El Monasterio
de Santo Toribio de Liébana es un cenobio antiquísimo
cuyos orígenes se remontan a época visigoda (siglo
VI).
Santo Toribio
fue después importante monasterio ya en época del
Reino de Asturias con el nombre primero de San Martín de
Turieno o Tours y en el siglo VIII, Beato de Liébana, abad
de este monasterio, escribió los trascendentales "Comentarios
al Apocalipsis".

La iglesia
monasterial de Santo Toribio de Liébana que actualmente
vemos debió sustituir a otra románica del siglo
XII, y ésta, a su vez, a otra anterior prerrománica.

En 1256 se
decide levantar el actual templo de un gótico incipiente
que más bien muestra características cistercienses
evolucionadas.
Tiene tres
naves y cabecera formada por tres ábsides poligonales.
Dos puertas de tradición románica arcaizante (la
principal y la del Perdón) se abren en el muro meridional,
que aunque suele decirse que pertenecen a la iglesia anterior
románica bien pudiera pertenecer a esta nueva campaña
del XIII, pues la tradición románica persiste a
lo largo de todo este siglo. Además los motivos de los
capiteles son más bien góticos.

La iglesia
tiene tres naves con bóveda de crucería y cabecera
de tres ábsides poligonales.
En el hastial
se levanta una torre prismática y de los añadidos
posteriores queda el claustro construido en 1669.
En el interior
de la iglesia puede verse la estatua yacente, en madera policromada,
de Santo Toribio y el "Lignum Crucis", el mayor fragmento
conservado de la Cruz de Cristo, que fue traído de Tierra
Santa en el siglo V por Santo Toribio, obispo de Astorga. Actualmente
está incrustada en una cruz de plata dorada del siglo XVI.