Guía
monumental (arte e historia) de Zumaia, Guipúzcoa
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Zumaia |
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Gupúzcoa |
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Urola
Costa |
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9.300 |
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19 |
Introducción
a la historia y de Zumaia, Guipúzcoa
La localidad de
Zumaia está situada en la costa guipuzcoana, a orillas
del mar Cantábrico y de la bahía donde confluyen los
ríos Urola y Narrondo. Al norte limita con el Mar Cantábrico,
al sur con las dos Arroas, con Ibañarrieta y con Cestona.
En cuanto a la
toponimia de Zumaia podemos dar por buena la teoría de quienes
defienden que proviene de zuma o zume, palabra vasca utilizada para
designar al mimbre, planta que abundaba en la zona.
Históricamente
salvando las dudas acerca de la fundación de la localidad de
Zumaia los historiadores apuntan que el primer edificio de la misma
fue el monasterio de Santa Maria. Así lo vemos en la donación
que el rey Don Sancho IV hizo de la citada iglesia al convento de
Roncesvalles en Burgos á 1º de Marzo de 1292. El convento
se constituyó en propiedad y posesión de la iglesia.
Como no podían servir ésta por si mismos á causa
de la distancia, tuvieron que establecer clérigos, á
los cuales dejaron el disfrute de tres cuartas partes de los diezmos
y oblaciones de esta parroquia por el cuidado y cargo de la administración
de sacramentos, reservándose la otra cuarta parte en reconocimiento
de su propiedad.
Este hecho provocó
con el tiempo diferencias entre las partes, las cuales fueron dirimidas
por escritura de transacción otorgada el 11 de Enero de 1641.
En ella se entregó a la villa la cantidad de 900 ducados de
plata doble al prior y canónigos de Roncesvalles, para que
los impusieran á censo y obtuvieran una renta equivalente á
la anterior. Así terminaron los pleitos con Roncesvalles y
la Iglesia de Santa María pasó a advocarse a San Pedro.
Sin embargo el
emplazamiento del monasterio es complicado de concretar, de lo que
no cabe duda es que fueron estos monjes los testigos del nacimiento
de la villa. Más tarde los habitantes dispersados por el valle
de Sehatz, hartos de sufrir continuos ataques de piratería
y pillaje, decidieron abandonar sus casas y levantar una villa fortificada
desde donde pudieran defenderse en grupo contra el enemigo. El lugar
elegido fue Zumaia, por su amplitud, su situación estratégica
y su contacto directo con el mar. No fue hasta 1347 cuando la villa
se constituye jurídicamente cuando el rey Alfonso XI confirmó
a sus fundadores la Carta Puebla pasando a ser "Villa de Villagrana
de Zumaia", a la que se le concedió el fuero de
Guía
de arte (monumentos y rutas) de Zumaia
En esta guía
de Zumaia nos centramos en la iglesia de San Pedro, la ermita de San
Telmo, la Ermita de Andre Mari de Arritokieta, el Convento de San
José, etc.
Iglesia
de San Pedro
La iglesia, de
aspecto exterior fortificado, se sitúa sobre un montículo
dominando la desembocadura del río Urola. Su historia está
unida a la del antiguo monasterio de Santa María, que data
del siglo XIII, por ello la construcción de la iglesia comenzaría
probablemente en 1347, tras la fundación de la Villa. En su
exterior destaca imponente la torre de 34 metros de altura. El interior
se dispone en un gran espacio único de factura gótica.
En el altar se encuentra el retablo esculpido por Juan de Antxieta
del siglo XVI dedicado a San Pedro. Igualmente importantes son las
diversas imágenes, retablos menores y relieves hispano flamencos.
Ermita
de San Telmo
La ermita se localiza
sobre un acantilado formado hace aproximadamente 65 millones de años.
Históricamente la primera mención es de 1540 a pesar
de que en su morfología constructiva no se aprecia ningún
elemento concluyente de su estilo. En el siglo XVII sabemos que fue
reformada al constituirse la Cofradía de Mareantes, la cual
tenía a san Telmo como patrón. Interiormente en el retablo
del siglo XVIII se puede ornamentos rococos sin ningún tipo
de dorado.
Andre
Mari de Arritokieta
Se trata de una
pequeña ermita que alberga la talla de la Virgen patrona de
Zumaia. En el interior se guarda la talla de esta Virgen de Arritokieta
del siglo XVI, protegida por un retablo del siglo XVII que, sin embargo,
contiene en su parte inferior un tríptico hispano-flamenco
del siglo XVI.
Convento
de San José
Este edificio
es uno de los primeros conventos de Carmelitas del País Vasco
el cual sigue la reforma de santa Teresa. Fue fundado en 1609 por
Francisca Labayen la cual cedió su propia casa. Este edificio
sobrio presenta un aspecto de torre al que se le añadió
la portada aportando monumentalidad. En su interior destacamos el
Cristo crucificado que se adscribe a la escuela romana del siglo XVI.
Edificios
y casas singulares
Dentro del casco
urbano de Zumaia destacan diferentes casas familiares que denotan
la prosperidad que alcanzó la villa sobre todo en los siglos
XVIII y XIX.
La llamada Goikotorre
fue la residencia de los Elorriga siendo el remate en almena su elemento
más característico. Igualmente junto a la parroquia
de Jauregia construyeron su residencia los Gamboa en la que aún
podemos distinguir elementos antiguos como sillares de arenisca, ventanas
lobuladas y el arco apuntado. El palacio Haundixa es uno de los más
destacados de la villa. Su fundador Juan de Olazábal era secretario
en la corte de Felipe IV y Contador General de la Inquisición.
Se trata de una típica casa solariega del siglo XVII, destacando
el remate de la fachada, en forma de saliente alero de madera decorado
al gusto de la época.
Museo
Julio Beobide
El escultor Julio
Beobide nació en Zumaia en 1891 falleciendo en 1969. Este afamado
escultor vivió siempre en la Villa abandonándola únicamente
para su formación académica. Dedicó su obra a
la escultura religiosa y al realismo costumbrista. En esta casa familiar
y taller del escultor se ha habilitado su museo, donde podemos ver
bocetos, obras en materiales diversos, junto a las herramientas de
trabajo.
Museo
de Ignacio Zuloaga
Ignacio Zuloaga
y Zabaleta, Nació en Eibar en 1870 el seno de una familia de
artistas y recibió de su padre una primera formación
básica, completada más tarde en Italia y en París,
donde se relacionó con figuras de la talla de Gauguin, Degas
y Puvis de Chavannes. Murió en Madrid en 1945.
La Colección
Zuloaga se exhibe al público en tres espacios delimitados:
El Estudio del pintor vasco, Museo de su colección privada
y Ermita del camino de Santiago. Dichos espacios albergan importantes
lienzos de Ignacio Zuloaga, así como obras de arte que el pintor
fue reuniendo a lo largo de su vida tales como El Cristo en la Cruz
de El Greco (1500-1600), de Goya, el General Palafox (1808) y la Condesa
de Baena (1800) de Zurbarán, Santa Úrsula, el retrato
de Martínez de la Rosa pintado por Vicente López en
1845 así como tablas de Luís de Morales.
(Autora
del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Ana Belén Fernández)
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