Colegiata
de Santa María la Blanca de Berbegal, Huesca
Introducción
Berbegal es una histórica villa asentada
en la Comarca del Somontano de Barbastro, territorio vecino al este
de la Hoya de Huesca. El caserío se ubica sobre un cerro
alargado o muela a una altura de 512 metros sobre el nivel del mar,
que aunque parezca escasa altitud, sobresale sobre las tierras circundantes
que apenas alcanzan los 400 metros, como la vecina localidad de
Peralta de Alcofea.

Es precisamente esta propiedad del cerro donde se asienta
la que ha dado a Berbegal protagonismo desde tiempo inmemorial,
pues permitía a sus moradores una perfecta vigilancia del
entorno con fines defensivos.
Si a ello unimos que ha sido tradicionalmente cruce
de caminos y vías, no es extraño que en la zona se
hayan encontrado huellas de antiguas civilizaciones.

En
lo relativo a su historia medieval, todo apunta que Berbegal fue
conquistada a los musulmanes en la campaña que Pedro I de
Aragón lanzó para la recuperación sobre Barbastro,
importante núcleo árabe. Ello debió acontecer
en una indeterminada fecha entre 1100 y 1101.
La mayoría de los historiadores apuntan a que
la iglesia de Santa María (Monumento Nacional desde 1975),
que llegó a alcanzar dignidad y funciones de colegiata, fue
iniciada poco después de la reconquista, a comienzos del
siglo XII.

La edificación románica que se llevó
a cabo tendría un monumental edificio de tres naves, transepto,
cimborrio, cabecera de tres ábsides y varias portadas monumentales.
El caso es que, como algunas iglesias oscenses -cuyo ejemplo más
famoso es el de la iglesia de Santiago de Agüero- comenzó
bien pero por motivos económicos u otros avatares no se llegó
a concluir como estaba prevista. Se edificó la cabecera,
el transepto y un tramo de las naves. A finales del siglo XII se
terminó apresuradamente parte de un segundo tramo y se cerró.

No mucho más tarde, a comienzos del siglo XIII
debieron llegar mejores tiempos para la iglesia pues se construyó
un potente pórtico tardorrománico-gótico en
el costado sur que sirviera de base para la torre campanario que
luego describiremos.
Exterior
Aunque muy encajonada y con mala perspectiva para ser
contemplada y fotografiada, la Colegiata de Berbegal es de
monumentales proporciones. Está constituida por tres grandes
ábsides escalonados, siendo, como es habitual, bastante más
alto y profundo el central.

Puerta norte
Es la puerta más importante de la iglesia en
la actualidad, aunque debió haberse proyectado otra más
suntuosa en la fachada occidental, que no llegó a construirse
al cerrarse apresuradamente el muro. Tiene arquivoltas aboceladas
de medio punto sobre jambas y tres pares de columnas con lisos capiteles.

En la restauración de 2005-2006 se colocó
un tímpano que hasta entonces se encontraba encastrado en
el muro norte, sobre otra pequeña puertecita de grandes dovelas.
Aunque muy erosionado, se aprecia perfectamente que se trata la
habitual escena de la Parusía: Cristo en Majestad con el
Tetramorfos.

En el dintel hay un crismón, un tanto peculiar
puesto que la habitual "S", se ha convertido en un "G"
o en una sigma minúscula.
Pórtico sur y torre.
El pórtico sur y la torre campanario

Como indicamos anteriormente el pórtico sur
y la torre que se yergue sobre él son del siglo XIII. Su
construcción casi tapa parte de la pequeña puertecita
meridional, lo que indica que es posterior, pues queda descentrada.
El pórtico o porche se cubre con bóveda de crucería
sencilla y primitiva. Se abre al exterior mediante tres grandes
arcos apuntados, sobre un sistema columnario enriquecido con numerosos
capiteles figurados.

A pesar de lo tardío de este elemento, la iconografía,
incluso la plástica, de las escenas es todavía románica.


Encontramos principalmente temas zoomorfos de arraigado
simbolismo: parejas de leones vigilantes, combates entre dragones
y leones, algún que otro dragón andrófago,
leones atrapando un cuadrúpedo, un hombre que parece cazar
a un ciervo, un hombre con un gran saco a la espalda, etc.
La torre sobre el pórtico tiene también
tres ventanales, si bien éstos son de hechuras románicas
con doble arquivolta baquetonada sobre columnas.

Interior
En el interior también se aprecian algunas de
las fases constructivas por las que pasó el templo. La cabecera
y el transepto son del siglo XII, con las bóvedas de horno y medio
cañón característicos.

Estos tres ábsides son escalonados y de distinto
volumen (mucho mayor el central) tiene la particularidad de mostrase
sin demasiados elementos -como retablos y otros objetos mueble que
distraigan su observación.

Sobre el crucero debió erigirse una cúpula
sobre pechinas, pero fue reemplazada en el siglo XVI por una estrellada
de factura tardogótica.

Toda la parte románica es muy elegante y recia,
a lo que no son ajenos los aires hispanolanguedocianos que se aprecian
en los pilares con dobles columnas en cada una de sus caras.

Los capiteles son lisos o de somera talla, lo que refuerza
la vinculación de esta iglesia a la arquitectura cisterciense
que imperó en gran parte de la arquitectura monástica
de la segunda mitad del siglo XII en buena parte de los reinos hispanos
cristianos.
El tramo del coro es obra de finales del XII, con bóveda
de cañón. Al norte tenemos la capilla de Pedro Arbués.

Entre el mobiliario y las obras de arte mueble hay
que citar una pila bautismal renacentista del siglo XVI, una lauda
sepulcral perteneciente a Jaime Callén y una réplica
de la desaparecida talla de la Virgen Blanca.
Bienes muebles desaparecidos
La excolegiata de Santa María la Blanca de Berbegal
también es célebre por los bienes muebles medievales
que desgraciadamente ya no se encuentran en la iglesia. Nos estamos
refiriendo a la talla Virgen Blanca y al frontal del altar.
Por su parte la escultura de la Virgen Blanca era una
notable pieza de imaginería del siglo XIII. La versión
generalizada es que pudo arder durante el incendio que sufrió
la iglesia durante la Guerra Civil. Sin embargo, para otros autores,
pudo ser enajenada pocos años antes de la contienda y encontrarse
en la actualidad en alguna colección particular.

Más famoso es el frontal de altar o antipendio
pintado con la figura de Cristo en Majestad rodeado por los doce
apóstoles. Esta pieza, considerada una obra maestra próxima
al estilo de la sala capitular del Monasterio de Sigena, se trasladó
a Lérida en 1904, puesto que la iglesia se encontraba sin
culto y pertenecía al Obispado leridano. En la actualidad
se expone en el Museo de Lérida, Diocesano y Comarcal.
En 1954, Berbegal pasa a ser parte de la diócesis
de Huesca y desde 2005 se reclama, sin éxito, su devolución
al lugar de donde partió.