Catedral
de Toledo
La
Catedral de Toledo es un edificio del periodo gótico clásico,
iniciado en 1226 sobre la Mezquita Mayor de Toledo.

El
primer maestro -Martín- se ocupó del inicio de la girola.
Luego el maestro Petrus Petri le releva ocupándose de las partes
altas de la girola, creando los arcos entrecruzados de tipo árabe
tan famosos. La girola estaría terminada definitivamente alrededor
del año 1289.
Durante
el siglo XIV se avanza en la construcción de las naves y se
realizan las portadas.
A
partir de 1389 se inicia el claustro (VER FOTO LATERAL), ya abandonando
el estilo gótico francés empleado hasta la fecha y adoptando
formas mudéjares ("gótico toledano")
Las
últimas fases de la construcción de la catedral corresponden
a un estilo gótico flamígero traído por Hanequín
de Bruselas y sus sucesores.
El
resultado definitivo es una amplio templo con planta de salón
de cinco naves, más ancha la central y crucero no saliente
pero de gran anchura, rematadas en cabecera con un magnífica
doble girola, continuación de las naves laterales.

Esta
compleja cabecera es lo más sobresaliente, por lo original
de la solución, para abovedar los tramos irregulares consecuencia
de la curva de la girola. Esta solución se basa en la creación
de tramos triangulares y rectangulares. Los tramos exteriores rectangulares
se rematan en muros semicirculares y el resto en muro plano, creando
un gran número de capillas.
También
son destacables los arcos polilobulados y entrecruzados del triforio
de la girola de origen musulmán y que a pesar de realizarse
en una ciudad de gran tradición musulmana ponen una nota de
exotismo en esta catedral gótica de tradición europea.
De
las tres portadas, la más antigua es la del Perdón (fachada
norte del crucero) realizada alrededor del año 1300 e inspirada
en las puertas del crucero de Notre Dame de París. (VER FOTO
INFERIOR)

Poco
después, en la primera mitad del siglo XIV se acometieron las
portadas de la fachada principal. En este caso, lo lento de los trabajos
de edificación de las naves, ha hecho que sean las menos interesantes
desde el punto de vista iconográfico. (VER FOTO INFERIOR)

La
puerta de los Leones está en el brazo meridional del crucero.
A
pesar de que es la catedral de Toledo es el edifico gótico
más grande iniciada en el siglo XIII en la península
y tener precedentes franceses en muchas de sus soluciones, no deja
de notarse cierta horizontalidad más propio de la tradición
española.

Este hecho se aprecia perfectamente en la supresión del triforio
en la nave principal que le habría prestado mayor altura y
esbeltez.