Para
nuestros fines, la sección que más nos interesa
es la de Arqueología que después describiremos.
El
edificio sede del Museo
La
sede del Museo es el Hospital de Santa Cruz, ubicado a la espalda
de la Plaza del Azoguejo, en dirección al este (C/ Cervantes,
3). Se trata de un soberbio conjunto monumental renacentista,
específicamente plateresco.
Este hospital
fue fundado por el cardenal Pedro González de Mendoza, fallecido
en 1493 por lo que el promotor no pudo ver terminada su obra que
finalizaría en el siglo XVI. Obra de Enrique Egas,
destaca su fabulosa fachada sur plataresca de gran monumentalidad
y calidad escultórica. Al este se encuentra el patio noble
de dos pisos y la escalera de subida al superior, obra de Alonso
de Covarrubias, así como varios artesonados mudéjares
y renacentistas.

Este patio
que se encuentra al este del edificio principal tiene dos pisos
y sus cuatro pandas llevan arcos carpaneles sobre elegantes columnas
cuyas enjutas se encuentran muy decoradas.
Aquí
hay que admirar la fastuosa escalera de Alonso de Covarrubias
que conduce al piso superior del patio.
Colección
de Arqueología
Esta colección
es muy nutrida de obras del periodo celtibérico, romano,
visigodo, árabe y de alguna que otra obra mudéjar.

Algunas de
estas piezas se encuentran en el monumental patio descrito anteriormente.
Hay que visitar sus cuatro pandas con cuidado pues son importantes
la mayoría de sus piezas.
Restos
celtibéricos y romanos
Una de las
piezas más antiguas es un verraco celtibérico. También
hay multitud de restos de columnas y sepulcros romanos, además
de lápidas con inscripciones. También hay una estatua
de un personaje togado al modo habitual de los retratos oficiales
de tiempos del emperador Augusto. Lamentablemente sólo
se conserva el tronco.
Cipos funerarios
musulmanes y brocal de pozo
Son
numerosos los cipos o pilares funerarios musulmanes que se exponen
en en este patio. Pertenecen al siglo XI y en ellos se grabaron
fecha y nombre de la persona a la que estuvieron dedicados.
Otra magnífica
pieza que se expone de época de dominación musulmana
es el brocal de mármol de un aljibe que perteneció,
nada menos, que a la mezquita mayor de Toledo
Por la inscripción
se sabe que fue realizada en el año 1032 y mandada construir
Ismail Dü-l-Nün al-Zafir, primer rey de la dinastía de los Du-l-nuníes
en la taifa toledana y padre del famoso al-Mamún.

También
mencionaremos un arco angrelado mudéjar de yeso procedente
del Callejón de San Ginés, de los siglos XIII o
XIV.

Mosaicos
romanos
En una de
las estancias que se abre al patio nos reciben dos magníficos
mosaicos romanos: el llamado 'Mosaico de las Cuatro Estaciones'
y el 'Mosaico con escenas portuarias', ambos procedentes de una
villa romana de la Vega Baja.

En concreto,
en este último, llama la atención la iconografía
a base de escenas marinas y pesqueras, con gran profusión
de tipos de peces y embarcaciones.
Piezas
visigodas
De
este importante periodo de la ciudad de Toledo, en que fue ciudad
regia del reino Hispanovisigodo, el Museo de Santa Cruz expone
numerosas obras.

De
material pétreo hay pilastras, placas, dinteles, columnas
monolíticas, basas, etc. También hay piezas de metal,
como llaves, utensilios y diversos efectos de adorno personal.

Colección
de Bellas Artes
La
colección de Bellas Artes del Museo de Santa Cruz cuenta
con numerosas pinturas de los siglos XVI al XVII, donde destacan
algunos cuadros de El Greco como 'La Asunción de la Virgen'
y un retablo de Berruguete.

De
época medieval hay un Cristo gótico de tres clavos.
Es una pieza de imaginería de madera realizada a finales
del siglo XIII procedente, nada menos, de la famosa Ermita del
Cristo de la Luz.

No
es demasiado grande y estaba colocado en un retablo. La cruz es
espinosa y llama la atención que el perizonium deja ver
la pierna derecha, aunque tal peculiaridad se debe a un retallado
posterior.