Biografía
y obra del arquitecto Juan de Colonia
Introducción
Juan
de Colonia (Alemania 1410-Burgos 1481) máximo representante
del gótico flamígero en España, estilo que introdujo
en nuestro país desde Alemania, su tierra natal.
Es además
Juan de Colonia padre de varios hijos que al igual que él,
han pasado a formar parte de los libros de historia del arte.
Entre todos destacan
dos: Simón-que alcanzará un mayor prestigio que su padre-
y Francisco.
Las
agujas de la Catedral de Burgos
Según dicen
los estudios más recientes, fue el obispo Alonso de Cartagena
quien, tras quedar maravillado con la belleza de diversas ciudades
europeas como Basilea o Praga con sus catedrales e iglesias, anima
a Juan de Colonia a trasladarse a nuestro país y terminar las
obras de la catedral de Burgos a modo de las vecinas. El obispo llevaba
años deseando reformar el edificio pero no fue hasta la primera
mitad del siglo XV, según Pijoán, cuando comienzan las
obras de transformación de la catedral de Burgos gracias a
que, después de un periodo en que la corte prefirió
Sevilla y Toledo, volvió a recobrar importancia la ciudad como
cabeza de reino. Y así, entre 1442 y 1458 realiza las magníficas
agujas de la catedral, las más bellas del gótico español.
Éstas fueron ideadas como pirámides de base octogonal,
de tres metros de lado, alcanzando una altura de 28 metros.

El estilo germánico
predomina, particularmente, en el último cuerpo de las torres,
con su remate en aguja calada, apunta Azcárate quien, en el
mismo estudio asegura que también corresponden a Juan de Colonia
las capillas de la Visitación- para Alonso de Cartagena, su
mentor en tierra peninsular, -, y la de Santa Ana. En el mismo lugar
levantó el cimborrio que desgraciadamente se hundió
en el año 1539 por lo que el actual no pertenece a Juan de
Colonia pero gracias a los escritos de las personas que pudieron observarlo,
sabemos que fue de una belleza extraordinaria.
La
Cartuja de Miraflores
De Juan de Colonia
es asimismo la traza de la Cartuja de Miraflores, proyecto personal
de la reina Isabel la Católica. Situada a tres kilómetros
de la ciudad de Burgos, fue mandada construir, en sus orígenes,
por orden real en un lugar utilizado como coto de caza por la familia
de los Trastámara que para aquel lugar idearon un pabellón
que, tiempo después ardió. Mandado reedificar en 1454,
esta vez sí, como monasterio fue Juan II, rey de castilla y
padre de la reina Isabel, quién cedió el edificio a
los cartujos haciéndolo llamar Santa María de Miraflores,
el 5 de febrero de 1453, y donde, a través de su propio testamento,
mandó ser enterrado. Su planta es de única nave, propia
de las iglesias cartujanas.

La fachada está
encuadrada en marco rectangular a la manera musulmana. La obra, iniciada
por Juan, la seguirá Simon de Colonia con la ayuda de Gil de
Siloé quien realizó las esculturas del interior así
como los sepulcros de Juan II e Isabel de Portugal y su hijo Alfonso.
Pudieron ambos autores influirse mutuamente en sus proyectos, llegando
incluso, a aceptar cierto influjo de las formas islámicas.
(Autora
del artículo/colaboradora de ARTEESPAÑA:
Ana Molina Reguilón)