Biografía
de Christine de Pisan
Introducción
Christine de Pisan
(Venecia 1364- Seine-et-Oise 1430) considerada la primera escritora
profesional en la Historia. Recibió dinero por sus obras que
se ve obligada a escribir y vender tras enviudar con tan sólo
veinticinco años y con tres hijos, su madre y una sobrina a
las que cuidar.

Christine de Pisan fue una mujer docta, ilustrada y preparada gracias a su padre, profesor en la Universidad de Bolonia, llamado más tarde de la corte de Carlos V de Valois en calidad de médico y astrónomo, quien se preocupó personalmente de su formación, en contra de la opinión de su madre quien prefería instruirla en las labores del hogar, por otra parte, lo normal para una mujer de su tiempo.
Christine
tuvo a su disposición en la corte tutores privados en un ambiente
humanista que invitaba a ello, rico en nuevas ideas y bajo redescubrimiento
del amor por el conocimiento.
Hablaba italiano-lengua
materna- además de latín y francés, la elegido
para escribir sus obras.
La
obra de Christine de Pisan
Con quince años
casa con un joven noble, notario del Rey, del que enviudará
diez años después, cuando éste muere por la peste.
Tras esta desgraciada contrariedad, y una mala pasada de un
conocido por la que pierde parte de su patrimonio, trata de recuperar
el dinero perdido. Mientras tanto, decide escribir como forma de ganarse
la vida.
Los primeros escritos de Christine son baladas amorosas, tema que
cambia con la muerte de su marido, cuando se centrará en el
dolor y la soledad que le ha producido su muerte.

Con el paso de los años, Christine amplía el tema de sus obras, donde incluye aspectos filosóficos, políticos, mitológicos, de amor cortés, y fue a partir de 1399 cuando comienza a escribir sobre los derechos de las mujeres, obras que hoy en día siguen sorprendiendo por su actualidad:
En 1399 escribe Epístola del Dios del Amor, donde rechaza a los falsos amores y amantes, quienes prometen y luego no dan. Al año siguiente, en 1400, escribe dos ensayos sobre el sentido del amor cortés: Dechado de Poissy y Debate de los dos amantes. En ellas se planteó el papel de la mujer en las composiciones poéticas y cómo éstas le afectaban. En La ciudad de las mujeres, escrita en1405, la más importante de sus obras, clamó contra el sistema misógino y a favor de los derechos de las mujeres. En él da voz a las mujeres, esta vez como ciudadanas, status exclusivo de los hombres, y crea una ciudad donde ellas, con las Tres Virtudes, al igual que ellos, tienen sus espacios y toman sus decisiones. Christine comienza su obra así:
Me preguntaba
cuáles podrían ser las razones que llevan a tantos hombres,
clérigos y laicos, a vituperar a las mujeres, criticándolas
bien de palabra bien en escritos y tratados... Yo, que he nacido mujer,
me puse a examinar mi carácter...
Me propuse
decidir, en conciencia, si el testimonio reunido por tantos varones
ilustres podría estar equivocado. Pero, por más que
intentaba volver sobre ello, apurando las ideas como quien va mondando
una fruta, no podía entender ni admitir como bien fundado el
juicio de los hombres sobre la naturaleza y conducta de las mujeres.
Al mismo tiempo, sin embargo, yo me empeñaba en acusarlas porque
pensaba que sería muy improbable que tantos hombres preclaros,
tantos doctores de tan hondo entendimiento y universal clarividencia
-me parece que todos habrán tenido que disfrutar de tales facultades-
hayan podido discurrir de modo tan tajante y en tantas obras que me
era casi imposible encontrar un texto moralizante, cualquiera que
fuera el autor, sin toparme antes de llegar al final con algún
párrafo o capítulo que acusara o despreciara a las mujeres....
Querella de las mujeres
Con esta perspectiva,
dio un impulso definitivo a lo que en el Renacimiento se dio en llamar
Querella de las mujeres, debate histórico que comienza
en la Edad Media pero que continúa hasta épocas posteriores,
que trata sobre la naturaleza, posición y esencia de
la mujer, determinando el lugar que ésta debía ocupar
en la sociedad y la familia.
En la Querella,
participaron mujeres, pensadoras, intelectuales, que rechazaron las
teorías que situaban por cuestiones biológicas a la
mujer por debajo del hombre quien suponía la perfección
máxima de la Naturaleza. Así rechazaron ideas extendidas
en los círculos médicos que aseguraban, por ejemplo,
que la mujer no era más que un varón, pero un varón
imperfecto.... Como su naturaleza era fría y húmeda,
no consigue la cocción completa y sus resultados se quedan
a mitad de camino respecto a los del hombre.

De esta manera explicaba que el pene hacia fuera era la perfección frente a la vagina, que por defecto ha quedado dentro o que el cerebro y por tanto las capacidades femeninas fueran menores-o incluso nulas- respecto a las masculinas.
Repercusión histórica
Hoy en día,
Christine de Pisan, es considerada como precursora del movimiento
a favor de las mujeres. Con sus obras y su creciente popularidad,
intentó llevar a primera plana el problema de discriminación
que sufrían las mujeres en las sociedades medievales.
(Autora
del texto del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Ana Molina Reguilón