
Románico en Tierras Occidentales de Segovia
Características
del románico en las Tierras Occidentales de Segovia
El sector
occidental de Segovia, amplio territorio llano de Tierra de Pinares
que forma un triángulo aproximado cuyos vértices son
Segovia capital, Villacastín y Coca, es
un extenso territorio con gran número de muestras románicas
y mudéjares.
Sin embargo
estamos ante un panorama heterogéneo, algo anómalo en
el compacto románico segoviano que suele tener unas características
homogéneas en otras zonas y comarcas.
En estas Tierra
Occidentales encontramos una arquitectura popular tardía, donde
se mezclan corrientes románicas de la capital, con el mudéjar
irradiado desde Cuéllar y no faltan los templos mixtos, pero
en general siguiendo unas pautas muy tardías y popularizadas.
Es por ello, que la sillería deja paso, en general, a la mampostería
y el ladrillo.

No faltan
las galerías porticadas, sello de distinción del románico
segoviano, aunque las tres que mencionaremos obedecen a talleres y
pautas bien distintas.
De todo este
complejo repertorio, hemos elegido las iglesias porticadas de Madrona,
Villoslada y Nieva más la extraña ermita
de Rapariegos.
Madrona.
Iglesia de la Virgen de la Cerca
La iglesia de
la Virgen de la Cerca de Madrona, a pesar de su origen románico,
sufrió algunas alteraciones en época gótica.

Destaca, sin
embargo, el tramo occidental de su hermosa galería porticada
con arcos abocelados con guardapolvos ajedrezado sobre columnas dobles
apoyadas en el correspondiente podio. Los capiteles muestran elegantes
motivos vegetales.
No podemos olvidarnos,
por su originalidad, de la cornisa con canecillos y metopas realizados
con gran fantasía.
Villoslada.
Ermita de San Miguel de Párraces
Pasado el pueblo
de Villoslada, en medio de una sobrecogedora llanura y sólo
acompañada por un brevísimo caserío, descubrimos
esta ruda pero emotiva ermita, que presenta el más occidental
de los pórticos románicos segovianos.

A pesar de su rudeza
ha sido declarada Monumento Histórico Artístico
el 13 de octubre de 1983.
Sin duda, se trata
de una obra artesanal de constructores locales, pero emociona por la
plástica del lugar en que se encuentra.
De planta sencilla,
una nave, más presbiterio y ábside semicircular, la Ermita
de San Miguel de Párraces de Villoslada está construida
mayoritariamente con calicanto. El muro meridional del presbiterio se
anima con un ventanal, algo poco corriente. También el ábside
lleva un ventanal de hechuras similares.

Sin duda, lo más
valioso es la galería porticada románica del muro
del mediodía, que se halla cegada. Está constituida por
cuatro grandes arcos de medio punto que apoyan sobre columnas pareadas
de rudísimos capiteles vegetales, más un arco central
de ingreso, más bajo. El interior, muy reformado, no ofrece demasiado
interés.
Nieva.
Iglesia de San Esteban
La
preciosa iglesia parroquial de San Esteban de Nieva es, tras su restauración,
un excelente representante de la integración de la arquitectura
románica y mudéjar en la provincia de Segovia. Y es que,
en esta iglesia, los elementos mudéjares de ladrillo se integran
con otras partes de un genuino románico pétreo.
Como paradigma de
coexistencia pacífica de ambos estilos tenemos la galería
porticada, donde los arcos y los pilares son de ladrillo, mientras que
las columnas son románicas con un repertorio escultórico
sobresaliente.
La iglesia de San
Esteban de Nieva era originalmente de una nave que se unía a
una cabecera mudéjar de tramo recto y ábside semicircular.
Exteriormente, el
ábside se articula mediante tres pisos de arquerías ciegas
y dobladas de ladrillo, sin impostas, que crean verticalmente nueve
calles. Por encima se remata con franja de esquinillas y tres filas
de ladrillos forman el alero. Los muros del presbiterio muestran dos
arcos doblados separados por alfiz, y por encima, seis rectángulos
verticales y estrechos.
La
torre, a modo de cimborrio, cabalga sobre el primer tramo de la nave,
como ocurre en las vecinas iglesias de San Clemente, Santísima
Trinidad, de Segovia, y otros pocos casos más.
Es de planta rectangular,
con dos cuerpos de campanas más el de arranque. En las caras
más anchas, que dan a oeste y este, hay abiertos dos vanos mediante
arcos doblados, siendo los del primer piso apuntados, y los del superior,
de medio punto. En
las caras estrechas, se repite la disposición, pero reduciéndose
el número a un vano en cada piso.
La preciosa puerta
septentrional, también mudéjar, dispone de cuatro arquivoltas
y tiene la originalidad de que su perfil es de nácela, por lo
que no se crea el habitual escalonamiento, sino un derrame continuo.
Pero lo más
interesante, con todo, de la iglesia de San Esteban de Nieva es su galería
porticada que se hallaba hasta hace unos años cegada para habilitar
una nueva nave. Tiene arcos y pilares de ladrillo que alternan con columnas
pareadas de voluminosos capiteles esculpidos con grifos, dragones, un
personaje entre dos cuadrúpedos, etc. Este conjunto escultórico
se encuentra en buen estado de conservación y es muy atractivo
tanto desde el punto de vista iconográfico como estético.
A este pórtico
de Nieva, con alternancia de ladrillo y piedra, sólo le acompaña
por su original tipología el de la iglesia, también segoviana,
de Pinarejos.
Rapariegos.
Ermita del Santo Cristo de la Moralejilla
Rapariegos conserva
restos románicos en tres lugares diferentes. La ermita del
Santo Cristo de la Moralejilla es una construcción muy conocida
en toda la comarca, quizás por estar situada en una inagotable
llanura rodeada de campos de labor. Ha sido declarada Monumento Histórico
Artístico.
Es ésta una
construcción repleta de irregularidades. Para empezar, tiene
tres naves -algo nada habitual en esta zona- no correctamente alineadas
con la cabecera de tres ábsides semicirculares. A su vez, el
ábside central está desviado ligeramente hacia el noreste
y aún más lo está el ventanal que se abre en su
muro.

La cabecera probablemente
estaría articulada a la manera clásica, con impostas,
columnas y ventanales, pero destrozos posteriores apenas han respetado
nada.
El resto de la construcción
combina caóticamente piedra y ladrillo dando un aspecto algo
chapucero, pero pintoresco.
Se abren dos puertas de ladrillo en el hastial de los pies y el muro
sur, ambas de cuatro arquivoltas de ladrillo, encuadradas por alfiz.
La sensación de irregularidad que transmite exteriormente se
repite al entrar en su interior.
Ya en el núcleo
de la población, la parroquial de San Pedro, tras la radical
reconstrucción barroca, conserva una torre de estilo muy tardío.
Es un ejemplar de rotundas formas y volúmenes. De planta cuadrada,
sólo adorna su desnudez con cuatro vanos de arcos apuntados en
lo alto de cada uno de sus frentes. La fábrica es calicanto entre
verdugadas de ladrillo, que también se usa en las esquinas y
los arcos.
Una portada cegada
de arcos apuntados y parte de los muros son los únicos restos
del Convento de Santa Clara, fundado en 1240.
Otros
monumentos secundarios en Tierras Occidentales de Segovia
En este amplio sector
del occidente segoviano existen numerosos monumentos románicos
y mudéjares que a pesar de su modestia, ofrecen interesantes
muestras de arquitectura y escultura.
Tal
es el caso de la iglesia de San Bartolomé de Torredondo,
que es el templo de una población prácticamente despoblada
cercana a Segovia.
Se trata de una
ruda iglesia rural de calicanto que, sin embargo, muestra en su
desnudo ábside semicircular un bien trazado ventanal de arquivolta
y guardapolvos más dos columnas.
Pero, sobre todo,
interesa la antigua portada sur, hoy cegada, cuya arquivolta interior
es polilobulada, lo que representa una excepción alejada e inconexa,
del núcleo sepulvedano.
Otro ejemplo lo
tenemos en Lastras de Lama, en el término de Monterrubio,
cuya antigua iglesia románica de San Lorenzo tiene dos
ábsides y torre con dos cuerpos. Es una buena ruina consolidada
situada en un monte de propiedad particular.
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