Historia
del Museo Arqueológico de Córdoba
El
Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba
está situado en la plaza Jerónimo Páez,
7 en el edificio del antiguo Palacio de los Páez de
Castillejo, en pleno casco histórico de Córdoba,
Patrimonio de la Humanidad.
En
1962, Palacio y Museo fueron nombrados Monumento Histórico
Artístico por ser, ya en ese momento, uno de los más
completos de España, recogiendo en su interior una gran
colección de piezas con una cronología que abarca
desde la Prehistoria hasta la Edad Media. Pero además el
museo, en línea con las nuevas propuestas museológicas,
propone unos recorridos alternativos temáticos en los que
se puede repasar la historia de Córdoba desde diferentes
áreas que han sido básicas para el desarrollo de
esta provincia, como el agua, la alimentación, la religión
y las creencias populares, o las actividades comerciales.
La
historia de este museo es azarosa, como suele serlo la de este
tipo de instituciones en España. Su génesis se remonta
a las desamortizaciones de Mendizábal en el siglo XIX,
que produjeron un buen acopio de obras. Durante un tiempo las
colecciones de Bellas Artes y las Arqueológicas permanecieron
unidas, hasta que se decide ubicar independientemente a cada una,
ubicándose entonces el Museo Arqueológico
en sucesivas y diferentes dependencias hasta que entre 1959 y
1987 se instala por fin en su actual sede, el Palacio de los Páez
de Castillejo. Este asentamiento conllevó un gran aumento
de los fondos de las colecciones, la creación de una biblioteca
especializada en temas arqueológicos, el inicio del servicio
de investigación de arqueología, y el comienzo de
la revista científica Corduba Archaeologica.
En
la actualidad, el Museo y su edificio están en pleno proceso
de renovación para adaptarse a las necesidades presentes
de la museología. Se está construyendo junto al
Palacio, un edificio nuevo que permitirá la ampliación
de esta institución. Cuenta con más de 4.000 m2
destinados a servicios al público, salas de exposiciones
temporales, salón de actos, salas de exposición
permanente, talleres, laboratorio de restauración, área
de atención al público, oficinas administrativas,
una gran biblioteca y archivo, y parte del yacimiento arqueológico
ya que el edificio se encuentra sobre ruinas romanas (como el
teatro) y también medievales.
Palacio
de los Páez de Castillejo
El
Palacio es un edificio reformado en el siglo XVI a partir de la
casa mudéjar precedente que allí se ubicaba. La
fachada principal, renacentista, está diseñada como
un arco de triunfo y por su vano se efectúa la entrada
al edificio.
Su planta
cuadrangular se organiza en torno a dos patios, el principal,
es rectangular con estanque central, y realiza funciones de recepción
y entrada. De éste parte una galería abierta de
arcos de medio punto, en estilo italiano renacentista del siglo
XVI, y se llega así al siguiente patio, que está
rodeado por dos alturas de piso en arcadas de medio punto, que
formaban la antigua vivienda.
En la parte
trasera de la construcción podemos contemplar una portada
barroca con las típicas columnas salomónicas, realizada
en piedra de Cabra roja y negra. El conjunto ha sido reformado
durante el Siglo XX, especialmente a causa del establecimiento
del Museo Arqueológico.
Colecciones
del Museo
El museo actual
está distribuido en este espacio del que dispone el Palacio.
En la planta baja hay seis salas que van desde la Prehistoria
a lo Hispanorromano e Hispanovisigodo.
Prehistoria
y Edad Antigua
Entre los
numerosos objetos y obras a contemplar destacamos, de época
prehistórica, el vaso Neolítico de la cueva de los
Murciélagos de Sueros (entre 4300 y 3900 a.C.), de la Cultura
ibérica, una escultura de león en piedra caliza
procedente de Nueva Carteya y un bajorrelieve de piedra procedente
de Almodóvar del río en el que se observa una escena
de caza de ciervo, ambos del siglo IV a.C.
También
ibérico, pero más reciente de fines del siglo II
a.C., es el Tesoro de los Almadenes (Pozo Blanco) vinculado a
un taller de platería itinerante.
De la cultura
romana hay gran variedad de elementos, siendo Córdoba como
era en esos momentos capital de la Bética. Llama la atención,
entre otros, la escultura de mármol blanco de Mitras, que
procedente de la ciudad de Cabra, representa a esta divinidad
del Sol persa que adoraban los romanos, tocada con gorro frigio
y sacrificando al toro, del siglo II d.C.
También
de época romana aparece un sarcófago paleocristiano
con representación de la recogida de la aceituna, estatuas
de emperadores romanos y otras personalidades, mosaicos, etc.
Edad Media
La planta
alta recorre la Edad Media, ofreciendo interesantes y variadas
muestras musulmanas y mudéjares, los objetos de la cultura
islámica de este museo son una colección de las
más completas de Andalucía, pero también
hay elementos góticos y hasta renacentistas.
De la mítica
ciudad Medina Azahara proceden preciosos testimonios artísticos
árabes: capiteles, fuentes, tableros y decoración
de atauriques. También destaca una escultura de un cervatillo
de bronce con decoración damasquinada, del siglo X. Además,
hay todo tipo de objetos árabes cotidianos y de lujo como
recipientes de plata, piezas de vidrio, candiles etc., o la pieza
de una pila de fuente en mármol blanco decorada con ornamentación
vegetal y cabezas de leones.
Asimismo,
hay que destacar en este museo la importante colección
de moneda andalusí, prácticamente la única
que se emitió en la Península Ibérica entre
los siglo VIII y XI d.C, por lo que se considera la más
importante del mundo en este tema y fuente de información
excepcional ya que estas monedas incluyen el nombre de la ceca
y la fecha en que se acuñaron, nombrando califas, reyes,
emires o sultanes, príncipes herederos u otros cargos administrativos.
Biblioteca
del Museo Arqueológico de Córdoba
El Museo Arqueológico
y Etnográfico de Córdoba, aparte de las colecciones
mencionadas, cuenta con una gran biblioteca especializada en arqueología,
museología y patrimonio histórico, y archivo histórico
propio, en el que destacan los fondos fotográficos antiguos
sobre el propio museo. También se encuentra aquí
el archivo personal del arquitecto e investigador Félix
Hernández Jiménez, personaje fundamental en la intervención
arqueológica y monumental en Andalucía en la mitad
del siglo XX.
Entre sus
otros servicios, el didáctico y educativo ha sido uno de
los se han cuidado con más mimo ofreciendo actividades
para niños e información para facilitar la enseñanza
a los profesores.
Horario
Horario de
la exposición: Martes de 14:30 a 20:30 h. De miércoles
a sábado, de 9 a 20:30 h. Domingos y festivos, de 9 a 14:30
h. Cerrado: lunes, 1 y 6 de enero, Viernes Santo, 1 de mayo, 1
de noviembre, 6, 24, 25 y 31 de diciembre.
Tarifas: Gratuita
para ciudadanos de la Unión Europea, con acreditación.
Resto de países: 1,50€.
(Autora
del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Natalia Molinos Navarro)