Iglesia
románica de San Andrés de Pecharromán (Segovia)
El
templo de San Andrés de Pecharromán pertenece al taller
que construyó San Miguel de Fuentidueña a finales del
siglo XII, y que dejó algunas de las mejores muestras del románico
rural castellano allá por el norte de Segovia, casi en el límite
provincial con Burgos.
Mucha
de su escultura procede de manos que trabajaron en ella.
Destaca
su ábside con vanos decorados con ventanales de arquivoltas
y capiteles de buena escultura, mostrando animales fabulosos con busto
femenino.
Su
bella portada está en el muro septentrional y tiene varias
arquivoltas de medio punto, una de ellas con cabezas humanas y otras
de diablos.
Quizá
lo más interesante es la colección de canecillos de
nave y ábside con un repertorio de imágenes que insisten
en la idea del pecado.
Sobresale
la colección de cabezas perrunas y diablescas de fiero gesto
con grandes fauces, cuencas de los ojos muy abultadas y orejas puntiagudas
y el canecillo donde un diablo porta una mujer a cuestas.