Catedral
de Sigüenza
En
el caso de Sigüenza, lo que fue un arranque plenamente románico
(sexta década del siglo XII) con cabecera de cinco ábsides
escalonados semicirculares, se desarrolló hasta 1221 en un
estilo que podríamos denominar tardorrománico o "protogótico"
y que se refleja en los muros perimetrales con ventanas de medio punto
y la parte baja de la fachada occidental con sus tres portadas aún
románicas (aunque raspadas las arquivoltas menos la de entrada
a la nave septentrional. VER IMAGEN SUPERIOR)
Ya
en el siglo XIII se construyeron los pilares languedocianos de la
nave central y se abovedaron las naves laterales. En el siglo XIV
se aboveda la nave central.
Dos
siglos después -en el siglo XVI- sufre una
radical reconstrucción de la cabecera con la eliminación
de buena parte de los ábsides románicos y se construye
un deambulatorio.

Por
último, también ha sufrido algunas restauraciones reprobables
-como la de la postguerra- con la invención del cimborrio.
Desde
el punto de vista estilístico es interesante la evolución
de edificio, pasando por el románico, después por un
protogótico hispano-languedociano, el abovedamiento con sexpartitas
y otros rasgos del gótico de la Isla de Francia hasta alcanzar
un gótico más maduro.