Concatedral
de Soria
La
Concatedral de San Pedo de Soria fue originalmente un templo románico
datable en 1152, como monasterio agustino.
Tras un hundimiento
parcial en 1520 se sustituyó por un templo de estilo gótico-renacentista,
de trazas similares al de Berlanga de Duero y finalizada, en lo básico,
sobre 1577.
La iglesia resultante
tiene planta salón de cinco naves, cubiertas por bóvedas
de crucería estrellada que descansan sobre columnas cilíndricas.
La portada sur
es de estilo plateresco, con arco de medio punto con arquivoltas y
un alto friso, presidido por San Pedro, y está adornada con
ricas labores de grutescos.
En el interior
destaca el retablo mayor de talla, obra clasicista de Francisco del
Río del siglo XVI.
Sin duda, sus partes más significativas son las tres crujías
del claustro románico y el hastial de un brazo del crucero,
todo ello, elementos supervivientes del edificio primitivo.
Sobre un zócalo
se apoyan parejas de columnas separadas con capitel común que
muestra un rico repertorio de animales fantásticos solos o
en combate además de otros de personajes, y los más
abundantes son vegetales.
Todos los arcos
son de medio punto con guardapolvos de entrelazos en zigzag. En la
crujía oriental la separación exterior de los arcos
está decorado con dos órdenes de columnas adosadas.
No se puede dejar
de admirar las puertas y arcos que adornan la panda este que comunicaba
con la sala capitular, de excepcional elegancia.
La colegiata de
San Pedro se convirtió en concatedral en 1959.