La
Ruta de las galerías porticadas del oeste de Soria
Esta
ruta permite visitar algunos de los lugares más castizos
de Castilla y de mayor patrimonio medieval, como consecuencia de
la agitada historia de la reconquista. La galería porticada
nace en estas tierras como aportación del románico
español y se difunde ampliamente por la comarca por lo que
podremos visitar un conjunto importante de ellas.
Partiendo de
Castillejo de Robledo, lugar vinculado a los templarios y
al Cantar del Mío Cid, con su castillo e iglesia románica
de decorada portada y noble ábside nos acercamos a Miño
de San Esteban con su iglesia de galería porticada con
un vano semicircular de entrada y tres y cuatro arcos respectivamente
a cada lado sobre columnas. La puerta tiene decoración de
motivos vegetales y geométricos, y sus capiteles muestran
grifos y jinetes en lucha.
De
Miño nos llegamos a la célebre villa medieval de San
Esteban de Gormaz. Este lugar es conocido por los continuos
enfrentamientos entre moros y cristianos durante los siglos IX,
X y XI.
Probablemente
la primera galería porticada nace en San Esteban, en su iglesia
de San Miguel a
finales del siglo XI, ya que en uno de los canecillos del pórtico
aparece la inscripción de 1081 ó 1111.
Esta iglesia
es una pequeña construcción de una nave unida a cabecera
escalonada en presbiterio. La puerta de ingreso dispone de tres
arquivoltas, de múltiples baquetones sobre cuatro columnas
con capiteles de tosca talla. La galería es lo más
destacado, por su antigüedad. Dispone de siete arcos de medio
punto sobre columnas sencillas, incluyendo el de entrada, con toscos
capiteles en que aparecen frecuentemente personajes musulmanes,
pavos y una ciudad almenada y ábacos con rudo ajedrezado.
La otra iglesia
románica de San Esteban de Gormaz es la de Nuestra Señora
del Rivero. No debe ser muy posterior a su compañera, pues
aunque está mejor ejecutada sigue muchos de los motivos ornamentales
de San Miguel: personajes morunos, toscos animales, etc. La puerta
tiene tres arquivoltas con baquetones sogueados y columnas que muestran
en sus capiteles un mono, una serpiente, un violinista y una bailarina.
La galería
tiene cinco arcos en el extremo oriental más el de entrada,
pues el tramo occidental fue rehecho. Los apoyos vuelven a ser columnas
de único fuste con capiteles animalísticos -aves,
osos- y musulmanes con turbante.
La
siguiente escala es Rejas de San Esteban con sus dos iglesias
de origen románico. La de San Ginés está en
el centro del pueblo y conserva una galería porticada en
su costado meridional, con gran arco de ingreso y otros seis arcos
de medio punto, tres a cada lado, apoyando sobre columnas en que
se ven capiteles historiados como el que muestra una ruda escena
con tres personajes en posición frontal dentro de una barca.
Muy interesante
y bien conservada es la iglesia de San Martín, situado en
una ladera en el extremo oeste de la aldea. Conserva su estructura
de nave, presbiterio y ábside.
La puerta de
ingreso es equilibrada y muy decorada, con cuatro arquivoltas decoradas
con motivos geométricos y florales, con capiteles de cuadrúpedos
y un hombre mordido por un lobo. Lo más destacable es la
elegancia de su restaurada galería porticada, con siete armoniosos
arcos iguales apeando sobre columnas geminadas o cuádruples
de elegantes capiteles vegetales, todos parecidos pero al mismo
tiempo diferentes.
Siguiendo camino
hacia Berzosa podemos acercarnos a Matanza de Soria con su
iglesia de San Juan Bautista con ábside con ventanal de arquivolta
sobre columnillas de extraños capiteles.
Ya
en Berzosa podemos ver una de las iglesias más importantes
del románico rural soriano. Destaca la galería porticada,
posiblemente posterior a la construcción de la iglesia, de
siete arcos iguales de medio punto sobre columnas de fuste cuádruple,
con capiteles de esquemática talla vegetal y animal, donde
aparecen caballos y leones.
La puerta parece
que está tallada sobre un único bloque inmenso de
piedra. Tiene cuatro arquivoltas con arista abocelada con decoración
de entrelazos y ajedrezado. El apoyo lo constituyen tres pares de
columnas con capiteles rudos pero expresivos.
El final de
la ruta es Arganza con su iglesia que tiene una de las más
interesantes galerías, escultóricamente hablando,
de toda la provincia de Soria. Tiene nueve arcos sobre columnas
con capiteles vegetales y animales fabulosos de la mejor tradición
silense.