen románico, la de Santa Lucía y la de la
Virgen de los Ángeles de Toloño, ésta
última arruinada.
Ermita
del Santo Cristo
Según
investigaciones arqueológicas acometidas recientemente en los
cimientos y estructura arquitectónica de esta iglesia, el primer
templo que se asentó en este lugar fue prerrománico,
lo que confirma la existencia altomedieval de Labastida, con funciones
defensivas.
Más
tarde, se construyó una iglesia románica más
grande, de la que han quedado la gran portada del costado meridional
y una serie de canecillos reaprovechados.
En
el siglo XIV, según el citado estudio dirigido por Agustín
Azcarate, los muros del templo románico se recrecieron y fortificaron
con almenas hasta que un incendio a finales del siglo XV o XVI forzó
una reconstrucción a comienzos del XVI cegando las almenas
y construyendo una nueva cabecera tardogótica de bóveda
de crucería compleja de nervadura estrellada.
Exteriormente,
lo más apreciable son algunos elementos góticos, como
el pequeño rosetón de la fachada occidental y los ventanales
de la cabecera, con decoración de tallos secantes que forman
especies de cadenas.

Pero mucho más
importante es su portada tardorrománica. Presenta una estructura
típica del románico muy tardío de finales del
XII o comienzos del XIII, con numerosas arquivoltas de medio punto
que forman una profunda bocina. Las arquivoltas son aboceladas y las
doce columnas muestras capiteles muy deteriorados pero donde se adivinan
algunas escenas con personajes que desgraciadamente han quedado casi
"disueltas" por el paso y las agresiones de los siglos.

Mejor se conservan
los canecillos empotrados en muro meridional, a pocos metros de la
citada puerta. Uno de ellos muestra una cabeza humana, otro, un hombre
itifálico y por último, tenemos dos canecillos que muestran
parejas de cabecitas humanas unidas, mirando en sentidos opuestos.
Iglesia
parroquial de Nuestra Señora de la Asunción
Es
un edificio renacentista del siglo XVI de una nave de cinco tramos.
La entrada al templo es de gran monumentalidad. Se encuentra en el
muro meridional y el conjunto esta formada por un gran arco de medio
punto que cobija la fachada monumental donde se abren las puertas.
Se trata de dos vanos adintelados gemelos flanqueados por columnas
jónicas y luego, sobre esta parte, se yergue un monumental
doble piso superpuesto con columnas corintias, ventanas adinteladas,
frontones curvos y una hornacina con la estatua de la Virgen.
En el siglo XVIII
se construye la sacristía barroca octogonal.
Cuenta esta iglesia
con un alto y bien decorado campanario, también barroco.
En el interior,
tenemos que fijarnos en el gran retablo barroco, el órgano,
el coro y la talla de la Virgen de Nuestra Señora de Toloño.
Palacio
del Ayuntamiento (Casa Consistorial)
El palacio del
Ayuntamiento de Labastida o Casa Consistorial se ubica frente a la
iglesia, en la plaza de la Paz, auténtica plaza mayor y centro
neurálgico de la villa y lugar de esparcimiento y encuentro
social de sus vecinos.
Es un edificio
barroco pero de arquitectura muy clasicista y elegante, comenzado
en el año 1732.

Tiene planta rectangular
y su fachada principal se estructura mediante un primer nivel de tres
arcos de medio punto que cobijan un porche o lonja. El piso superior
muestra tres balcones adintelados envueltos por arcos murales. Entre
estas estructuras y dando aire de verticalidad al conjunto se dispusieron
pilastras corintias acanaladas. El remate superior es una terraza
abalaustrada.
Casa
de la Cultura. Palacio de los Salazar
Afortunadamente,
el Palacio de los Salazar, que se encontraba en lamentable estado,
fue recuperado mediante intervenciones de restauración acometidas
a partir de los años 80 del siglo XX y convertido en sede de
la Casa de la Cultura de Labastida.
Es un buen palacio
situado también en la Plaza de la Paz frente al ayuntamiento
y la iglesia. Obra del siglo XVIII, tiene una rica fachada con puerta
y balcones muy moldurados y el escudo del linaje sobre el balcón
central.
Arcos de la muralla:
Arco de Toloño y Arco de Larrazuría
Los arcos de Toloño Y Larrazuría son don entradas monumentalizadas
correspondientes a puertas de la primitiva muralla que tuvo Labastida.
Otros
monumentos de Labastida
Labastida cuenta
con otros muchos palacios y casas nobles de los siglos XVI, XVII y
XVIII, sobre todo a lo largo de las calles Mayor, Larrazuría
y Frontín.
También
tiene una buena colección de ermitas, entre las que destacan
las ruinas románicas de la Virgen de los Ángeles de
Toloño y la también románica de Santa Lucía.
Las otras ermitas son las de San Ginés, Virgen de Remelluri
y Convento de San Andrés de Muga.
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