Colegiata
de Santa María de Castañeda
Santa
María de Castañeda fue en origen un monasterio cluniacense,
aunque luego pasó a ser colegiata agustiniana.
Los edificios
que forman el conjunto debieron construirse con celeridad lo que le
confiere un aire unitario y homogéneo de gran personalidad
románica, aunque también sufrió añadidos
posteriores.
La Colegiata
era originalmente de tres naves, con crucero, cimborrio, cabecera
triabsidal y torre campanario al mediodía. Algunas amputaciones
en las naves y añadidos varios no han logrado menoscabar su
bella estampa.
La portada
se encuentra en el muro occidental y recuerda la estética cisterciense
al estar compuesta por amplísimas arquivoltas sin decoración
sobre columnas con capiteles de cuadrúpedos.
El interior
de la cabecera es armoniosa y proporcionada, a lo que no es ajeno
la articulación de arquería mural sobre columnas de
rica iconografía.