Descripción de la ruta
La ciudad de Toro ("Muy Noble, muy
Leal y muy Antigua") fue declarada Conjunto Monumental
de Carácter Nacional en el año 1963. Y no es de
extrañar puesto que estamos ante una población
de antiquísimo origen celtibérico y romano, luego
repoblada en el siglo X (existen capiteles mozárabes
en varias de sus iglesias) y tuvo gran vitalidad durante los
siglos XI, XII y XIII, que es la época de que procede
gran parte de su patrimonio artístico. Esta densa historia
se justifica por su situación estratégica y ubicación
segura sobre un alto cerro que domina el río Duero.

En este Viaje Guiado de Arteguias visitaremos gran
parte del Conjunto Monumental de Toro con espacial dedicación
a la hermosa colegiata románica y a otros muchos monumentos
medievales de la ciudad.
Uno de los propósitos de esta ruta será
comprobar in situ cómo el arte medieval no se concebía
con las superficies de paredes y esculturas estaban policromadas.
Es famosa la Portada de la Majestad de la Colegiata, pero también
lo comprobaremos en la imaginería románica y gótica
de diversas iglesias, esculturas pétreas de la colegiata
o en las variadas pinturas murales que atesoran algunas de las
iglesias visitadas.

Colegiata de Santa María la Mayor
La Colegiata de Santa María la Mayor de
Toro es, sin duda alguna, una de las grandes construcciones
no solo del románico castellano-leonés, sino de
todo el románico español. De proporciones auténticamente
catedralicias, se yergue majestuosa y fotogénica junto
al balcón natural que domina las amplísimas y
fértiles vegas del Duero. Este templo está emparentado
con las catedrales de Zamora y Salamanca por su cimborrio que
forma parte con las anteriores del los llamados "Cimborrios
del Duero". Afortunadamente la Colegiata medieval de Toro
se ha conservado casi intacta, incluyendo su cabecera triabsidal,
la citada linterna sobre el crucero, las tres naves más
transepto. También se conservan impecablemente sus tres
portadas, de las que dos son románicas y la tercera -la
fastuosa puerta occidental- es de lo mejor del gótico
hispano.

En efecto, esta gran portada, conocida como de
"La Majestad", es una fantástica obra escultórica
en la que se aprecian nítidamente los últimos
coletazos del tardorrománico en perfecta convivencia
y armonía con elementos ya claramente góticos.
Además
de su rico y variado repertorio escultórico que tendremos
la ocasión de comentar y desgranar, cuenta con el atractivo
extra de conservar en muy buen estado su policromía original
gracias a que, en sucesivas reformas, quedó protegida
de las inclemencias meteorológicas.
Iglesia de San Lorenzo el Real
Otra de las visitas imprescindibles en nuestro
viaje es a la iglesia de San Lorenzo el Real. Sus formas del
románico de ladrillo son perfectas y armoniosas, desde
su cabecera, la articulación de los muros laterales y
sus portadas.
Al interior, además de restos de pinturas
murales conserva -aunque su función no es museística-
gran número de obras de arte mueble: imaginería,
sepulcros gótico-flamencos (entre ellos, el de Don Pedro
de Castilla y su esposa María de Fonseca), un valioso
retablo de Fernando Gallego, además de su artesonado
original. También nos han llegado unas partes de las
pinturas murales medievales de su ábside.

Iglesia de San Salvador de los Caballeros -
Museo de Escultura Medieval
No podía faltar en nuestra ruta una de las
iglesias más importantes de Toro, tanto por el continente
como el contenido. Nos referimos a San Salvador de los Caballeros,
una voluminosa iglesia románica de ladrillo de tres amplias
naves que tradicionalmente ha sido ligada a la Orden del Temple.

En
las mañanas soleadas llama la atención la perfección
de su cabecera triabsidal articulada a base de estrechos arquillos
ciegos prototípicos del foco toresano del mudéjar
castellano. Pero el mayor valor lo encontramos en el interior
donde encontramos un museo de piezas procedentes de otros edificios
toresanos. Aquí veremos capiteles románicos, una
sorprende estatua pétrea románica del siglo XII
de la Virgen que sujeta al Niño en vilo por sus caderas.
Otra pieza sobresaliente es un Cristo románico
policromado de la iglesia de Nuestra Señora del Canto.
Otras obras de arte de gran importancia que se exponen son algunos
Cristos góticos; dos piezas de María y San Juan
pertenecientes a un Calvario; una talla de la Virgen del siglo
XIII procedente de la Ermita de la Vega; una estatua pétrea
del Arcángel San Gabriel del siglo XIV; la mesa de altar
románica de la iglesia de la Trinidad; una magnífica
puerta con herrajes originales del Monasterio de Santa Clara,
y un largo etcétera.
Iglesia de San Sebastián de los Caballeros
También reconvertida en espacio expositivo,
la antigua parroquia de San Sebastián sería en
origen otra construcción de estilo mudéjar que
vio como a finales del gótico fue sometida a una reforma
integral que la convirtió en el sólido inmueble
que hoy contemplamos.
Su principal interés radica en que
en su interior fue instalada para su contemplación el
magnífico ciclo de pinturas murales del gótico
lineal procedentes del Convento de Santa Clara, uno de los más
completos de la región y entre cuyos temas podremos reconocer
un ciclo de la vida de Santa Catalina de Alejandría,
otro de San Juan Bautista así como paneles alusivos a
otros santos y a los Evangelios.

Iglesia del Santo Sepulcro
Su nombre refiere a su origen como sede del vicario
general de la Orden del Santo Sepulcro (Caballeros Sepulcristas)
para después pasar a la Orden Hospitalaria de San Juan
de Jerusalén.
En la actualidad, es una de las menos conocidas
iglesias toresanas y es que su exterior no resulta especialmente
llamativo. Sin embargo, una vez que atravesemos el umbral de
su puerta podremos deleitarnos con una de las iglesias del románico-mudéjar
más puras de la ciudad, en la que, además, hace
relativamente pocos años y durante una intervención
aparecieron en su ábside central restos de pinturas murales
góticas de Cristo en Majestad con el Tetramorfos.

Ermita de Nuestra Señora de la Vega
Situada a las afueras de la ciudad y junto al río
Duero, la ermita de la Virgen de la Vega, también conocida
como "El Cristo de las Batallas" es una construcción
también muy acertadamente restaurada que en origen perteneció
a la Orden de San Juan de Jerusalén.

En su interior se custodia el veneradísimo
Cristo de las Batallas, patrón de la ciudad de Toro y
de gran devoción en toda su comarca.
Pendiente de fijar
Salida y llegada
Salida:
Plaza de Cristo Rey (Moncloa) junto al Hospital Fundación
Jiménez Díaz, a las 8:00 hs.
Llegada: Madrid. Mismo lugar a las 22:00 hs. aproximadamente.
Lugares
visitados
- Conjunto
monumental de la ciudad de Toro
- Paseo
por todo el casco histórico
- Puente
Mayor (románico de los siglos XII y XIII) sobre
el río Duero
- Colegiata
de Santa María la Mayor
- Interior
- Sala
del Tesoro
- Puerta
de la Majestad en el imafonte occidental
- Dos
puertas románicas de los costados norte y sur
- Iglesia
de San Salvador de los Caballeros (Museo de Escultura
Medieval)
- Iglesia
del Santo Sepulcro
- Iglesia
de San Lorenzo el Real
- Iglesia
de San Sebastián de los Caballeros
- Exterior
de la Ermita de Nuestra Señora de la Vega
- Exterior
del Alcázar
Inscripción
Precio
118,00 €
Este precio incluye:
-
Viaje
en autocar con seguro de viajeros
-
Explicaciones
técnicas
-
Entradas
a los distintos monumentos
-
Manual
completo con la historia y descripción de todos los
monumentos y lugares visitados.
-
Comida
en el Restaurante Catayo de Toro, situado en el corazón
monumental de la ciudad (Plaza de la Colegiata). Menú:
Arroz a la Zamorana (especialidad de la provincia de Zamora),
Solomillo de Cerdo Ibérico con Pimientos y Ensalada
de la Huerta. Pan, agua y vino D. O. Toro. Postre especial
de la casa (Tarta de San Marcos con helado de tres gustos:
vainilla, nata y chocolate) y café.
Condiciones especiales de precio reducido
Descuento del 20 % (94,40€)
Descuento del 15 % (100,30€)
Descuento del 10 % (106,20€)
-
Socios de otras
asociaciones culturales, artísticas o de protección
del patrimonio (necesario acreditación)
-
Estudiantes de formación
oficial
-
Mayores de 65 años
Nota: Los descuentos no son acumulables.