Monasterio
de Sant Pere de Rodes
El Monasterio
de Sant Pere de Rodes está situada en un lugar muy apartado,
gracias a lo cual su iglesia se ha ha conservado es un estado bastante
próximo al original.
Es una iglesia
realizada en sillarejo, de tres naves, crucero y cabecera de tres
ábsides, con girola sin absidiolos.
Es un templo totalmente
abovedado. La nave central está cubierta por bóveda
de cañón con arcos fajones y las laterales están
cubiertas por bóvedas de cuarto de cañón disimuladas
por fajones de medio punto.
De los tres ábsides
citados, el central forma la girola, que es bastante estrecha. Se
trata del primer edificio en territorio hispánico con girola,
aunque todavía está muy poco desarrollada.

Tiene un crucero
de bóveda vaída y una cripta abovedada. También
tiene dos torres en los pies, de influencia otoniana en cuanto a su
colocación.
Un elemento muy
destacado de la iglesia de Sant Pere de Rodes es la gran diferencia
de altura entre la nave central y las laterales. Las naves están
divididas por soportes de clara influencia del mundo clásico,
ya que hay superposición de elementos: sobre un gran basamento
se dispone una columna y sobre un cimacio se dispone otra columna
para ganar altura.
Se han generado
distintas hipótesis para esta peculiar estructura. Algunos
autores creen que sufrió la influencia de algún edificio
romano cercano, pero hoy día desaparecido. Para otros, Sant
Pere de Rodes es un eslabón intermedio entre la arquitectura
románica popiamente dicha y la carolingia-otoniana (del que
quedan pocos edificios representantes) que hundía sus raíces
en el mudo romano.