La
cuna del Mudéjar castellano: de Toledo a Talavera de la
Reina
Esta
ruta es sencilla aunque bien pudiera complicarse mediante desvío
a otras localidades no muy lejanas pero interesantes.
No obstante,
dada la gran cantidad de edificios mudéjares de Toledo
y que están dispersos por toda la ciudad es necesario acortar
el periplo haciendo sólo dos escalas más: Illescas
y por supuesto, Talavera de la Reina.
Toledo
es el verdadero paraíso del mudéjar castellano.
Famosa como pocas es la parroquia de Santiago del Arrabal,
con cabecera de triple ábside, interesante fachada y puerta,
además del campanario con ajimeces de herradura
La
cabecera añadida a la antigua mezquita califal del Cristo
de la Luz es importante porque simboliza la adaptación
de los edificios musulmanes al mundo cristiano mediante un arte
mestizo.
La parroquial
de Santo Tomé destaca por su magnífico campanario,
uno de los más hermosos de Toledo.
La ermita
del Cristo de la Vega destaca por su restaurado y bello
ábside con diversos pisos de arquerías murales.
Con gran
personalidad propia y alejadas de la tradición mudéjar
convencional, debemos citar las sinagogas del Tránsito
y Santa María la Blanca, muy influidas por el arte
almohade que fue imperante durante la primera mitad del siglo
XIII en la Andalucía islámica.
Hemos
citado estos seis templos edificados entre los siglos XIII y XV,
pero la nómina de iglesias con restos mudéjares
en Toledo supera ampliamente la decena.
Illescas
es el punto intermedio de la ruta entre Toledo y Talavera. Presume
de tener en su iglesia parroquial una de las torres campanario
más espectaculares y complejas del mudéjar toledano.

Es obra
del siglo XIV y se levanta mediante varios cuerpos superpuesto
muy airosos y que resumen la mayor parte de los ensayos ornamentales
murales de este estilo toledano: arquerías de medio punto
entrecruzadas, arcos de herradura doblados y apuntados, arcos
polilobulados con alfiz etc.
En la
cabecera también hay importantes muestras de este estilo
tan influido por el románico, con dos ábsides laterales
de semitambor.
Talavera
de la Reina, conocida internacionalmente por su cerámica,
es una ciudad fundamentalmente mudéjar.

Hay que
destacar la iglesia de Santiago, con bella fachada formada por
rosetón cuyas tracerías están realizadas
con ladrillo y frontal de vanos de iluminación rodeados
de arcos de herradura apuntados y polilobulados.
Esta iglesia
ha conservado plenamente su tradición románica mudejarizada
como se puede apreciar en la austera torre, emparentada con las
de Ávila o Segovia, las puertas norte y sur de arquivoltas
de ladrillo ligeramente apuntadas que imitan las puertas del románico
tardío, e incluso los canecillos de nacela de piedra que
soportan los aleros.

En la
no muy lejana parroquia del Salvador, se conserva una perfecta
cabecera románico-mudéjar constituida por presbiterio
plano y ábside de tambor, con tres pisos. El más
bajo es de mampostería, el superior de arcos dobles apuntados
y polilobulados y el tercero de arcos de medio punto entrecruzados
al estilo toledano.
Por último,
la colegiata de Santa María es una obra ya de los siglos
XIV y XV, de estilo gótico-mudéjar, como se aprecia
en la fachada occidental con su gran rosetón bellamente
diseñado al gusto morisco y muy semejante e influido por
el no muy lejano monasterio extremeño de Guadalupe.