El
Monasterio de Guadalupe (Nuestra Señora de Guadalupe) es
una de las obras cumbres del gótico mudéjar no sólo
en Extremadura sino de toda España. Fue declarado Patrimonio
de la Humanidad por la UNESCO, en el año 1993.
El conjunto del monasterio es un impresionante laberinto de 22.000
metros cuadrados, de edificaciones del mejor arte.
Además
del propio templo gótico, cuenta cuenta con un claustro
también gótico y dos de estilo mudéjar
Existen
varias capillas, el pabellón de la antigua librería,
los templetes con sus fuentes, el auditorio y su famosa sacristía.
No hay que olvidar que el conjunto del Monasterio de Guadalupe
también alberga nada menos que tres museos (bordados, cantorales
miniados y pinturas y esculturas antiguas)
El
origen del monasterio hay que buscarlo en el siglo XIV, ya que
tras
la batalla del Salado contra benimerines y granadinos, Alfonso
XI ordena la construcción de una fortaleza con una iglesia
adosada. La iglesia debió construirse a finales del siglo
XIV y debió estar terminada en los primeros años
del siglo XV.
Cuando
los jerónimos se hacen cargo del monasterio en 1389 comienzan
importantes obras de reforma como la fastuosa fachada meridional
gótico mudéjar que permite la entrad a la iglesia,
y la construcción del claustro mudéjar incluyendo
su célebre templete.
La
citada fachada tiene dos puertas de arquivoltas muy apuntadas
superadas por tímpanos, marcos rectangulares y un gran
rosetón, todo con tracerías flamígeras muy
mudejarizadas.

El
gran claustro mudéjar del Monasterio de Guadalupe es de
espectaculares dimensiones. Tiene forma de cuadrilátero
con dos pisos abiertos con arcos apuntados de herradura sobre
pilares ochavados.
En
el centro, se erigió el originalísimo y famoso templete
mudéjar en el cual se funden armoniosamente las formas
góticas e islámicas formando una especie de pirámide
de gabletes de gran belleza.