Como
hemos mencionado en numerosas ocasiones, los estudios estilísticos
del románico no suelen dar demasiada importancia al material
y tipo de piedra en que se construye, siendo como es la materia
prima que condiciona de manera protagonista el resultado final.
Decimos esto
porque a pesar de que en Galicia los canteros medievales supieron
domesticar el granito local y trabajarlo con calidad, en Castilla
y León e incluso Extremadura, en aquellos lugares donde predomina
el granito (gran parte de Ávila, Salamanca y Cáceres)
el románico se vuelve escaso y cuando existe, de poca calidad
plástica, como consecuencia de la dificultad en el corte
y la talla.
Es así
por lo que abundan en esta zona las iglesias de mampostería
de muros lisos y cuando son de sillería, carecen de columnas,
ventanales o canecillos esculpidos. Incluso la solución del
ladrillo (mudéjar) pudo estar condicionada por la realidad
de este material ingrato para el trabajo de canteros y escultores.
Para este comentario
es necesario recordar que el magnífico románico (rico
en arquitectura y escultura) de la ciudad de Ávila se construyó
con una arenisca del Valle de Amblés (La Colilla) de color
anaranjado y que era excepcional con respecto a la roca berroqueña
generalizada. Por eso, se agotó rápidamente y se tuvieron
que continuar el resto de construcciones a partir del siglo XIII
con granito.
Dicho esto,
pasamos a comentar los restos románicos de Béjar que
se encuentran en las iglesias de San Juan, El Salvador,
Santiago y Santa María la Mayor.
Iglesia
de San Juan Bautista
De la iglesia
de San Juan Bautista de Béjar, muy alterada, citamos el gran
tamaño del ábside, que en este caso es de buena sillería.
Los canecillos son completamente lisos y rectos (no tienen perfil
anacelado como es habitual). El resto del muro es totalmente liso
y desarticulado.

Las
dos puertas norte y sur tienen arquivoltas apuntadas y es aventurado
predecir si pertenecen a la época de construcción
o son algo posteriores.
La torre exenta
de los pies puede ser de la época y comparte la sencillez
y desornamentación del resto.
Como triste
curiosidad, observamos que la que pudiera ser la pila bautismal
medieval -de copa también lisa- se emplea como gran maceta
en el atrio de esta iglesia (!)
Iglesia
del Salvador
La del Salvador
es la iglesia principal de Béjar, ubicada en el costado norte
de la Plaza Mayor, enfrente del palacio del Ayuntamiento.

Debió
ser una iglesia convencional de una nave y cabecera de un ábside,
pero fue ampliada y modificada en el siglo XVI. Afortunadamente
nos queda el ábside, similar al de San Juan, aunque aquí
existe un pequeño ventanal y se observan algunos canecillos
con caras, además de la portada meridional.

Se abre en arimez
y tiene cuatro arquivoltas apuntadas enmarcadas por alfiz, canecillos
lisos en el tejaroz y dos contrafuertes que flanquean el vano.
Otra portadita
más sencilla hay en el muro norte.
Iglesia
de Santa María la Mayor o de la Mediavilla
La iglesia
de Santa María la Mayor de Béjar se localiza casi
en el extremo noroeste del casco antiguo.
Era de estilo
mudéjar pero tras las reformas del XVI solo nos ha llegado
el ábside. Se trata de una obra del siglo XIII de influencia
románica.
Este monumental
ábside mudéjar de ladrillo se yergue sobre una colosal
base de mampostería. Tiene tres pisos superpuestos. El inferior
lleva arcos de medio punto doblados, mientras que los dos superiores
está formados por arcos también semicirculares pero
de una sola rosca.
La particularidad
del piso central son las grandes impostas de nacela que crean la
apariencia de cerrar arcos de herradura.
Iglesia
de Santiago
La de Santiago
es una modestísima iglesia de reducidas dimensiones, muy
cerca del extremo occidental del casco antiguo de Béjar.

De carácter
románico tiene el ábside semicircular de mampostería
enfoscada.
Si seguimos
hacia el Oeste llegaremos al agradable Parque de la Antigua, que
ocupa parte del recinto amurallado y donde podemos ver algunos tramos
de la muralla original.
Como se aprecia,
nada espectacular nos ofrece el románico bejarano pero sí
nos permite reflexionar sobre la importancia del material de construcción.
Como meros espectadores del siglo XXI nos pueden parecer irrelevantes
detalles como éste, pero invitamos a cualquiera a tallar
-incluso con herramientas eléctricas actuales- un bloque
de granito para comprender el esfuerzo de aquellos artesanos medievales.
|
Otros
libros destacados del mes
|
|
|
|
|
|
|