Catedral
de Santo Domingo de la Calzada

Santo
Domingo se dedicó toda su vida a mejorar la viabilidad del
Camino de Santiago y vio consagrar una iglesia en 1106 de la que nada
se conserva.
Medio
siglo más tarde, en el año 1156, se comenzó a
levantar un magnífico templo al estilo de las grandes catedrales
de peregrinación dirigido por el Maestro Garçion. El
proyecto inicial fue verdaderamente ambicioso. Se pensó hacer
un templo de tres naves, crucero poco acusado, y cabecera con tribuna
sobre el deambulatorio y tres capillas radiales.
La
cabecera de la catedral se construyó como estaba planificada
durante la mitad del siglo XII, pero al llegar el XIII las obras se
relantizaron y simplificaron en crucero y naves
Posteriormente,
entre los siglos XIV y XVI sufrió distintas modificaciones
hasta presentar su aspecto actual
En
el siglo XVI un hundimiento parcial obligó a alterar importantes
partes del templo.
En concreto el crucero se amplió para albergar con holgura
el sepulcro de Santo Domingo.
Actualmente, la
catedral de Santo Domingo de la Calzada es un edificio de triple nave
con crucero, bóvedas de crucería y la cabecera románica
-lo más interesante- se conserva perfectamente.
En su exterior
destaca principalmente la cabecera románica con sus bellos
canecillos y ventanales, la torre barroca y las dos portadas.

La puerta occidental es de
transición del románico al gótico, de finales
del siglo XIII, con sosas arquivoltas apuntadas de baquetón
que llegan hasta el suelo sin intermediación de columnas.
La Puerta del
Mediodía, o del Santo, tiene un gran arco de medio punto que
cobija imágenes en hornacinas y óculos circulares. Es
una obra tardía del siglo XVIII.
Además
de la estructura arquitectónica hay que destacar especialmente
algunos capiteles del interior y la colección de canecillos
exteriores de la girola y del absidiolo central, que es el único
que se conserva.
Algunos están
muy deteriorados, pero se adivina el trabajo de un gran maestro. Las
cabezas de diferentes personajes, animales de gran realismo y escenas
de peregrinación son los protagonistas de la iconografía
románica de la catedral de Santo Domingo de la Calzada.