Guía
monumental (arte e historia) y turística de Chantada,
Lugo
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Chantada |
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Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Chantada, Lugo
Historia
y descripción de Chantada
El
Corazón de Galicia, como se conoce a Chantada por
su ubicación, en pleno centro geográfico de la comunidad
gallega, es sin duda un refugio de paz y silencio que acoge con
los brazos abiertos a todo aquél que va en busca de sí
mismo.
Chantada
invita a la reflexión y a la charla pausada en un marco natural
de gran belleza donde robles, castaños y encinas crecen en
todo su esplendor a orillas del río Miño, recreando
uno de los parajes más hermosos de la Ribeira Sacra.

Al
abrigo de la naturaleza se conservan aquí importantes vestigios
románicos en numerosas iglesias y monasterios perdidos entre
la frondosidad de los bosques o a pie de calle, austeros y sobrecogedores
todos ellos en cualquiera de los escenarios.
Y
para completar la admiración de toda esta belleza, nada mejor
que degustar los vinos de la región, o incluso su sidra,
la única elaborada en toda Galicia.
Casco
Antiguo de Chantada
La pequeña
localidad de Chantada es austera pero no por ello exenta de belleza.
El casco antiguo está perfectamente delimitado por las rúas
de Calvo Sotelo y Dous de Maio, confluyendo ambas en la popular
plazuela del Cantón, con su suelo empedrado.
Las casas tradicionales
chantadescas son sencillas, erigiéndose las más antiguas
sobre pintorescos soportales siguiendo fielmente los patrones de
la arquitectura civil gallega. Entre las construcciones más
visitadas se encuentra la Casona de Lemos, hoy convertida en Casa
de Cultura, que contrasta con otros edificios de corte moderno como
la Casa da Xuventude, de original estructura.
Apenas hay que
alejarse del casco histórico para encontrar otras muestras
insignes de arquitectura civil, como son los pazos de Sabadelle
y Vilar de Esperante, edificados ambos en el siglo XV, y que consiguen
aunar a la perfección el pragmatismo de una vivienda familiar
con el aspecto inexpugnable de una fortaleza militar.
La torre del
homenaje, única reseña en pie del castillo de Arcos,
es otro monumento digno de admirar en la villa capital.
A las afueras
del casco urbano, junto al castro de Centulle, el santuario de Nosa
Señora do Fátima se ha hecho un hueco entre los edificios
de mayor devoción de la provincia. A pesar de su reciente
factura (fue erigido a mediados del siglo XX), es un edificio de
enorme originalidad, ya que combina con acierto las bases de la
arquitectura románica y mozárabe con elementos propios
de los castillos medievales irlandeses, con cruces gaélicas
como principal elemento decorativo y una apariencia general de fortaleza
defensiva.
El
Románico Chantadés
Los alrededores
de la villa, así como todo su extenso Concello, ofrecen,
en conjunto con los limítrofes de O Saviñao, Pantón,
Carballedo y Taboada, un legado románico prácticamente
sin parangón alguno en cuanto a densidad de construcciones
conservadas; con importantes edificios tanto de carácter
monacal, como los erigidos para servir de parroquias a las pequeñas
y semiaisladas parroquias rurales de estos abruptos pagos de la
Ribeira Sacra Lucense.
Monasterio
de San Salvador de Asma
La ruta románica
en el Concello de Chantada puede comenzar perfectamente en el monasterio
benedictino de San Salvador de Asma -también conocido como
monasterio de San Fiz-, fundado en el siglo XII por el conde Don
Ero, reputado noble del lugar, y su esposa Adosinda.

Del primitivo
conjunto cenobítico ha llegado a nuestros días su
iglesia románica -conocida como "El Convento- y varias
dependencias monacales, éstas últimas, en estado ruinoso.
De la iglesia es digno de destacar su ábside semicircular,
levantado en noble sillería granítica y articulado
en paños separados mediante semicolumnas adosadas que rematan
en interesantes capiteles a la altura de la cornisa.

En el muro sur
abre su portada principal, constando ésta de cuatro arquivoltas
de medio punto que cobijan un tímpano en el que se aprecian
dos fieras en actitud de lucha.
San
Miguel do Monte
En el extremo
noroeste del Concello y junto a la carretera que conduce a Lalín,
se erige este antiguo templo tardorrománico del cual existen
referencias documentales que lo vinculan al entonces poderoso Monasterio
de Oseira.
La pequeña
iglesia, que presta hoy servicio a una modestísima feligresía,
es un humilde edificio de una sola nave que desemboca en un ábside
de planta semicircular que, muy probablemente, vendría a
sustituir otro anterior de planta cuadrangular.

El principal
interés de San Miguel do Monte se concentra en su portada
sur, enmarcada por un llamativo guardapolvo taqueado y que cobija
un curiosísimo tímpano en el que fue representada
una divertida escena juglaresca en la que dos personajes tañen
sendos instrumentos de cuerda mientras una danzarina parece contonearse
al son de sus acordes adoptando una graciosa postura para adaptarse
al marco.
Santa
María de Bermún
A unos 13 kilómetros
al sur de la capital municipal, parece claro que la iglesia de Santa
María de Bermún no es sino la heredera del antiquísimo
topónimo visigodo "Beremundus", cuyos pagos fueron
cristianizados en fecha remota y que aparecen citados haciendo referencia
al templo, ya con la denominación de "Bermuy,"
en las primeras décadas del siglo XIII.
El edificio,
de enorme sencillez, consta de una única nave con techumbre
de madera que desemboca en un ábside rectangular, muy frecuente
en estas tierras. De nuevo y al igual que en San Miguel do Monte,
es el tímpano de su portada el elemento más significativo
del conjunto, un tímpano constituido a partir de tres enormes
bloques pétreos en el que, más incisos que propiamente
esculpidos, fueron representados una esquemática figura juvenil
flanqueada por un cuadrúpedo que parece ser un cordero, y
un esquemático entrelazo geométrico.
Iglesia
de Santa María de Pesqueiras
A unos 6 kilómetros
de Chantada y muy cerca del aparentemente interminable Embalse de
Belesar, la iglesia de Santa María de Pesqueiras no es sino
el único resto conservado de un antiguo monasterio benedictino
femenino exclaustrado ya en fecha temprana.

Del primitivo
conjunto ha pervivido tan sólo la iglesia, de cabecera semicircular
y en cuyo muro sur abre una portada de dos arquivoltas profusamente
ornamentadas que cobijan un tímpano liso sostenido por dos
mochetas. Alberga en su interior una valiosa talla del siglo XIII
con la Virgen y el Niño; una de las piezas más importantes
de la imaginería medieval gallega
San
Salvador de Brigos
A cinco
kilómetros de Chantada, el topónimo de Brigos aparece
citado por primera vez en 1232 como feligresía dependiente
del Monasterio de Acibeiro, pasando medio después a depender
de la mitra lucense. La iglesia de El Salvador, conservada prácticamente
en su totalidad salvo pequeños aditamentos barrocos, destaca,
además de por su portada, por conservar una lápida
-probablemente de consagración- en la que se intuye la fecha
de 1228.
Santa
María de Camporramiro
A escasos 5
kilómetros de la villa chantadina, la iglesia de Santa María
de Camporramiro es una de las obras más admiradas de todo
el municipio ya que ha llegado a nuestros días prácticamente
intacta respecto a su morfología original con excepción
de su espadaña, añadida en los siglos del barroco.

Más allá
de elucubraciones históricas sin base documental que relacionan
el topónimo de Camporramiro con el escenario en que el rey
Ramiro I venció a los normanos allá por el siglo IX,
la primera referencia constatable de esta pequeña iglesia
se remonta a la primera década del siglo XIII, apareciendo
vinculada al vecino Monasterio de Asma.

De una sola
nave rematada en un ábside de planta cuadrangular, el principal
encanto de esta pequeña iglesia, más allá de
la ornamentación de su portada, sus canecillos y su arco
triunfal, sobre todo de carácter geométrico y vegetal;
radica en la belleza de líneas y la equilibradísima
armonía de sus elementos en conjunto.
San
Cristovo de Fornás
La iglesia de
San Cristovo (Cristóbal en gallego) de Fornás, vinculada
desde temprana fecha al Monasterio de Oseira, ha sido datada en
la segunda mitad del siglo XII en base a una desgastada y prácticamente
ilegible inscripción empotrada junto a la puerta de ingreso,
la cual, llama la atención por el ligero apuntamiento de
sus arquivoltas.
Santiago
de Requeixo
Emplazada en
los límites occidentales del Concello a unos 10 kilómetros
de Chantada, la iglesia de Santiago de Requeixo, dependiente también
en origen del Monasterio de Oseira; es una pequeña construcción
rural que, en fecha tardía, fue sometida a una profunda reforma
de la que tan sólo se salvó el ábside y parte
de los muros de la nave.

Conserva empotrado
en los muros de la sacristía el que sin duda sería
el tímpano de la portada principal, una pieza en la que se
reconocen tres figuras que han querido ser identificadas, sin base
alguna, con Santiago (dispuesto en el centro y jerárquicamente
de mayor tamaño) flanqueado por sus discípulos San
Teodoro y San Atanasio.
San
Paio de Muradelle
A escasos kilómetros
de Requeixo se levanta la muy reformada iglesia de San Pelayo (San
Paio) de Muradelle, también muy reformada pero que supo conservar
un tímpano en el que las similitudes tanto técnicas
como temáticas respecto al conservado en Requeixo, nos invitan
a pensar en la presencia de un maestro escultor rural que trabajaría
en varias iglesias de la zona.
Otros
restos románicos en el Concello de Chantada
Para completar
la nómina de monumentos románicos conservados dentro
de los límites municipales de Chantada, deben ser citados
los templos de Santa María de Nogueira do Miño, enclavado
en un paraje de singular belleza; Santa María de Arcos, con
su portada norte original; San Vicente de Argozón donde se
conserva su primitivo ábside cuadrangular; o los escasos
vestigios de San Martiño de Mariz y San Cristovo de Mouricios.

Alrededores
de Chantada
El Concello
de Chantada, en indisoluble comunión con sus limítrofes
municipios de O Saviñao, Pantón, Carballedo y Taboada,
conforman la llamada Ribeira Sacra Lucense, un territorio que hace
justísimo honor a su denominación en virtud de las
numerosísimas construcciones monacales y parroquiales románicas
que se han llegado a nuestros días hasta constituir una de
las regiones más densamente pobladas de edificios románicos
de toda la geografía peninsular.
O
Saviñao
Limitando con
Chantada por el Este, justo a la otra orilla del Embalse de Belesar,
el disperso Concello de O Saviñao cuenta entre sus limites
con algunos de los monumentos más señeros del románico
gallego
El Monasterio
de San Estevo de Ribas de Miño, enclavado en un paraje de
insuperable belleza, es un edificio del más sobresaliente
estilo románico, conservando íntegra su fábrica
en la que destaca su monumental fachada occidental de tres calles
coronadas por un rosetón de finísima tracería;
sus muros perimetrales laterales articulados a base de arcos y ventanales;
y su ábside, levantado sobre una cripta para equilibrar el
desnivel del terreno y en el que llama la atención el registro
de arquillos ciegos que recorre su cornisa y que parece hacer un
lejano guiño a las tradiciones lombardas tan lejanas a estas
tierras.

Íntimamente
emparentado con Ribas de Miño, tanto en lo histórico
como en lo estilístico, el Monasterio de San Pelayo de Diomondi,
dentro de la monumentalidad con que se nos presenta, parece una
versión algo más humilde del primero, repitiendo su
modelo de fachada de tres calles constituidas por un vano central
de ingreso jalonado a cada uno de sus lados por sendos arcos ciegos.

En cuanto a
iglesias parroquiales se refiere, son muy dignas de mencionar las
de San Martiño de A Cova, San Lorenzo de Fión, Santa
María de Marrube, Santa María de Seteventos y San
Vitorio de Ribas de Miño, edificios todos ellos magníficos
ejemplos del románico rural gallego.
Pantón
Algo más
al sur, y también en la orilla opuesta de la enorme brecha
natural que trazó en río Miño en su discurrir
entre las provincias de Lugo y Ourense, el Concello de Pantón
cuenta en su territorio nada menos que con cinco monasterios de
origen románico.
El de Santa
María de Ferreira de Pantón, nacido como cenobio familiar
en fechas remotas, pasaría tiempo después a manos
de la Orden Cisterciense, siendo morado por una comunidad femenina.
Del antiguo complejo monacal románico, reconstruido en siglos
posteriores, conserva su iglesia, cuyo ábside, decorado en
capieteles y canecillos a base de motivos vegetales y zoomórficos,
es uno de los más elegantes de Galicia.

De enorme monumentalidad
es el no lejano Monasterio de San Vicente de Pombeiro, erigido en
tres naves de cuatro tramos separados por pilares de sección
cuadrada que rematan hacia la cabecera en una estructura triabsidal
recorrida al exterior por semicolumnas entre las cuales, abren orgullosos
varios ventanales perfilados por molduras ajedrezadas. Muy interesantes
son también sus tres portadas abiertas en sus costados norte,
oeste y sur.
La iglesia del
antiguo Monasterio familiar de San Esteban de Atán, de antiquísimos
orígenes, presenta una estructura de nave única cubierta
con techumbre de madera a dos aguas que desemboca en un ábside
cuadrangular que, entre su estructura y a la ventana geminada de
arcaico aspecto que encontramos empotrada en su muro meridional,
parece remitirnos a orígenes prerrománicos. Sin embargo,
sus dos portadas acusan un ligero apuntamiento.

Por último,
nos detendremos brevemente en el Monasterio de San Miguel de Eiré,
fundación benedictina destinada a albergar una comunidad
femenina que, en la actualidad, cumple las funciones de parroquia.
El edificio presenta la prototípica nave de dos tramos que
remata en un ábside semicircular precedido de un tramo recto.

El elemento
más singular de esta construcción es, sin duda, la
torre levantada sobre el crucero, un fenómeno único
en tierras gallegas y que nos recuerda a varios templos burgaleses.
Taboada
y Carballedo
Al norte de
Chantada, el pequeño Concello rural de Taboada cuenta también
con una amplia nómina de templos románicos que, sin
llegar a la magnificencia de sus vecinos de Pantón, O Saviñao
y, por supuesto, Chantada.

Destacaremos
los templos de San Xoán de Bouza, Santa Marina de Cerdeda,
San Julián de Campo, San Pedro de Bembibre o Santa María
dos Frieres
En Carballedo,
limítrofe con Chantada al sur y confinando con la vecina
provincia de Ourense, es digno de ser destacado el templo de San
Juan de Cova, heredero de un monasterio benedictino que recientemente
hubo de ser trasladado por la construcción del Embalse de
Os Peares.

Restos románicos
han pervivido también en los templos de San Estevo de Chouzán,
Santa María de Temes, Santiago de Pradera, San Xoán
de Milleiros, Santa Baia de Bubal o Santiago de Lousada.
(Autores
del artículo/colaboradores de ARTEGUIAS:
Almudena San Román y José Manuel Tomé)
