El Museo-Casa natal
de don Gaspar Melchor de Jovellanos se encuentra en el Barrio
de Cimadevilla en Gijón, Asturias. Se ubica en el
Palacio de Gregorio García de Jove, fechado a finales
del siglo XV, uno de los edificios señoriales más
antiguos de Gijón declarado Monumento Histórico
Artístico en 1983.
El museo combina la exposición
permanente de la colección de arte municipal, con gran
presencia de artistas asturianos del XIX y XX, y varias estancias
de la que fue la casa natal de este importante ilustrado retratado
por Goya.

El Museo se inauguró
en 1971, con los objetivos de estudiar, investigar y difundir
la vida y obra de este eminente político, nacido a mediados
del siglo XVIII, así como del patrimonio artístico
municipal. Las colecciones proceden de fuentes públicas
y privadas, siendo muy importante para el museo el Legado Lledó-Suárez,
que contiene importantes piezas de pintura flamenca y holandesa
de los siglos XVII y XVIII, entre otras obras.
El palacio donde se sitúa
el museo siempre perteneció a la familia Jovellanos y fue
ampliándose desde su origen hasta alcanzar el aspecto actual.
El exterior muestra un edificio central rectangular de dos plantas
de altura con dos torres cuadradas más altas adosadas en
los laterales, siguiendo el esquema de alcázar medieval
mantenido en Asturias entre el siglo XVI y el XVIII. El espacio
interior del palacio se distribuye en torno a un patio. Delante
del edificio se encuentra la plaza de Jovellanos y anexado al
edificio se encuentra La Capilla de los Remedios, donde
descansan los restos de Don Gaspar Melchor de Jovellanos.
Actualmente el museo distribuye
las colecciones de arte y el homenaje a Jovellanos en tres plantas:
planta baja, primera planta y una sala bajo la cubierta. En esta
planta más alta, se ha habilitado una sala dedicada al
escultor asturiano Sebastián Miranda (1885-1975), del que
destaca su relieve en madera policromada El retablo del mar.
En el primer piso - planta
noble del edificio- de la "Torre Nueva" encontramos
dos salas dedicadas a don Gaspar Melchor de Jovellanos. En este
emplazamiento tuvo lugar su nacimiento en 1744 y se ha documentado
su estancia desde 1798. El segundo piso de la misma torre parece
que fue utilizado anteriormente por él, entre 1790 y 1797,
y es donde se encuentra el cuarto de la torre. En este cuarto
redactó numerosos documentos como el Informe en el expediente
de Ley Agraria (1794). Las estancias se han decorado con objetos
personales, parte del mobiliario original de la casa y obras pictóricas
de su colección, que llegó a tener hasta cinco "goyas",
uno de ellos su famoso retrato, y que hoy se encuentra repartida
en distintas colecciones.

El único retrato
de Jovellanos que se ha mantenido en la casa es una pequeña
escultura que el sevillano Cristóbal Ramos realizó
en 1770. De su colección también se pueden ver varios
cuadros religiosos como Magdalena penitente (1670) del madrileño
Ruiz de la Iglesia, una Virgen con el Niño dormido (h.
1805-1807) de Francisco Tomás y un Descanso en la huida
a Egipto (1806) de Manuel Bayeu, cuñado de Goya.
Se ha completado la visita
a las habitaciones de Jovellanos con pinturas pertenecientes al
legado Lledó-Suárez que guardan relación
cronológica y temática. Esta planta dispone de otras
salas: la dedicada a José Mª Navascués (1934-1979)
que muestra una colección muy completa de la trayectoria
artística de uno de los escultores asturianos contemporáneos
más, la sala Juan Botas (Gijón, 1958-New York, 1992),
diseñador gráfico de importante trayectoria y que
también realizó decorados para la cadena televisiva
MTV, y la Sala Cuadrada, dedicada a artistas contemporáneos.
En el corredor de esta primera planta, encontramos artistas asturianos
nacidos en la década de 1950, representantes del realismo
mágico o el informalismo.
La planta baja del palacio
exhibe el resto de la colección artística municipal,
distribuida en cuatro salas y el patio. El arte asturiano de los
siglos XIX y XX y las principales escuelas europeas de los siglos
XVII y XVIII, son los fondos más importantes. En esta planta
se encuentra también la Biblioteca, que desde 1991 es también
Centro de Documentación con fondos documentales y bibliográficos
especializados en el patrimonio artístico asturiano y de
Jovellanos
El discurso expositivo
sigue un desarrollo cronológico que permite comprender
fácilmente los cambios que se producen desde el realismo
costumbrista a las vanguardias desde la segunda mitad del siglo
XIX. De finales del siglo XIX y principios del siglo XX destacan
autores como Ventura Álvarez Sala (en la sala tres) y su
costumbrismo regionalista (Pescadoras de marisco, Descanso en
la faena)), en las salas uno y dos podemos apreciar los paisajes
de Nemesio Lavilla, los bodegones de Julia Alcayde, el gran retratista
Dionisio Fierros, y Juan Martínez Abades.
En la sala cuatro encontramos
pintores asturianos ya nacidos en el siglo XX renovadores de la
estética asturiana del momento como Evaristo Valle (1873-1951),
del que se puede ver en el museo Idilio campesino (h. 1918), y
Nicanor Piñole (1878-1978), del que se muestra La vuelta
de la romería (1915). La presencia de asturianos en las
vanguardias artísticas queda representada en el Museo de
la mano de piezas de Joaquín Vaquero (1900-1998), Orlando
Pelayo (1920-1990), Antonio Suárez (1923) y Alejandro Mieres
(1927), y algunos autores más, que se pueden contemplar
alrededor del patio.
El Museo completa sus
funciones con exposiciones temporales y publicaciones sobre la
figura de Jovellanos y su contextualización histórica,
así como de la historia del arte Asturias, existiendo programas
didácticos dirigidos a distintos niveles escolares y público
adulto.
(Autora
del texto del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Natalia Molinos Navarro)