Historia
y guía de la catedral
El
monumental casco antiguo de Solsona tiene forma de triángulo
cuya base mira al este. Para llegar a la catedral de Santa María,
objetivo de esta página, se puede cruzar el puente sobre
el río Negre y entrar a la ciudad por la puerta de la muralla
del siglo XVIIII que se llama portal del Pont.

La
catedral de Solsona nace a partir de una iglesia canónica
agustiniana cuya construcción se retrotrae a mediados
del siglo XII como un edificio románico del que han sobrevivido
la cabecera de tres ábsides y el campanario de planta prismática
y troneras con arcos de medio punto.
Como
curiosidad, los ábsides románicos de semitambor, citados
combinan elementos del románico lombardo con otros más
avanzados del estilo internacional.
Son
de factura voluminosa y muy austeros en su decoración. La
fábrica es de sillería. El ábside principal
tiene canecillos sujetando el alero y el ventanal central se articula
mediante arquivolta de baquetón sobre columnillas, al modo
del románico pleno. Sin embargo, los absidiolos laterales,
muestran deudas con la arquitectura lombardo-catalana precedente
y además de tener ventanales de aristas vivas, tienen genuinas
arcuaciones lombardas en las cornisas.
Otros
elementos románicos supervivientes son la puerta que comunica
la iglesia con el claustro y la estatua de la Mare del Déu
del Claustre (Virgen del Claustro).
La
portada es un notable ejemplar de la escuela leridana, con múltiples
arquivoltas de medio punto sobre columnas muy juntas, aunque la
decoración geométrica es mucho más contenida
que sus parientes como las de la Seu Vella de Lleida, Agramunt,
Catedral de Valencia, etc.
Por
su parte la estatua de la Mare del Déu del Claustre es una
figura del siglo XII, obra del maestro Gilabert.
Este
templo románico se reconstruyó en los siglo XV y XVI
siguiendo el estilo tardogótico propio de la época.
En este nuevo edificio se incluyó una cabecera poligonal
en el antiguo transepto y que emerge por encima de la cabecra románica.
Tiene este hemipolígono grandes contrafuertes en los vértices
y ventanales en los paños rectos de arco ojival que envuelven
los correspondientes vanos interiores bíforos.
Otras
partes de la catedral de Solsona son ya barrocas, como la capilla
y altar de la Mercè (mediados del siglo XVIII) y las dos
fachadas (principal y de San Agustín)
La
fachada principal data de 1768, y en su frontón se alojan
el anagrama de María y una estatua de la Virgen.
Palacio
Episcopal y Museo Diocesano
Junto
a la catedral, e históricamente ligado a ella, se haya el
Palacio Episcopal con su Museo Diocesano. El palacio
propiamente dicho es un gran edificio neoclásico del último
cuarto del siglo XVIII cuya fachada muestra varios cuerpos superpuestos,
con ventanales, balcones, frontones clasicistas, etc.
El
Museo Diocesano que ocupa este palacio sobresale por principal por
sus colecciones arqueológicas y artísticas, especialmente
del periodo románico, aunque no se quedan atrás las
del gótico y el barroco.
En
el contexto románico, podremos disfrutar de numerosas esculturas
talladas en madera o esculpidas en piedra. También hay frescos
murales de iglesias cercanas de la diócesis (muy reseñables
son las del ábside principal de la iglesia de San Quince
de Pedret)
Tanto
de románico como de gótico hay numerosas tablas y
piezas de arte suntuario.