Guía monumental (arte e historia) de Montemayor
del Río, Salamanca
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Montemayor
del Río |
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Salamanca |
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Sierra
de Béjar |
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Introducción a la guía
de arte (monumentos y rutas) de Montemayor del Río, Salamanca
Montemayor del Río se encuentra
en medio de un paraje idílico de la Sierra de Béjar,
rodeado por un inmenso bosque de castaños. Para llegar hasta
aquí se ha de tomar la autovía A-66 desde Béjar
en dirección a Plasencia y tomar la desviación a Peñacaballera.

La carretera es tan espectacular como
angosta y peligrosa, por lo que hay que extremar las precauciones
puesto que apenas caben dos coches circulando en dirección
contraria.

Desde
el punto de vista monumental, hay una serie de espacios y construcciones
que centran nuestro interés: el magnífico castillo
de San Vicente, uno de los mejor conservados y espectaculares de
la provincia de Salamanca, el conjunto de murallas, la iglesia medieval
de Nuestra Señora de la Asunción, la Plaza Mayor con
la antigua picota convertida en fuente, la Ermita de San Antonio
y el puente de piedra.

No obstante, los dos principales hitos
monumentales son la iglesia y el castillo.
Iglesia de Nuestra Señora de
la Asunción

La iglesia de la Asunción es un
curioso templo medieval del siglo XIII de una nave orientada al
este, realizada con mampostería berroqueña (el granito
que es el gran protagonista de este territorio del sur de la provincia
de Salamanca) salvo un tramo de los pies -más moderno- y
la cabecera.
Se encuentra en la parte alta de la villa,
a escasos metros del castillo de San Vicente.

Tiene tres puertas, siendo la más
desarrollada la del muro meridional, pues consta de dos arquivoltas
ojivales sobre las jambas (no dispone de columnas) y enmarcada por
un alfiz de lejana influencia musulmana.

Este tipo de puertas es muy habitual en
la arquitectura medieval de la vecina Extremadura.

La puerta norte es más sencilla
al tener solo un arco apuntado. Por su parte, la del hastial occidental
es de medio punto.
La cabecera es poligonal con potentes
contrafuertes en los vértices y tiene restos de dos amplios
ventanales de medio punto, uno de ellos con un ajimez.

Muy interesante es la cornisa de la nave,
tanto en su costado meridional como septentrional, puesto que conserva
toda una serie de canecillos figurados de tradición románica
muy bien conservados. Los hay con cabezas de animales difíciles
de identificar (uno se nos antoja como la cabeza de un mono) y también
con rostros humanos, algunos ciertamente divertidos por su ingenuidad
y expresividad.

Por su parte, la iglesia cuenta con una
torre adosada al muro norte que parece un añadido muy posterior.
Ya en el interior, apreciamos cómo
el alto arco triunfal es apuntado y se apoya sobre columnas, dejando
paso al ábside cubierto con bóveda de crucería.

Castillo de San Vicente
Domina la plataforma superior del cerro
de la población, rodeado por el río Cuerpo de Hombre.

Sobre una fortificación más
antigua, el infante Don Pedro, hijo del célebre monarca Alfonso
X el Sabio mandó su construcción en la segunda mitad
del siglo XIII. Si bien debió gozar de un importante proyecto
de renovación entre los siglos XIV y XV que le dieron la
magnífica estructura y silueta actual.

Ha sido muy restaurado en el siglo XX
y en la actualidad alberga un centro de interpretación dedicado
al Medievo.
Está formado por lienzos de muralla
que conectan torres de planta cuadrangular y circular. Espectacular
es el foso que lo rodea.

La puerta se orienta al espacio llano
donde se encuentra la iglesia. Para entrar habría que salvar
el foso y cruzar entre dos cubos almenados de defensa.
