Románico
en el Valle de Mena
El Valle
de Mena se ubica en el noreste de la comarca de las Merindades
y por tanto de la provincia de Burgos. Es un fértil
valle rodeado de altos farallones calizos lo que le transmite una
acusada sensación de aislamiento orográfico. El Valle
de Mena es una de las comunicaciones naturales a Vizcaya por la
comarca de Las Encartaciones.

En este
seductor Valle de Mena, el más septentrional de Burgos, entre
castillos y torres medievales, entre casas solariegas y mansiones
señoriales, surge una surtida colección de monumentos
románicos excepcionales.
Los más
importantes son los excepcionales edificios de San Lorenzo de
Vallejo, Santa María de Siones y los restos de
El Vigo.

Como veremos,
las primeras dos iglesias citadas tienen intereses especiales y
además conservan bastante bien sus estructura arquitectónica
original.
Santa
María de Siones

Se ha dicho
que esta hermosa iglesia de Santa María de Siones
la hicieron los templarios en las últimas décadas
del siglo XII.
El templo
presenta
excelente obra de sillería. Consta de nave rectangular con
dos portadas (muros sur y oeste), cabecera con ábside semicircular
y torre sobre el crucero.

La portada
occidental es la principal y tiene un gran desarrollo con cinco
arquivoltas baquetonadas de medio punto y cuatro pares de columnas.
Todos ellos tienen idéntico relieve, el de una planta del
que penden sus frutos (piñas). Esta iconografía se
ha interpretado de forma generalizada como la del Árbol de
la Vida
La
puerta sur es más sencilla y pequeña. En este caso
las arquivoltas muestran perfil apuntado. Lo que no varía
es el motivo de los capiteles que, de nuevo, representan al Árbol
de la Vida.
La visita
exterior descubre un templo de volúmenes escalonados y armónicos.
La escultura exterior es escasa, pero ayuda a embellecer el conjunto
y no faltan los motivos un tanto misteriosos como numerosas cabezas
humanas de extraño rictus ocupando completamente las cestas
de capiteles y canecillos.
El interior
del templo es de gran riqueza. El presbiterio congrega el mayor
interés y vistosidad. Tiene una bellísima arquería
doble de siete arcos cada una, que recorre el hemiciclo. Existe
una nutrida serie de capiteles decorados con escultura fuerte y
sin demasiado refinamiento. Se podría destacar la escena
de "David y Goliat", así como la del "Paraíso Terrenal"
con Adán, Eva, el árbol surtido de fruta y la serpiente,
etc.

El crucero
merece una atención específica ya que cubre con bóveda
de crucería sobre arcos torales y en los muros laterales
sendos "edículos" con bóveda propia, variedad de arcos
y capiteles.

Vallejo
de Mena
La
iglesia románica de Vallejo de Mena es uno de los
conjuntos arquitectónicos y escultóricos más
llamativos no sólo del Valle de Mena sino de todo el románico
burgalés.

Fue donada
por doña Endrequina de Mena a los "Caballeros de San Juan
de Jerusalén". Este monumento, de pautas estructurales relativamente
ajenas al románico de Burgos pudo desarrollarse en las décadas
finales del siglo XII y concluirse en el XIII.

El ábside
es una de las construcciones más bellas del románico.
Su estructura es clásica, de bellas proporciones, sillería
perfecta, estructura de viejas reminiscencias lombardas. Existe
un rico juego de columnas de diversa altura. Al atractivo conjunto
de líneas verticales se contraponen las horizontales formadas
por la de arquitos, impostas, y la cenefa de la base de los ventanales.

Los canecillos,
metopas sobre las que apoyan los arquillos y los grandes capiteles
de las columnas nos ofrecen un variado y simbólico repertorio
de esculturas.
Tiene
tres portadas de arcos ojivales y riqueza iconográfica, con
escenas bíblicas, simbólicas y costumbristas. Las
dos laterales son más sencillas, pero la occidental muestra
una rica colección de esculturas que se incrustaron siguiendo
el trazado de las arquivoltas (al modo gótico, lo que nos
confirma el carácter tardío de este edificio).
Entre dichas
esculturas hay que destacar escenas de caza, peregrinos, músicos,
una completísima representación del pecado original,
etc.
En el interior
de la cabecera se vuelve a ver la superposición de columnas
y, de nuevo, un rico repertorio de capiteles tallados.
El
Vigo
Por
último, indicaremos que estos dos edificios de estilo románico
son los más importantes del Valle de Mena, pero no los únicos.

Ciertamente,
una
vista obligada es al pequeñísimo poblado de El
Vigo, cuya iglesia románica fue completamente reconstruida
pero de la que se salvó (quizás por respeto y/o devoción)
un interesante tímpano de su portada.
En
este tímpano aparece una escena ligada a la muerte de Cristo.
En ella, Jesús porta la cruz rodeado de soldados. Curiosamente,
el trasdós del semicírculo amplia el relato con la
victoria sobre la muerte, pues aparece el sepulcro con los soldados
que lo custodian dormidos, rodeados por las Tres Marías y
un ángel.
El
tímpano del Vigo es una pequeña joya románica
que vuelve a demostrar la eficacia de su lenguaje para expresarse
de forma limpia y sencilla con el máximo ahorro de formas.
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