
El Románico
en el Valle de Tera y la Sanabria
En
este recorrido del norte y noroeste de la provincia encontraremos
los paisajes más hermosos de Zamora y un románico
disperso pero de gran calidad.
Hemos elegido
tres monumentos que son, sin duda, los más importantes de
esta zona y de los más significativos del arte románico
zamorano.
En Santa
Marta de Tera encontramos uno de los templos más antiguos
del románico español y que enlaza la tradición
prerrománica hispana con el arte internacional europeo.
De nuevo,
en Tábara, encontramos una construcción con claros
elementos románicos sobre otros anteriores de tipo mozárabe.
En la comarca
de la Sanabria, la iglesia de un gran monasterio del románico
tardío -el de San Martín de Castañeda- nos
enseña, cómo un siglo después, la arquitectura
románica se ha desarrollado con toda seguridad y dominio
de formas.

Santa
Marta de Tera
La actual
iglesia parroquial de Santa Marta de Tera perteneció a un
antiguo monasterio. Es obra muy antigua, de finales del siglo XI,
y por tanto de los edificios más ancianos del románico
español. Como se aprecia en la escultura de los capiteles,
la relación con San Isidoro y Santiago de Compostela es innegable,
además de con los otros grandes hitos del románico
español como Frómista y Jaca, además de Saint
Sernin de Toulouse.

Sin embargo,
bien por que el edificio sufriera algún tipo de incendio
o destrucción o porque quedase sin terminar, se aprecia en
los abovedamientos de la nave un momento muy posterior, del siglo
XIII.
El material
constructivo es de grandes sillares de pizarra complementado con
arenisca de color rojiza para las esculturas. Tiene planta de cruz
latina, con una nave de tres tramos, transepto muy acusado y cabecera
rectangular, de herencia prerrománica.
La cabecera
tiene bóveda de medio cañón. El transepto y
crucero sólo se techa con armadura de madera y la nave con
arista.
La
parte más atractiva de este templo es el testero de la cabecera
gracias a las dos columnas que lo flaquean y a los tres arcos que
articulan el muro, de los que el central sirve de ventanal gracias
a su aspillera. El rítmico juego de impostas ajedrezadas,
contrafuertes y arcos ofrecen una imagen elegante y armónica.
Alguno de los capiteles, tanto exteriores como interiores, de esta
cabecera son de exquisita calidad. Dos de los más interesantes
son los de el alma ascendida por ángeles (quizás una
Ascensión de Cristo, a tenor de las señales de los
pies de la figura central) y el sacrificio del carnero por parte
de Abraham.
Si nos fijamos en estos capiteles y en los canecillos de la cabecera
y transepto, observamos que el cualificado escultor que venimos
señalando, comparte su trabajo con otros miembros de su taller
bastante menos finos. En efecto, junto a estas delicadas tallas
hay otras de animales y personajes humanos esculpidos con características
casi infantiles.

Otro elemento valioso es
su portada meridional, con tres arquivoltas de medio punto sobre
dos parejas de columnas. Hay que fijarse en uno de los capiteles
con dos sirenas aves femenina y masculina, cuyo cimacio lleva esculpido
una pareja de dragones, que consideramos de lo mejor de la iconografía
de este animal fabuloso.

En las enjutas aparecen
dos grandes esculturas de bulto redondo colocadas posteriormente
que representan a Santiago y otro apóstol de identidad controvertida.
Santa Marta de Tera tiene dos puertas más. La del hastial
occidental está abusivamente restaurada y no ofrece demasiado
interés, mientras que hay una tercera en el muro occidental
del brazo norte del transepto. Ésta es de trazado sencillísimo,
pero también lleva una estatua encastrada correspondiente
a Judas Tadeo, reconocible por una inscripción en su filacteria.
En conclusión
la iglesia de Santa Marta de Tera es uno de los templos más
antiguos e interesantes del románico hispano. La aparición
de arcos de herradura y modillones de progenie mozárabe constatan
la antigüedad del edificio, en aquella época en que
el románico internacional irrumpe en los reinos cristianos
peninsulares por el Camino de Santiago, pero lo hace con ciertas
fusiones y concesiones a la arquitectura precedente.
También hay que decir que es más que probable que
algunas iglesias románicas de la capital zamorana se inspirasen
en Santa Marta. Tal es el caso de Santo Tomé.
Santa
María de Tábara
La actual
iglesia parroquial de Santa María en el pueblo de Tábara
conserva de época románica una torre con tres pisos
de ventanales de medio punto y una portada en el muro meridional.

Se
cree que esta iglesia sucedió al monasterio de San Salvador
de Tábara que tuvo gran importancia en la copia e iluminación
de manuscritos durante los siglos IX y X.
En este
monasterio se creó el Beato Tavarense ilustrado por Magio
y Emeterio, donde se encuentra la famosa miniatura de los artistas
trabajando en un pequeño scriptorium adosado a la torre del
monasterio.

Es más que posible
que el cuerpo bajo del actual campanario corresponda con el de aquella
torre y que se reedificara en tiempos del románico.
Más
información de la iglesia
de Santa María de Tábara
San
Martín de Castañeda
El de San
Martín de Castañeda es un monasterio de antigua fundación,
situada en uno de los más bellos parajes en que se pudo construir
un cenobio.
De mitad
de siglo XII, la iglesia actual perteneció al monasterio
que por iniciativa de Alfonso VII se somete a una primera reforma
llevada a cabo por el monje Pedro Cristiano afiliándose al
monasterio de Carracedo.
En 1245 se produce una segunda reforma, afiliándose al Císter,
también de la mano de Carracedo.
Hoy la iglesia
es la parroquia del lugar. Se trata de un voluminoso templo de tres
naves, crucero y cabecera formada por tres ábsides escalonados
con su respectivos presbiterios. La fabrica es de buena sillería
granítica con muros anchos y poco decorados.

Del
exterior hay también que mencionar la puerta del costado
norte y los restos de arquivoltas y guardapolvos de la transformada
puerta occidental bajo un óculo moldurado.

Puebla
de Sanabria
Esta comarca
norteña de Zamora es densa en monumentos. Por eso, no debemos
dejar de visitar la iglesia de Puebla de Sanabria, con bonita portada
con cariátides de nobles personajes de la época.
Más
información sobre Puebla
de Sanabria
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