Catedral
de Ibiza
Historia
de la Catedral de Ibiza
La
ciudad de Ibiza fue una fundación fenicia del siglo
VII a.C. (Ibosim) y más tarde ciudad romana (Ebusos).
Durante varios siglos perteneció a los musulmanes
(Yebisah) hasta la conquista por las tropas del arzobispo de Tarragona,
Guillem de Montgrí en 1235, pasando a denominarse
Eivissa.
De aquello siglos medievales,
Ibiza conserva un interesantísimo casco antiguo amurallado
en la parte alta de la ciudad que fue declarado Patrimonio de
la Humanidad por la Unesco en 1999. Este recinto amurallado
está constituido, entre otros edificios, por la catedral,
la Almudaina, el castell y los baluartes de Santa Tecla, Sant Bernat
y de Sant Jordi.
La catedral de Ibiza
está dedicada a Santa María la Mayor o Santa María
de les Neus (Nieves) por ser su festividad el 5 de agosto, fecha
más próxima a la de la conquista cristiana, y se asienta
sobre el solar de otros edificios sagrados, como la mezquita almohade
de Yebisah y, posiblemente, de algún templo romano.
El edificio fue elevado
a categoría de catedral en el año 1782, al crearse
la diócesis de Ibiza dependiendo de la archidiócesis
de Tarragona.
Cuando Ibiza es conquistada,
inmediatamente la mezquita mayor es consagrada y convertida al culto
católico. Esto era la habitual en los siglos de la reconquista.
En la mayoría de los casos, hubo de esperarse décadas,
incluso, siglos para que se construyeras iglesias de corte cristiano.
Esto es lo que sucedió
con la iglesia de Santa María de Ibiza. Durante el resto
del siglo XIII y parte del XIV, se empleó la mezquita cristianizada
como parroquia, hasta que en el siglo XIV se derriba el edificio
musulmán y se construye el nuevo templo.
Guía
de la Catedral
El templo ofrece un aspecto
de mezcla estilística sin estridencias, aunque es básicamente
un sencillo y típico templo del gótico mediterráneo
(también llamado gótico catalán) del siglo
XIV. Tiene la habitual arquitectura de planta de una nave, con capillas
entre contrafuertes engarzada a un ábside de base con capillas
que rodean el presbiterio dando una disposición poligonal.
También de este siglo
y estilo su torre campanario, erigida sobre una de as capillas.
Es de noble y armoniosa estampa, con planta trapezoidal y alzado
estructurado en varios cuerpos con troneras agudas. La torre está
rematada en terraza ligeramente amatacanada, sostenida con mensulillas
simples.
Indudablemente, el aspecto
es sobrio y fuerte, pues estas estructuras tenían funciones
mixtas entre lo religioso y lo militar.
La catedral de Ibiza fue
reformada en el siglo XVIII, adoptando entonces transformándose
especialmente su interior en estilo barroco.
Es interesante visitar el
Museo Diocesano, ubicado en la sacristía de la Catedral
donde se guarda una interesante custodia de orfebrería gótica
y unas tablas góticas de Valentin Montoliu representando
a San Matías y San Jaime.
Otros lugares cercanos son el castillo, el Palacio Episcopal,
la Casa de la Curia, del siglo XIII el Museu Arqueológic
d'Eivissa i Formentera y el cementerio púnico de Puig des
Molins.
