En algunos
ábsides, de manera arcaizante, aparecen arcuaciones similares
a las del románico lombardo aunque las lesenas se sustituyen
por columnillas.
De
los numeroso templos románicos de la Esgueva hemos elegido
Santibáñez de Esgueva y su bonita ermita
de San Salvador, el templo parroquial de Terradillos de Esgueva
y la próxima iglesia de Oquillas.
Pero hay
otros muchos como Bahabón de Esgueva, Cabañes
de Esgueva, Pinillos de Esgueva, Villovela de Esgueva,
Pinilla Trasmonte, Villatuelda, etc.
Santibáñez
de Esgueva
La
ermita de San Salvador, en el término de Santibáñez
de Esgueva es una de las muchas construcciones románicas
dispersas a lo largo del Valle del Esgueva.
Pero tiene
el encanto de las iglesias situadas en medio de la Naturaleza,
sólo rodeada de monte y campos de labor.
Tiene
fábrica de sillería, con una unida nave con la correspondiente
cabecera y una portada abierta al muro meridional.
El
ábside lleva como elemento decorativo arquitos lombardos
que apean alternativamente sobre esbeltas columnas; en el muro recto
meridional hay una ventana tipo portada con sencillos capiteles.
La portada
se abre en el muro meridional y se articula con tres arquivoltas
de medio punto, líneas de imposta destacadas y columnas
con capiteles decorados.
Se trata
de una construcción de mediados del siglo XII y se aprecia
un cierto primitivismo en algunos detalles. Los elementos arquitectónicos
son de mucha calidad técnica siendo los relieves de los capiteles
y canecillos más simples.
Terradillos
de Esgueva
Terradillos
de Esgueva tiene una modesta iglesia de una nave con ábside semicircular
sin decoración que fue recrecido.
Pero presenta
una espectacular portada en el muro sur. Tiene un gran tamaño
gracias a su ocho arquivoltas de medio punto lisas y aboceladas,
salvo
la
más externa
que tiene dientes de sierra y una atractiva chambrana de puntas
de diamante.
Una colección
de cinco parejas de columnas rematan tan armonioso conjunto que
alegra la vista al pasar por este pueblecito en las mañanas
soleadas.
Oquillas
La
iglesia de Oquillas está erigida sobre una pequeña
loma que domina el pueblo. Puede verse en coche desde la Autovía
de Burgos N-I.
Su
ábside es sencillo y equilibrado con ventanal y columnas.
Tiene una buena fábrica de sillería.
Lo
mejor de esta iglesia románica de Oquillas es su colección
de canecillos con animales bien labrados de estilo silense (bien
proporcionados y con cuidado plumaje) como gallos, arpías,
leones, etc.
También
conserva la nave, la portada tapada por un porche y la torre campanario.
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