El Museo de la Romanización custodia los fondos
de arqueología romana del Museo de La Rioja y del Ayuntamiento
de Calahorra (La mitad de la colección expuesta es municipal,
asícomo la gestión y personal del mismo). Se ubica
en el casco histórico de Calahorra, en un palacete modernista
construido en la década de los 30 del siglo XX.

A lo largo de sus tres plantas se exponen diferentes
piezas que muestran el glorioso pasado romano de esta región,
siguiendo un discurso muy didáctico.

Se exponen piezas procedentes, fundamentalmente,
de las excavaciones arqueológicas que se han realizado
en el término municipal, y en los yacimientos cercanos,
como Tirgo, Varea, o Tricio.

En
la planta de entrada hay dos salas dedicadas respectivamente,
a la cultura celtibérica y a la romanización. En
la primera puede verse una interesante selección de vasijas
y cerámicas, así como joyas y objetos domésticos,
procedentes de los hallazgos de la población anterior a
la llegada de los romanos. Destaca una estela en la que puede
verse un caballo, procedente de la Hormilleja, datada entre los
siglos III-I a.C. La siguiente sala introduce al visitante en
la conquista de los romanos. Se exponen numerosas armas de guerra,
así como dos lápidas funerarias y un busto de soldados
romanos, y un miliario de los ss. I a.C. y d.C.

En la primera planta se encuentra una sala que muestra
como eran las domus, y la vida privada de los conquistadores.
En la primera pueden verse todos los elementos de las villas romanas,
desde los materiales de construcción hasta los objetos
cotidianos, la decoración a base de mosaicos y pinturas
murales, o los objetos de tocador y de belleza personal. Todo
ello se completa con algunas maquetas y paneles explicativos.

La visita continúa en el segundo piso, en
donde encontramos otras dos salas. La primera está dedicada
al mercado y las actividades económicas. Aquí puede
verse una selección de objetos relacionados con el mundo
comercial, como tinajas y ánforas para almacenar y transportar
líquidos, o prensas de vino y aceite.

Destaca la selección de piezas de terra sigilita
del yacimiento de Tricio, que fue famoso en todo el Imperio por
su extraordinaria calidad. Además se exponen piezas relacionadas
con el peso y el comercio de los productos.

Por último, se encuentra la sala dedicada
a la religión, el ocio y los juegos del pueblo romano.
Aquí se pueden ver inscripciones honoríficas, así
como monumentos funerarios y estelas. En esta sala se encuentra
una de las joyas de la corona del museo, la conocida como Dama
de Calahorra.

Se trata del busto realizado en mármol blanco,
que pertenecía a una estatua de cuerpo entero, y que se
ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad. Fue
descubierto en una domus en el yacimiento de La Clínica,
y esta datado en el siglo II d.C.

La visita termina con una selección
de piezas de gran tamaño expuestas en el jardín,
y procedentes de diferentes épocas, que abarcan más
allá del periodo romano, como basas y fustes de columnas,
así como diversos restos arquitectónicos.
(Autor del texto del artículo/colaborador
de ARTEGUIAS:
Víctor López Lorente)
