Románico en
la Montaña Palentina
El
llamado Románico Norte de la Montaña Palentina es
posiblemente la concentración de arte románico más
conocido por el gran público en España, principalmente
por la acertada labor difusora del Centro de Estudios del Románico
y la Fundación Santa María la Real.
En los últimos
meses se ha activado el proyecto para obtener la denominación
de "Patrimonio de la Humanidad" por la UNESCO.
Se trata de
la esquina nororiental de Palencia, en el vértice con Burgos
y Cantabria y cuyo centro sigue siendo Aguilar de Campoo, reuniendo
subcomarcas como el Valle de Santullán, Valdivia y Los Pantanos,
entre otros.
Se trata de
un arte rural que sabe aunar el encanto de la sencillez del románico
popular con los paisajes de las estribaciones de la Cordillera Cantábrica.
Como hemos dedicado
sendas páginas a los entornos de Aguilar de Campoo y Cervera
de Pisuerga, hemos "reducido" artifialmente el ámbio
geográfico de la "Montaña Palentina" al
extremo nororiental de dicho territorio, es decir, el más
cercano a Cantabria y el que, además, presenta una orografía
montañosa más acusada.
Dicho esto,
nos centraremos en esta página del románico en la
Montaña Palentian en tres magníficas iglesias. Nos
referimos a las parroquiales de Cillamayor, Revilla de Santullán
y Villanueva de la Torre, polaciones todas ellas apenas distanciadas
unos pocos kilómetros entre sí.
Revilla
de Santullán
La
iglesia de Revilla de Santullán es posiblemente la más
valiosa de la comarca de la Montaña Palentina.
Su estructura,
sin embargo, no es diferente a las del románico rural que
predomina en estas tierras: nave única, cabecera de ábside
dsemicrcular y espadaña a los pies.
Pero lo que
hace singular a la iglesia de Revilla de Santullán es su
magnífica portada. Se encuentra tapada por un porche cerrado,
que aunque dificulta su visita, ha asegurado un estado de conservación
magnífico, como si hubiera sido tallada recientemente.
Esta puerta
monumental se abre sobre cuerpo resaltado y se articula mediante
seis arquivoltas agudas decoradas con boceles, zigzagueados y un
apostolado en la Última Cena, cuya principal particularidad
es la de incluir a un maestro constructor trabajando la piedra con
firma "MICAELIS ME FECI(T)".

La iconografíia
de los capiteles centra sus esfuerzos en alertarnos sobre las luchas
entre el bien y el mal o así, al menos, parece indicarnos
el conjunto de escenas de combate entre distintos animales del bestiario
real y fantástico entre sí o contra algunos personajes.
Villanueva
de la Torre
La iglesia de
Santa Marina de Villanueva de la Torre es un singular edifio románico
y uno de los más hermosos dela Montaña Palentina.
Y lo decimos porque el lugar en que se construyó, en medio
de una ladera de verdes prados, hace magnífica su contemplación.
Como en Rodilla (Burgos) y otros pocos lugares, esta ubicación
nos permite una contemplación de arriba a abajo para admira
la sabiduría de sus volúmene y formas.
La nave es de
sillarejo. Sin embargo el ábside es de perfecta sillería
y su articulación de columnas y ventanal central muy clásica
y cuidada.
Otro de los
alicientes de esta iglesia es la torre de los pies. No es la Montaña
Palentina, ni siquiera la provincia de Palencia, pródiga
en torres campanarios, pues predominan las espadañas.
En este caso
se trata de una torre robusta y no muy alta con un gran vano bíforo
en cada cara con función de tronera. Dicho ajimez lleva una
recia columna como mainel.
Algo curioso
de la iglesia de Santa Marina de Villanueva de la Torre es la extrema
sencillez de la portada del muro meridional que no se corresponde
con la buena arquitectura que, como hemos visto, demeustra este
templo.
En el interior,
el interés máximo es la calidad de los dos capiteles
del arco triunfa. Uno de ellos muestra a grifos y el otro a Daniel
entre los leones.
Cillamayor
La iglesia de Cillamayor es un edifico de formas rtundas y clásicas.
Su ábside muestra una cuidad articulación con columnas
y ventanales. también la portada muestra formas atractivas.

Pero esta iglesia
de Cillamayor es más conocida en el entorno del románico
norte de Palencia por su buena coección de canecillos. Llama
la atención lo voluminosos de los mismos, especialmente los
del ábside. Predominan numerícamente los de formas
antorpomorfas. El maestro que los talló tiende a ahcer rostros
planos u delarga barbilla. Algunos de estos personajes se encuentran
en postura sexual.
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