Guía
monumental (arte e historia) de Quintanar de la Sierra, Burgos
Quintanar
de la Sierra es, junto a Salas de los Infantes, la población
más populosa y activa de la Sierra de la Demanda Burgalesa.
Sin embargo, su ubicación
hace más difícil el acceso que Salas. Y es que Quintanar
de la Sierra se encuentra junto a la Sierra de Neila, en uno de los
parajes más salvajes y hermosos de todo el Sistema Ibérico.
El
Núcleo urbano de Quintanar de la Sierra
El núcleo urbano de
Quintanar de la Sierra no destaca por un especial patrimonio monumental.
Podemos citar su voluminosa iglesia parroquial de San Cristobal, del
siglo XVII, que es de corte barroco y neoclásico.

Necrópolis
y Eremitorios Altomedievales junto a Quintanar
Ciertamente, por lo que es
verdaderamente apreciada patrimonialmente la población de Quintanar
de la Sierra es por sus necrópolis y eremitorios altomedievales.
Y es que durante los primeros
siglos de dominación árabe, estas tierras abruptas y
"lejanas de cualquier parte" debieron pasar desapercibidas
para los ejércitos cordobeses, quedando en ellas familias de
ganaderos libres.

Estas aguerridas gentes asentadas
en las comarcas del Arlanza y Sierra de la Demanda constituyen, junto
con las gentes de las Merindades (norte de Burgos), uno de los focos
del nacimiento y fortalecimiento del Condado de Castilla que alcanza
su máximo esplendor en el siglo X (en tiempos del Conde Fernán
González) y que un siglo más tarde llegará a
convertirse en reino.
Podemos hacer un ejercicio
de imaginación para intentar visualizar la extrema dureza de
la vida de estas familias, establecidas en estos parajes montañosos
y pinariegos, con intensas nevadas invernales.
Necrópolis de Cuyacabras
La Necrópolis de Cuyacabras
se fecha en el siglo X. Perteneció a una aldea de esa época
constituida seguramente por viviendas de madera reunidas alrededor
de una iglesia prerrománica (en lo alto de la necrópolis
se encuentra el solar de la misma).
Esta necrópolis está
constituida por 166 tumbas antropomórficas, 13 nichos y los
cimientos de la iglesia citada.
Aquellas gentes excavaban
en la roca un hueco en forma de cuerpo humano para proceder al enterramiento
del cadáver de forma duradera. Encima colocaban una lápida.
La orientación es homogénea. Siempre boca arriba, con
los pies hacia el este y la cabeza al oeste.
La razón de esta forma
de sepultura es puramente religiosa. Las personas fallecidas eran
enterradas por sus seres queridos con la intención de que pudieran
llegar al día del fin del mundo y el Juicio Final, que llegaría
desde oriente. De esta manera los muertos esperaban mirando al este
el señalado día de la resurrección.
También existen una
serie de tumbas laterales excavadas, no en el suelo, sino en muros
rocosos, lo que constituye una excepción en este tipo de necrópolis
extendidas por Burgos.
La necrópolis de Cuyacabras tiene una buena señalización.
Se encuentra a solo unos tres kilómetros de Quintanar de la
Sierra y para llegar hay que tomar un camino forestal que recorre
un maravilloso paisaje boscoso.
Eremitorio de Cueva Andrés
Cerca de Cuyacabras está
el paraje de Cueva Andrés. Se considera que a cierta distancia
de la aldea de Cuyacabras algunos eremitas se alejan para vivir en
soledad.
La parte más interesante
de este lugar es la roca empleada como altar y en la que se esculpió
un bien conservado arco de herradura, que por aquellos tiempos del
siglo X empleaban tanto moros como cristianos en sus construcciones.
Otros
pueblos y Rutas desde Quintanar de la Sierra
Otro
de los alicientes de acercarse a Quintanar de la Sierra es el de tener
una serie de poblaciones con riqueza monumental.
Tal es el caso de Neila, que
da nombre a la sierra y que cuenta con una iglesia románica
de finales del siglo XI y otra gótica (también con restos
de la románica anterior) o Castrillo de la Reina, cuyo templo
de estilo gótico decadente nos regala con una soberbia portada
isabelina en su costado meridional.
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