Introducción
El Museo Arqueológico de Palencia
se ubica en la Plaza del Cordón 1, en pleno corazón
monumental de la capital palentina.

Sus fondos se reparten entre dos plantas
con varias salas cada una y presenta una excelente colección
de piezas que abarcan la Prehistoria, la Cultura Celtibérica,
la Hispania Romana, y le época de la Edad Media.

Como
solemos hacer en Arteguias, nos centraremos en la colección
medieval de este museo que, aunque no tan numerosa, como en
otros de Castilla y León, sí puede presumir de
la calidad y buena conservación de lo expuesto, donde
encontraremos piezas arquitectónicas y escultóricas
en piedra, cerámica, orfebrería, etc.

Colección hispanovisigoda
y prerrománica
Los fondos de época medieval
de este museo se encuentran en la primera planta. Tras subir
unas escaleras desde el piso bajo, lo primero que debemos examinar
es todo lo relacionado con el Reino Hispanovisigodo.
Se exponen diversos frisos decorativos
característicos de la arquitectura visigoda, procedentes
de la célebre basílica de San Juan de Baños,
próxima a la capital y verdadera joya de la arquitectura
hispana de finales del siglo VII.

Dentro del arte mueble y de ajuar
personal, se exponen numerosas fíbulas de arco, broches
de cinturón, pendientes, anillos, etc. de bronce, muchos
de las cuales están policromados con pastas vítreas
de colores rojo y ámbar.
La procedencia de estos efectos personales
es variada. Algunos son de San Juan de Baños y otros
de necrópolis excavadas en Villajimena, Aguilar de Campoo
y Herrera de Pisuerga. También hay ejemplares de monedas
de diversos reyes godos, vasijas y una interesante asa de jarro
litúrgico.

Antes de llegar a la parte de la exposición
dedicada a los siglos del románico y del gótico,
hay que contemplar con atención un precioso capitel mozárabe
del siglo XI, procedente de Sahagún. Podemos observar
su collarino doble sogueado, así como su morfología
que imita y reinterpreta las hojas de acanto y las volutas de
los capiteles compuestos romanos.
Colección románica:
siglo XI a comienzos del XIII
De la primera mitad del siglo XI (año
1039) tenemos la interesante placa pétrea de conmemoración
de la construcción de la primitiva abadía de Santa
María de Husillos.

A continuación se nos muestra,
a una altura idónea para poder contemplar con todo lujo
de detalles, una importantísima colección de capiteles
y canecillos románicos, especialmente los procedentes
de la iglesia de San Martín de Frómista ("la
diosa del románico palentino").
El primer capitel expuesto procede
del Monasterio de Santa Cruz de la Zarza de Ribas de Campos.
Está esculpido por sus cuatro costados y está
relacionado con la vida heroica de Sansón, ya que en
una de las caras mayores aparece cabalgando y desquijarando
al león.
Pero no cabe duda que el plato fuerte
de la colección medieval de este museo es el grupo de
canecillos y capiteles originales de Frómista y que se
trajeron aquí tras la polémica restauración
de Aníbal Álvarez acaecida a finales del siglo
XIX cuando "in situ" se colocaron copias de numerosas
piezas escultóricas.
Así podemos observar el verdadero
tamaño de estos enormes bloques pétreos, que cuando
contemplamos una iglesia románica desde el suelo nos
parecen pequeñas y sin embargo, son muy voluminosos.
Un canecillos nos muestran a un asno
músico con su lira y otro a un hombre desnudo en cuclillas.
A continuación tenemos unos
pocos capiteles pero de una importancia extraordinaria. Uno
de ellos se conserva a la perfección y es inexplicable
que se desmontara para colocar una réplica en la propia
iglesia de San Martín. La escena representada es la de
personajes montados en actitud de lucha contra sendos leones,
todo ello en presencia de otros hombres que observan la escena
en las caras menores.

Pero, sin duda, el más importante
es el llamado capitel de la Orestiada (se ha interpretado como
las parejas Caín- Abel o Adán-Eva) que fue estúpida
e incomprensiblemente censurado y mutilado para evitar la vista
de la desnudez de los dos protagonistas en un absurdo ataque
de puritanismo. ¿Se imaginan que los arqueólogos
del siglo XIX de otros países del mundo se hubieran dedicado
a destrozar las más importantes esculturas grecorromanas
debido a lo "impúdico" de su desnudez?. Habrían
desaparecido obras maestras tales como el Discóbolo de
Mirón, El Doríforo de Policleto o la Venus de
Milo. Pero es que en conservación del patrimonio también
podemos decir que "Spain is diferent".

Lo que hace aún más
increíble este lamentable suceso es que la réplica
que se colocó en el templo de San Martín sí
muestra los cuerpos desnudos de los personajes (?)

En resumen, estos capiteles originales
pertenecen al llamado Maestro de Jaca (porque además
de en Frómista trabajó en la seo aragonesa en
ambos casos en las últimas décadas del siglo XI).
Su importancia radica en que es uno de los primeros escultores
medievales que emplea las cestas de los capiteles para componer
figuras e historias, alejándose del generalizado aniconismo
imperante durante la Alta Edad Media tras la caída del
Imperio Romano.

Además, el Maestro de Jaca
aplica a sus personajes una anatomía naturalista bastante
cuidada, próxima a las escultura griegas y romanas. Parece
claro que, para ello, se inspiró en el Sepulcro romano
de la Abadía de Husillos (próxima a Frómista),
pieza del siglo III que se expone en el Museo Arqueológico
Nacional de Madrid y donde se esculpieron los acontecimientos
mitológicos de la Orestiada.
Más
información de la Iglesia
de San Martín de Frómista 
Colección gótica
Al final de esta primera planta se
conservan algunos sarcófagos del siglo XIII procedentes
de las Abadía de Benevívere y Santa María
de la Vega, propios de un taller de Carrión de los Condes
y realizados entre los años 1240 y 1260.

Estos sepulcros tienen una calidad
notables y se encuentran en muy buen estado de conservación.
Al estar esculpidos por sus cuatro caras podemos entretenernos
a comprender la iconografía representada, que es la
habitual de este época para este tipo de soporte.

En concreto, lo representado se divide
en dos temáticas: una religiosa donde suele aparecer
un Maiestas Domini y el Tetramorfos, los Apóstoles u
otro personajes sagrados relacionado con el Juicio Final. La
otra temática se relaciona con la vida y muerte del personaje
difunto donde no faltan los melodramáticas plañideros
lamentando con exageración el fallecimiento. El punto
de conexión entre ambas áreas es la escena donde
el alma del difunto sale del cuerpo y es recogida por ángeles.

Desde aquí se puede acceder
a una pequeña sala donde encontraremos un retablo de
la primera mitad del siglo XV originario del Hospital de San
Millán de los Palmeros (Amusco) y un códice iluminado
de ese mismo siglo.

Esta pequeña sala refrigerada también
muestra en algunas vitrinas objetos de pequeño tamaño
como cálices, patenas y vinajeras de peltre de época
bajomedieval y un Cristo todavía románico elaborado
en bronce.
.
Otras piezas
Aunque nos hemos centrado en la colección
medieval del Museo Arqueológico de Palenciamuseo, recomendamos
encarecidamente visitar las otras secciones, especialmente las
dedicadas a la cultura celtibérica y romana, con una
importante colección de cerámica, escultura y
mosaicos extraordinarios.

Rutas
La privilegiada ubicación del
Museo de Palencia va a permitir poder visitar los principales
monumentos de la capital palentina que no se hallan ni siquiera
a más de diez minutos a pie.
Por ejemplo, La preciosa Catedral
de San Antolín está a un par de centenares de
metros. Ni siquiera es necesario invertir más de tres
minutos en llegar hasta ella tomando la Calle del Árbol
del Paraíso. Este edificio es conocido como "La
Bella Desconocida" puesto que atesora menor fama que otras
catedrales españolas y, sin embargo, es un prodigio de
elegancia en su interior.

En ella se puede visitar lo que fuera
parte de la primera catedral de tiempos visigodos (siglo VII)
enlazada a una nave de comienzos del siglo XI.
Más
información de la Catedral
de Palencia 
Otra posibilidad es acercarnos a la
iglesia de San Miguel, situada a menos de 300 metros (¡sólo
cuatro minutos caminando!), siguiendo la Calle Mayor Antigua,
pero en sentido contrario al de la catedral. La iglesia de San
Miguel es el emblema de la ciudad palentina -en algún
modo, más incluso que la "Bella Desconocida".
Se trata de un edificio de comienzos del siglo XIII de arquitectura
gótica primitiva de tipo hispano-languedociano, muy similar
a los monasterios cistercienses que se construyen en los alrededores,
como el de Santa María de Palazuelos de Valladolid. Tiene
tres naves, crucero y cabecera de tres ábsides, siendo
el central de planta poligonal.

Pero lo que hace célebre a
esta iglesia es su fachada occidental con su enorme portada
con esculturas en las arquivoltas y la preciosa torre campanario
rematada por un cuerpo almenado que contiene un amplio ventanal
con tracerías góticas.

Otros sitios muy próximos al
Museo Arqueológico de Palencia son la iglesia del antiguo
Convento de San Francisco y el puente sobre el río Carrión
conocido como "Puentecillas".
La iglesia franciscana conserva una
interesante fachada gótica y un pórtico que no
es otra cosa que una de las pandas de su antiguo claustro.

El puente de "Las Puentecillas"
debe tener origen romano, aunque con varias transformaciones
medievales y del siglo XVI.
