Castillos
de Soria
Soria
es una provincia con innumerables sorpresas monumentales.

Desgraciadamente,
siendo como es una de las provincias más despobladas de toda
España, la situación del cuidado y conservación
de muchos de sus monumentos es precaria (Ver imagen superior de las
ruinas del castillo de Castillejo de Robledo).

En
esta situación se encuentran muchas ermitas y parroquias románicas
dispersas por sus campos y aldeas, a la vez que gran número de
fortificaciones y castillos.
Soria
posee, como en toda España, castillos bajomedievales de tipo
palaciego construidos o reformados para uso señorial o nobiliario.
Sin
embargo, precisamente es en Soria donde podremos encontrar -en diferente
estado de conservación- valiosas fortalezas y atalayas de los
siglo X y XI construidos por moros o cristianos como puntos de defensa
en sus innumerables enfrentamientos militares durante la Reconquista.
Entre
ellos citaremos los legendarios castillos de San Esteban de Gormaz y
Osma (VER IMAGEN LATERAL) que por su cercanía y similar estado
de ruina y abandono pueden agruparse en un solo apartado.
En
esta página dedicada a los castillos de Soria abordaremos, además
de algunas torres defensivas de origen musulmán,
los castillos de San Esteban de Gormaz, Osma, Gormaz,
Ucero, Berlanga de Duero, Almenar, Magaña
y Calatañazor.

Torres
y Atalayas árabes
En
numerosos puntos de la provincia de Soria encontraremos torres procedentes
de época musulmana.
Algunas
son atalayas de señales y tenían como fin avisar a los
castillos circundantes mediante fuegos de la llegada de enemigos. Estas
atalayas suelen estar en lugares elevado y con buena visibilidad. Se
trata de pequeñas torrecillas de planta circular.
El
otro tipo de torres musulmanas (bereberes del siglo X) son edificios
de planta rectangular y alzado ligeramente troncopiramidal de entre
15 y 20 metros de altura.
Estas
torres las hallamos en lugares llanos donde se refugiarían los
habitantes de una granja o poblado en caso de ataque. Para poder albergar
a la población, disponía de varios pisos mediante suelos
de vigas de madera y la puerta de acceso se encontraba en alto para
poder evitar la entrada retirando la escalera.

Solían
tener reservas de agua (incluso en algún caso hasta un pozo)
y comida para poder aguantar un asedio. Probablemente, las mejor conservadas
son las de Noviercas y Trébago.
Legendarios
castillos de San Esteban de Gormaz y Osma
No
mucho queda de los castillos de Osma y San Esteban de Gormaz pues fueron
fortalezas muy antiguas que cayeron en desuso a medida que la reconquista
cristiana se estabilizaba en aquellos territorios fronterizos durante
el siglo XI.

El
castillo de Osma (VER IMAGEN SUPERIOR) se encuentra sobre la pequeña
población de Osma (la romana Uxama) muy disputada por moros y
cristianos. Tuvo tres recintos de los que quedan ciertos tramos, siendo
el superior el del castillo propiamente dicho.
A
principio del siglo XI este castillo fue cedido a los cristianos. La
población de Osma se fue trasladando al llamado "burgo"
actualmente el "Burgo de Osma" tras la restauración
de la diócesis por parte de Pedro de Bourges (San Pedro de Osma)
y la construcción de la primera catedral románica a la
que siguió un siglos después la gótica.

En
cuanto al castillo de San Esteban de Gormaz, otra mítica fortaleza,
diremos que sólo queda un paredón del castillo moro que
defendía el paso del río Duero por su puente y que en
los siglos X y comienzos del XI se consideraba la puerta de Castilla.

Castillo
de Gormaz
El
Castillo de Gormaz es una espectacular fortaleza (alcazaba) musulmana
en el corazón de la extremadura castellana.
Esta
impresionante fortaleza fue mandada erigir en pleno esplendor del califato
de Córdoba, en el año 965, como baluarte defensivo del
Duero frente a los cristianos.
La
de Gormaz es la fortaleza más larga de Europa con murallas y
torres cuadradas de origen árabe, incluyendo algunas puertas
con imponente arco de herradura de tipo califal, curioso vestigio islámico
cordobés en el corazón de Castilla.
El
castillo de Gormaz sufrió importantísimos conflictos guerreros
de conquista y reconquista entre moros y cristianos durante cien años
hasta su definitiva toma por los castellanos en el primer cuarto del
siglo XI.
Castillo
de Berlanga de Duero
El
castillo de Berlanga de Duero fue, en origen, plaza fuerte en defensa
del Duero.
Por un lado le flanquea el barranco del río Escalote y por otro
una gran muralla con cubos semicilíndricos.

El
castillo de Berlanga de Duero, en sí, tiene cuatro enormes torres
circulares desmochadas y dentro del recinto aflora la torre del homenaje
almenada.
Castillo
de Ucero
Todos
los enamorados del patrimonio español debemos hacer fuerza para
que el Castillo de Ucero deje de ser una ruina progresiva y se acometa
una necesaria obra de consolidación y restauración dado
su interés histórico, paisajístico y monumental.

El
Castillo de Ucero es obra del siglo XIII, con reformas posteriores.
Se
encuentra asentado sobre una colina que domina la villa de Ucero y siempre
se le ha asociado a los templarios (al igual que la ermita de San Bartolomé
del Cañón del Río Lobos) de la que no está
muy alejada.
Consta
de dos recintos exteriores maltrechos y los del propio castillo donde
sobresale la torre del homenaje con ventanales ajimezadas del siglo
XIII. También son bellas las ménsulas que soportaban los
matacanes desaparecidos y alguna que otra gárgola con forma de
águila con personajes esculpidos bajo sus patas.
Existe
un pasadizo que comunica el castillo con el río Chico próximo.
Castillo
de Calatañazor
La
visita a Calatañazor está llena de alicientes: sus calles
de sabor medieval, sus iglesias románicas, los recios paisajes
que la rodean. Pero, además, Calatañazor tiene un castillo
maltrecho. Es obra de los siglos XIV o XV.

Del
Castillo de Calatañazor se conservan algunos lienzos y sobre
todo, la torre del homenaje.
La
mejor vista de este castillo es desde el "Valle de la sangre"
llamado así por que según la tradición-leyenda
aquí sufrió el ejército de Almanzor la famosa derrota
en el año 1002.

Castillo
de Almenar
El
castillo de Almenar es uno de los más grandes y bien conservados
de la provincia de Soria, a pesar de haber perdido la torre del homenaje,
situada en el lugar donde debió haber una torre árabe
desaparecida.
El
conjunto actual es una fortaleza palaciega del siglo XV constituida
por dos recintos concéntricos de forma cuadrada con torres cilíndricas
en sus esquinas.

Castillo
de Magaña
El
castillo de Magaña es de los más atractivos de la provincia
de Soria. Se encuentra en un cerro próximo a la actual población.

Su
origen hay que buscarlo en la torre del homenaje que originalmente fue
una torre defensiva bereber fechable en el siglo X.
Esta
torre fue rodeada posteriormente de dos recintos cuadrados, siendo el
exterior bastante más bajo y jalonado por cubos cilíndricos.
La
estructura final es fruto de las reformas del siglo XV para convertirlo
en residencia señorial.
La
antigüedad de esta población queda atestiguada, además
de por la torre musulmana del castillo, por los restos de iglesias prerrománicas
(Ermita de Barruso) y románicas (San Miguel y San Salvador) que
nos han llegado.
Otros
castillos de Soria
Otros
castillos existentes en Soria son los de Caracena, Castillejo
de Robledo, Monteagudo de las Vicarías, Yanguas,
etc.

No
podemos dejar de citar en este apartado, al menos de pasada, la ciudad
amurallada, con castillo incluido, de Rello (VER IMAGEN INFERIOR),
uno de los espacios de mayor sabor medieval de toda la provincia de
Soria.

Ver
este población desde la carretera es algo difícil de describir,
pero lo es más aún pasear por sus cuidadas callejuelas,
alrededor de la muralla con paisajes de impresionante belleza.
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