Guía
del Románico
en la Merindad de Olite
La Merindad
de Olite se emplaza en el sector centro-meridional de Navarra, entre
las merindades de Pamplona y la de Ribera-Tudela.
No es este territorio el más denso en románico del solar
navarro pues la concentración de este arte en la Comunidad Foral
es bastante irregular e inclinado un poco más al norte.
Sin embargo, hay
tres poblaciones de la Merindad de Olite donde encontraremos románico
de gran calidad, aunque bastante distanciado entre sí por sus
respectivas fechas de construcción. Nos referimos a la propia
capital: Olite y a dos preciosas localidades medievales muy próximas,
como son San Martín de Unx y Ujué.

Olite
y su iglesia de San Pedro
Hablar de Olite
es hacerlo de una de las localidades de mayor sabor medieval de España
y de antiguos aromas regios del reino de Navarra (ya que fue residencia
real durante el reinado del gran monarca Carlos III el Noble, en el
siglo XIV).

Olite, además
de por su encantador entramado urbano, es conocida por el famoso castillo-palacio
y, en menor medida, por las iglesias de Santa María (gótica)
y San Pedro (románica y gótica).
La iglesia de San
Pedro es la de mayor antigüedad de las conservadas en Olite. Es
un edificio de los siglos XII y XIII, menos la cabecera que fue sustituida
en tiempos del barroco.
San Pedro es un
edificio que tiene en común con otros muchos en España
el establecer una planta y soportes románicos, pero con abovedamiento
de crucería. Algunos llaman a esto románico ojival, para
Isidro Bango Torviso sería una iglesia con parte románica
y parte gótica, así de sencillo.
Concretamente,
los soportes de los arcos son pilares cruciformes con columnas embebidas
(manera frecuente en el románico) pero con arcos formeros y fajones
apuntados y bóvedas de crucería sencilla. En inevitable
acordarse de la arquitectura de finales del siglo XII y comienzos del
XIII que popularizó en la mitad norte peninsular el movimiento
monástico cisterciense.

En el exterior
de la iglesia, en su fachada occidental se halla una espectacular portada
románica, formada a base de cinco amplias arquivoltas de ancho
baquetón. Tiene esta puerta un tímpano con tres personajes
(¿Apóstoles?) rodeados por ángeles. En el dintel
bajo dicho tímpano se esculpieron tres interesantes escenas de
la vida de San Pedro: la entrega de la llaves por parte de Jesús,
el apóstol en su barca y el prendimiento y la crucifixión
cabeza abajo.

La escultura del
tímpano y dintel parace bastante más tardía que
el resto de la puerta, siendo prácticamente de estilo gótico
(siglo XIII avanzado), mientras que los capiteles de la misma son románicos.
En ellos se esculpieron
cestas vegetales y animales reales (aves) y fantásticos (centauro
sagitario lanzando una flecha a una arpía). El más expresivo
es el del caballero que alancea a un enorme dragón.

También
hay que mencionar la sencilla portada del muro sur, con dos arquivoltas
y capiteles vegetales.
Otra parte interesante
de esta iglesia de San Pedro es su claustro (tres de sus crujías
se conservan del siglo XIII) donde se combinan también dos conceptos
y tendencias.
En lo arquitectónico
es una estructura netamente románica con arcos de medio punto
sobre parejas de columnas que reposan sobre podio corrido.
Sin embargo, si
nos fijamos en los capiteles, observamos rápidamente que estamos
ante cestas completamente góticas a base de cogollos, crochets
y hojas carnosas de parra y/o higuera completamente despegadas del fondo.
También hay algunos con cabezas humanas.

Para
conocer más sobre Olite, visite la página:
Conjunto
monumental de Olite
Iglesia
de San Martín, en San Martín de Unx
Para
acercarnos desde Olite a San Martín de Unx tan solo es
necesario recorrer diez kilómetros por la carretera NA-5300.
La iglesia de San
Martín es uno de los mejores exponentes del románico navarro
y por ello nuestra vista ha de hacerse de manera tranquila.
Se construyó
en lo alto de la montaña de San Martín de Unx durante
la primera mitad del siglo XII.
Exterior
Tiene dos portadas.
La original de la iglesia es la del muro oeste, con diferencia la mejor,
mientras que la del muro sur procede de la iglesia de Sengoriz.

La citada puerta
occidental muestra un aspecto de verticalidad gracias a la longitud
de las columnas y, sobre todo, a la altura del podio.
Tiene
tres arquivoltas de baquetones y escocias con bolas. Las mencionadas
columnas muestran en sus capiteles escenas bíblicas (San Martín
partiendo la capa para compartirla con el mendigo, Sansón desquijando
el león) y guerreros luchando con animales.
La puerta sur es
más tardía y tiene dos arquivoltas de medio punto sencillas
sobre columnas de capitales vegetales.
Exteriormente,
llama la atención la altura de su ábside y es que nuestra
iglesia de San Martín de Unx, como veremos, tiene una cripta
bajo la cabecera, para poder adaptarse al desnivel del terreno entre
el cuerpo de la iglesia y la citada cabecera.

Interior
Una vez penetramos
en el interior, destaca la pureza de líneas de su ábside
y la pila bautismal decorada con personajes humanos bajo arcos y columnas.
Lo más característico
de San Martín de Unx es su cripta. Es un acogedor espacio delimitado
por seis columnas exentas más las adosadas a los muros.
Los capiteles de
dichas columnas son mayoritariamente vegetales. Uno de estos capiteles
muestra, sin embargo, cabezas humanas y cuadrúpedos
Lo íntimo
y misterioso de este espacio de intenso sabor medieval se acrecienta
por el juego de luces y diferentes perspectivas que se tiene con sólo
caminar dos pasos.

Una vez finalizada
nuestra visita, desde San Martín de Unx podemos acercarnos a
Sangüesa (a 30 kilómetros, pero merece la pena) por la carretera
de NA-132.
Para conocer
más sobre Sangüesa, visite la página:
Románico
en Sangüesa
Pero en nuestro
caso nos dirigiremos a Ujué, por estar dentro -aunque casi en
el límite- de la Merindad de Olite.
Iglesias
de Santa María y San Miguel de Ujué
A tan sólo
ocho kilómetros de San Martín de Unx, por la carretera
NA-5310, encontramos el encantador pueblito de Ujué, una de las
joyas monumentales de la Merindad de Olite cuyo origen se remonta al
siglo X.

La iglesia de Santa
María de Ujué es una delicia para el amante del arte medieval.
Al comienzo fue una iglesia románica de buena época (el
gran monarca navarro Sancho Ramírez la manda construir en los
últimos años del siglo XI), proyectada como templo de
tres ábsides y tres naves. Luego llegaron las reformas y ampliaciones
góticas del siglo XIV incluyendo la monumental portada, el camino
de ronda y demás estructuras fortificadas que constituyen el
castillo y que envuelven la iglesia.
Como decimos, la
iglesia de Santa María de Ujué fue románica de
tres naves de la que se conservan tres soberbios y armoniosos ábsides
de semitambor, más una magnífica Virgen románica
de finales del siglo XII.

Los tres ábsides
tienen la clásica estructura arquitectónica de presbiterio
con bóveda de medio cañón y ábside con cuarto
de esfera.
El ábside
principal es de gran hermosura. Lleva una arquería mural en el
centro de hemiciclo, sobre columnas pareadas que cobija un ventanal
en el medio.
En
este ábside se conserva la famosa talla románica de la
Virgen y el Niño de finales del siglo XII y chapada en plata
posteriormente, en tiempos de Carlos II (Siglo XIV)
Los ábsides
laterales son más estrechos que el central, con un ventanal en
el centro.
Esta cabecera románica
no es visible desde el exterior del conjunto de la fortaleza pues, como
ya dijimos, se rodeó de una muralla perteneciente a la fortificación
del siglo XIV, aunque entre ésta y los ábsides hay un
estrecho pasillo al que se puede acceder por el paso de ronda para contemplar
la magnífica obra románica, que como consecuencia de su
envoltorio secular se encuentra bastante bien conservada, salvo los
capiteles que parecen haber sido picados.
Lo
que más destaca es el equilibrio de volúmenes y la pulcritud
con que se cortó y escuadró la sillería.
El ábside
central tiene un ventanal central flanqueado por dos estrechos contrafuertes.
Los absides laterales mantienen sendos ventanales pero prescinden de
los estribos. Una imposta taqueada anilla los tres ábsides a
la altura de los alféizares de los ventanales prestando una gran
elegancia.
Los
capiteles son un tanto extraños, mostrando cruces y figuras geométricas
que nos recuerdan ligeramente motivos prerrománicos. Las chambranas
también son ajedrezadas.
Por su parte y
como gran contraste, la iglesia de San Miguel de Ujué
se encuentra ubicada en la zona baja de la localidad.
Se encuentra muy
arruinada, aunque conserva una magnífica puerta de arquivoltas
de medio punto, con un bello crismón en el tímpano, más
una espadaña.
Para conocer
más visite la página:
Conjunto
monumental de Ujué
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