Ruta
del Valle del Tajuña
Introducción
a la ruta medieval del Valle del Tajuña
El
Tajuña es uno de los ríos característicos que
cruzan por las tierras de la Comunidad de Madrid y que desembocará
en el Tajo.
El Valle del
Río Tajuña y sus aledaños ocupan el rincón
sureste de Madrid, un territorio llano y de pasado agrícola
y ganadero, cercano a las provincias castellano-manchegas de Guadalajara
y Toledo.
Características
de la arquitectura medieval del Valle del Tajuña
Como cabría
esperar en esta esquina suroriental de la Comunidad de Madrid las
manifestaciones artísticas medievales son escasas. No obstante
hay algunas iglesias interesantes que se pueden fechar entre los
siglos XIII y XIV y que, siendo de estilo mudéjar, muestran
características del estilo románico tardío.
Tal es el caso
de la iglesia de Pezuela de las Torres cuyo ábside de mampostería
y ladrillo conserva ventanales tardorrománicos genuinos.
O las pinturas murales románicas del interior de la iglesia
de Valdilecha, etc.
Pezuela
de las Torres. Asunción de Nuestra
La interesante
iglesia de la Asunción de Pezuela de las Torres es un templo
mitad románico mitad mudéjar de comienzos del siglo
XIII, muy reformada a partir del siglo XVI.
Del periodo
medieval citado queda el ábside semicilíndrico con
fábrica de calicanto e hiladas de ladrillo, con friso superior
de esquinillas, al estilo mudéjar popular, aunque sufrió
posteriormente un evidente recrecimiento.
Pero para confirmar la equivalencia arquitectónica del mudéjar
y románico puro durante el siglo XIII, la iglesia de Pezuela
nos muestra sobre este muro mudéjar tres ventanales puramente
románicos.
Dos de ellos
están muy reconstruidos pero el del Evangelio se halla bien
conservado. Tiene una arquivolta semicircular de puntas de diamante
y con chambrana de guardapolvos de rombos. Los capiteles de las
columnas son de de cesta vegetal muy sencilla.
El motivo ornamental
denominado habitualmente "puntas de diamante" presente
en Pezuela es muy usado en el románico tardío de finales
del siglo XII y principios del XIII, de influencia cisterciense
y lo encontramos en numerosas iglesias cercanas del suroeste de
Guadalajara: Albalate de Zorita, Zorita de los Canes, Escopete,
Córcoles, Alcocer, etc.
Valdilecha.
San Martín Obispo
La iglesia de
San Martín Obispo es el plato fuerte de la Ruta del medieval
Valle del Tajuña ya que es uno de los monumentos estrella
del panorama arquitectónico conservado de la Edad Media en
Madrid.

Exteriormente el ábside muestra muros de mampostería
encintada con ladrillo
Los
ventanales tienen típicas formas mudéjares de ascendente
almohade a base de arcos túmidos y polilobulados apuntados.
Siendo
importante el exterior de esta cabecera mudéjar, lo importante
realmente es el interior, con arquitectura de líneas mudéjares
muy atractivas y el remate de la presencia del conjunto de frescos
románicos.

El ábside
interiormente es magnífico, con un cuerpo bajo decorado con
una arquería ciega de arcos entrecruzados, superado por otro
ornado con arcos túmidos, m
La
bóveda del ábside es de horno, donde se encuentran
los frescos de tradición románica (siglo XIII)
Por
los restos conservados, se trata de la habitual escena de Cristo
en Majestad dentro de la Mandorla Mística, rodeado por el
Tetramorfos. Aunque de la figura de Cristo sólo se conserva
la parte inferior, tres de los símbolos de los Evangelistas
(león, buey y águila) se conservan bastante bien y
dan muestra de su calidad plástica.
Chinchón.
Ermita de San Antón
Es Chinchón
uno de los pueblos turísticos por excelencia de Madrid. Su
plaza mayor porticada, sus iglesias y conventos y el castillo han
sido polo de atracción para el turista interesado en lo monumental,
aunque a ello no es ajeno la fama gasrtronómica de Chinchón,
pues en susmesones se pueden degustar buenas carnes y probar sus
postres y por su puesto el blanco anís de la tierra.

Pero muy pocos
de los que visitan Chinchón saben de la existencia de la
ermita de San Antón. Este pequeño y humilde templo,
antes dedicado a San Esteban, tiene un ábside mudéjar
de mestizaje románico (siglo XIII). Se estructura en el clásico
semitambor de superficie enfoscada (aunque es fácil adivinar
que está construido con mampostería e hiladas de ladrillo)
y una corona de canecillos de perfil anacelado también de
ladrillo. El resto fue reconstruido en el siglo XVIII.
Valdelaguna
Valdelaguna
es el final de esta ruta por la arquitectura mudéjar del
Valle del Tajuña y sus alrededores.

La iglesia parroquial
de Valdelaguna fue reconstruida en el siglo XVIII como reza la puerta
renovada (la inscripción cita la fecha de 1766). A pesar
de ello y de múltiples postizos todavía se puede observar
parte de su ábside románico de semitambor enfoscado
y la corona de canecillos de perfil de nacela que soportan la cornisa.
Estamos ante
una de las iglesias medievales menos conocidas de la Comunidad de
Madrid, obra probablemente del siglo XIII.