Guía
monumental (Arte e Historia) y
turística de Jávea/Xàbia.
Alicante
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Jávea |
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Alicante |
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Marina
Alta |
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22.000 |
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Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Jávea, Alicante
Introducción
a la historia de Jávea
Jávea
(Xàbia) es una de las localidades turísticas por excelencia
de la Costa Blanca. Pero hay que tener en cuenta que hay una Jávea
playera (constituida por los núcleos del Puerto y El Arenal),
que es la que se encuentra masificada por el turismo de sol y playa
y la Jávea interior, situada a unos dos kilómetros
de la costa, que es la villa histórica que cuenta con un
rico patrimonio histórico.
Como en tantas otras históricas
localidades de la costa alicantina, el paso de pueblos y culturas
por el territorio circundante a la villa de Jávea se remonta
a tiempos muy antiguos. Se han hallado restos arqueológicos
ibéricos, griegos y fenicios, además de, lógicamente,
romanos.
Tras
el dominio árabe y la posterior reconquista del siglo XIII
pasó a depender de Denia hasta que se independizó
de ella allá por el año 1397. Desde 1431 Jávea
perteneció a la familia Sandoval y más tarde al Ducado
de Medinaceli.

Tras la expulsión
de los moriscos se le concede el título de villa y fue premiada
por su lealtad a Felipe V tras la Guerra de Sucesión.
Monumentos
de Jávea
El casco histórico
de Jávea es muy interesante por la belleza de sus calles
de gran sabor medieval, salpicadas por casas y palacetes de diversas
épocas y estilos, sobresaliendo lo gótico, neogótico
y lo modernista. Este último estilo se aprecia en algunas
casas del siglo XIX que pertenecieron a burgueses adinerados con
el comercio de la uva pasa.
Además
del conjunto que supone el casco histórico, hay monumentos
emblemáticos de importancia, como la iglesia-fortaleza
de San Bartolomé de la que, dada su importancia, nos
ocuparemos más adelante.
Lugar de gran interés
es también el palacio gótico del siglo XVI
de Antonio Bañuls, que alberga el Museo Arqueológico
y Etnológico Soler Blasco, con importantes muestras de
arte íbero y fenicio destacando una fiel reproducción
del famoso "Tesoro de Jávea" cuyo original se conserva
en el Museo Arqueológico Nacional (Madrid) y que está
formado por varias piezas de orfebrería de finísimo
trabajo, fechado en el siglo IV a.C.
También es destacable
el edificio del Ayuntamiento situado enfrente de la iglesia,
con fachada neoclásica en uno de sus frentes y renacentista
en el otro. Por su parte, el Mercado de Abastos, muy cerca también
de la iglesia de San Bartolomé, aunque es obra del siglo
XX, no desentona con el barrio medieval en que se encuentra, pues
ventanales y puertas imitan al gótico valenciano.
En el puerto de Jávea
encontraremos la, cuando menos, sorprendente iglesia modernista
de Nuestra Señora de Loreto que asemeja la quilla
de un barco.
También quedan en
los alrededores de Jávea diversas torres de vigilancia
del siglo XVI (San Martín, Ambolo y Portichol), además
de los mínimos restos del castillo de Granadella.
Iglesia-fortaleza
de San Bartolomé
La iglesia-fortaleza
de San Bartolomé de Jávea es un interesantísimo
templo del gótico tardío edificado entre los siglos
XIV y XVI, sobre el solar de otra iglesia más antigua del
siglo XIII, a expensas de las donaciones de los marqueses de Denia.
Fue declarada Monumento Histórico-Artístico de Carácter
Nacional.

Aunque es bastante frecuente
que en la Edad Media se construyesen iglesias fortificadas (Incluso
algún autor como Bango Torviso plantea que era lo habitual)
no es tan habitual que hayan llegado a nosotros con tantos elementos
defensivos como lo hace esta iglesia de Jávea.
Y es que se aprecian numerosos
detalles de este doble carácter religioso y también
militar, como los rocosos volúmenes y lisas formas de los
muros. Además, sobre las dos puertas gótico-isabelinas
del templo corre un matacán sostenido por ménsulas,
al estilo de cualquier castillo de la época. También
se aprecia la barbacana con saeteras y parapetos que defienden y
rodean la terraza superior
También el campanario
tiene dos partes bien diferenciadas, la primitiva del siglo XIV
que hace de base del mismo y que no es otra cosa de un fuerte torreón
de carácter militar al que se añadió en el
siglo XVI un cuerpo de campanas de arquitectura más religiosa.
Volviendo a las citadas
puertas de la iglesia, hemos de decir que ambas se parecen mucho
aunque con diferente tamaño y nivel de complejidad.
La principal muestra dos
entradas bajo arcos carpaneles separados por parteluz. Encima, un
tímpano muestra la figura hierática del santo titular.
Todo este espacio es rodeado por arquivoltas agudas sobre columnillas
góticas. La arquivolta externa se bifurca en un conopio decorado
con cardinas.

Esta suntuosa puerta es
flanqueada por pináculos flamígeros adosados.
La menor es similar pero
el vano de entrada es uno solo y el tímpano se nos muestra
completamente liso.
Se trata, por tanto, de
dos buenos ejemplos de portadas pertenecientes a la arquitectura
gótica flamígera, fechable en las últimas décadas
del siglo XV.