Monasterio
de San Andrés de Arroyo (Palencia)
San Andrés de Arroyo
es uno de los más conocidos monasterios románicos de
Castilla y León, al hallarse en el norte de Palencia, la zona
más promocionada y divulgada del románico español.
Historia
del Monasterio
La condesa doña Mencía
de Lara funda en 1181 el monasterio con la ayuda de Alfonso VIII.
La iglesia monástica fue terminada en 1222.
La
iglesia
Como veremos, el burgalés
Monasterio de las Huelgas Reales va a servir de modelo para la construcción
de San Andrés de Arroyo La planta coincide con Las Huelgas
en el pórtico lateral y la forma de su cabecera, que dispone
de un ábside poligonal precedido de un tramo recto, y dos capillas
laterales cuadradas.
El hemipológono del
presbiterio se cubre con bóveda de ocho nervios que concurren
en una clave común y que apoyan sobre esbeltas columnas adosadas
a los muros del ábside
Por su parte, el tramo recto
y las capillas tienen bóvedas de crucería simple.
El transepto, no acusado en
planta, daba paso a tres naves de las que sólo se construyó
la central, para coro de las monjas, y un tramo de la norte.
En general, en toda la iglesia
se emplearon soportes de tipo hispano-languedociano, a base de columnas
pareadas que recogen anchos nervios de sección rectangular,
como se aprecia en el arco triunfal.
La luz se
deja entrar mediante grandes ventanales. El gusto cisterciense tardío
impregna la construcción.
El
pórtico lateral
Como en el monasterio de Las
Huelgas, se alza un pórtico lateral en el lado norte de la
iglesia. Está constituido por cuatro arcos ligeramente apuntados
que voltean sobre finas columnillas con capiteles de ornamentación
vegetal. Tanto éstos como los cimacios se prolongan por el
muro en una banda decorativa. El alero está sostenido por canecillos.
El pórtico tiene su
acceso en el lado occidental, sin embargo, la portada principal de
la iglesia se encuentra a oriente de éste, en el único
tramo que se llegó a construir de la nave norte. Esta es la
disposición habitual para la entrada a la iglesia en los monasterios
cistercienses femeninos
El
claustro
Acaso lo más
admirado del monasterio es la sala capitular y sobre todo el claustro.
Y es que el
claustro del Monasterio de San Andrés de Arroyo es una de las
piezas exquisitas del tardorrománico palentino y castellano.
La influencia del claustro de las Claustrillas de Las Huelgas es apreciable
en la decoración vegetal plena de filigranas del de San Andrés.
Sin embargo, a diferencia
de aquél, en el de San Andrés de Arroyo las arquerías
son ligeramente apuntadas y se aprecia una mayor sofisticación
, próxima al gótico, en la manera de esculpir los capiteles,
cuya decadente belleza nos anuncia que el románico se encontraba
ya en su fase de extinción.

De las pandas del cuadrilátero
han sobrevivido de estilo tardorrománico todas menos la este
que es del gótico final.
Posiblemente, los elementos que más han llamado siempre la
atención son las columnas columnas angulares del claustro,
de grueso fuste decorado con motivos geométricos y florales
cuyos capiteles vegetales, muestran entrelazos que casi de desprenden
del resto gracias a los esmerados calados conseguidos a base de trépano.
Como ha destacado
algún autor, si la Orden del Císter trató de
imponer una estética contenida como reacción al manierismo
románico francés del siglo XII, no cabe duda que este
claustro demuestra que también al mundo cisterciense le alcanzó
un espíritu barroco y efectista.
La visita a San Andrés
del Arroyo ha de ser aprovechada para visitar lugares muy cercanos
y tan importantes para el aficionado al románico como Pelayos
de Perazancas o Santa Eufemia de Cozuelos y algo más al norte,
todo el conjunto de Aguilar de Campoo y sus alrededores en la Montaña
Palentina.