Dentro
del panorama poco conocido del románico de Asturias (eclipsado
por el arte prerrománico, su seña de identidad) hay
una serie de templos de capital importancia , pero no demasiado
publicitados.

Uno de ellos,
es la iglesia, la la iglesia de Santa María, ubicada en Villamayor
(concejo de Piloña) entre Oviedo y Cangas de Onís
y declarada monumento histórico-artístico.
En origen
fue la iglesia de un monasterio de monjas benedictinas, suprimido
en el siglo XV y hoy parroquial del pueblo.
Villamayor
es uno de esos templos que ha asumido plenamente las formas románicas
(no en vano es fechable a finales de los siglos XII y comienzos
del XIII) y se ha despegado de las formas prerrománicas,
muy persistentes en Asturias, que dejó una numerosa colección
de cabeceras de planta cuadrada.

Sin embargo,
en Villamayor, el ábside es magníficamente románico,
de planta semicircular, estructurado mediante columnas entregas,
impostas y ventanales. Lo primero que llama la atención es
su fábrica de perfecta sillería bien labrada y escuadrada.
Los cenecillos
muestran numerosos rostros difícilmente identificables y
los capiteles muestras sobre todo motivos vegetales.
Otro aspecto
importante es la arquería mural del interior del ábside
con arcos de medio punto sobre columnas.