Guía
monumental (arte e historia) de Camprodon, Girona
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Camprodon |
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Girona |
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Ripollès |
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2.500 |
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954 |
Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Camprodon, Girona
La
villa de Camprodon se sitúa en una encrucijada de
valles y ríos en el Ripollés, al norte de la
provincia de Girona, en pleno Pirineo catalán. Su
situación hace de él un lugar predilecto por los turistas
gracias a la multitud de posibilidades que las montañas ofrecen.
Monasterio
de Sant Pere
El origen de
la localidad se sitúa en la construcción del Monasterio
de Sant Pere en el siglo X a manos de los benedictinos. Este
hermoso monasterio fue más tarde ampliando, dando lugar a
la también importantísima iglesia de Santa María
la cual, afortunadamente, conservamos con su estilo románico,
planta de cruz latina y cinco naves cubiertas por bóvedas
de cañón apuntado.

En la intersección
destaca el cimborrio de planta octogonal junto con una linterna
de igual forma que termina en una torre cuadrada de dos cuerpos,
con ventanales sencillos.

Pont
Nou o Puente Nuevo
Sobre el río
Ter se alza el símbolo de la localidad: el Pont Nou
o Puente Nuevo construido entre los años 1196 y 1226
pero reconstruido en el siglo XIV. El puente fue dividió
en cuatro arcos: el mayor de ellos de piedra, abierto veintidós
metros. Los otros tres, más pequeños, se encuentran
a ambos lados, marcados por arcos de medio punto

La ciudad es
vigilada por una torre defensiva construida sobre el puente, situada
en la zona más cercana a la misma. En el siglo XX fue declarado
Monumento Histórico-Artístico.

Muralla
y castillo
Asimismo, dentro
de la Villa de Abajo, donde encontramos el pueblo y el Puente Nuevo,
observamos los restos de una muralla defensiva y del castillo medieval
del que poco queda.
Plaza
Mayor y Ayuntamiento
Este bello pueblo
se organizó a partir de la Plaza Mayor, construcción
porticada que posee la particularidad de estar unida al monasterio.
El centro de la plaza es ocupado por un monolito dedicado a Isaac
Albéniz, nacido en esta localidad y a quien se le dedica
un museo.
En el mismo
casco antiguo encontramos el ayuntamiento, edificio erigido en el
siglo XVI en estilo gótico aunque tiempo después fue
reformado, añadiendo elementos renacentistas. La localidad
cuenta también con pequeñas mansiones construidas
en los siglos XIX y XX cuando veranear en Camprodón era algo
particularmente apreciado por las clases catalanas más pudientes.
Terminaremos
esta visita por el pueblo de Camprodón haciendo referencia
a las fuentes, elemento repetido y diferenciador de este pueblo
fronterizo que hizo las delicias de los más ricos y que hoy
en día sigue siendo visitado por numerosas personas que desean
apreciar la belleza del Pirineo Catalán.
(Autora
del texto del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Ana Molina Reguilón)
