Guía
monumental (arte e historia) de Riaza (Segovia)
y el románico rural de su entorno
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Riaza |
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Segovia |
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Sepúlveda |
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1.190 |
Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Riaza, Segovia
Historia
y descripción de Riaza
La Villa de
Riaza se sitúa al este de la provincia de Segovia,
cerca ya de Soria. Riaza es junto a Ayllón y Maderuelo, los
núcleos urbanos más importantes de este sector de Segovia
que es el más despoblado y, al mismo tiempo, de los más
ricos monumentalmente.

Parece que Riaza
fue fundada en el siglo X en tiempos de Gonzalo Fernández,
hijo del Conde Fernán González.
Imágenes
de gran formato de Riaza
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| Plaza
Mayor de Riaza |
Estatua
en Riaza |
Ayuntamiento
en la Plaza Mayor. Riaza |
Monumentos
de Riaza
Monumentalmente,
el encanto principal de Riaza se centra en la arquitectura tradicional
de su cuidado casco antiguo, por encima del valor de edificios específicos.
En este contexto, sobresale su pintoresca Plaza Mayor.
En
lo concreto, la iglesia parroquial de la Virgen del Manto es
un noble edificio gótico - renacentista de voluminosas formas.
Riaza también muestra un buen número de ermitas
en sus alrededores, como la de San Roque y Hontanares,
de gran popularidad.
No obstante, y
como veremos al final, Riaza puede convertirse en un buen punto de
partida para numerosas excursiones y rutas para conocer el románico
rural del este de la provincia de Segovia. La oferta hostelera es
buena, a diferenecia de las pequeñas aldeas que se encuentran
a su alredededor.
Plaza
Mayor
Segovia está
bien nutrida de plazas monumentales, como las de Sepúlveda,
Pedraza, Ayllón, etc.

Riaza es también
una de ellas y de las más pintorescas. Típica plaza
asoportalada castellana que se emplea como coso taurino. En esta plaza
se encuentra el Ayuntamiento o Casa Consistorial, que es un edifico
del siglo XVII.
Iglesia
Parroquial de de Riaza. Nuestra Señora del Manto
La
iglesia de de Nuestra Señora del Manto es un sobrio y monumental
edificio de arquitectura tardogótica y decoración renacentista
(siglos XV-XVI).
Es una iglesia
de tres naves con tres capillas y un campanario cuadrado que domina
la población.
En su interior
destacan la imagen de un Cristo yacente de estilo barroco y desgarrador
aspecto dramático. Es una talla de madera articulada de finales
del siglo XVII. Aún más valor tiene una Piedad de madera
policromada de estilo manierista de excepcional calidad.
Ermita
de San Roque
La ermita de san
Roque se levanta en el llamado Rasero o parque - explanada que hoy
se dedica para actividades de esparcimiento.
Es un pequeño
templo rural de finales del siglo XVI.

Ermita
de Hontanares
Esta ermita está
a unos pocos kilómetros de Riaza y es un humilde edificio del
siglo XVII. Sin embargo, se tiene gran devoción por la Virgen
de Hontanares que alberga y se hacen coloristas romerías.
Rutas
desde Riaza: el románico rural
La privilegiada
situación de Riaza, en la falda de la Sierra de Guadarrama,
permite al turista hacer excursiones basadas en el senderismo o practicar
esquí o incluso el golf. Pero monumentalmente, la comarca es
rica en románico rural de gran encanto.

No muy lejos de
Riaza y casi llegando a Ayllón, tenemos la iglesia porticada
de Santa María de Riaza. que puede presumir de conservar
el mejor ejemplo de un tipo de pórtico románico basado
en la secuencia de arquerías sobre pilares (no columnas).
También
podemos desplazarnos a la encantadora iglesia de Sotos de Sepúlveda,
con su portadita oculta y su curioso y atípico arco triunfal
o a Castillejo de Mesleón con buena cabecera y monumental
portada (de nuevo oculta tras las paredes del porche de rigor).

Pero hemos elegido
dos pueblos y dos iglesias cercanas a Riaza por razones de acceso:
Cerezo de Arriba y Alquité. Por Cerezo de Arriba se
ha de pasar cuando se viaja a Riaza desde Segovia o Madrid, que es
lo más habitual, por lo que hacer una breve parada no costará
tiempo y sí una agradable sorpresa.
Alquité
se ha elegido también por la cercanía a la Ermita de
Hontanares, corazon religioso de la comarca de Riaza y que el visitante
a esta villa seguro que no omitirá.
Cerezo
de Arriba
Al margen de Riaza,
Cerezo de Arriba es una de las poblaciones con mayor vitalidad de
la comarca. Se encuentra a sólo 10 kilómetros de Riaza
en dirección a Segovia, en la carretera N-110.
La población
se avista desde lejos gracias a la torre de la iglesia que emerge
altiva sobre las viviendas. Se trata del campanario del templo parroquial,
que como en tantos otros, el auge constructivo barroco acabó
con la nave del templo románico y alzó la torre, permaneciendo
sólo la cabecera.

Presenta un ábside
de semitambor que alterna fábrica de calicanto en su parte
inferior con perfecta sillería en su zona alta. No tiene columnas
entregas pero sí dos impostas. La más baja, a la altura
del arranque de los ventanales es sencilla y la segunda, a la altura
de los cimacios presenta temas vegetales.
Lo más valioso son
sin duda los tres ventanales que muestras en sus capiteles todo el
repertorio de animales fantásticos: aves, arpías, basiliscos,
grifos, sirenas...
La corona de canecillos
está muy desgastada.
En el interior, un retablo
barroco oculta el ábside. El arco triunfal es de medio punto
con capiteles donde la figura del león es especialmente protagonista.
Castillejo
de Mesleón
Está
situada a pocos metros de la calzada de la N-I, desde la que se
divisa perfectamente.
La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción no cumple
la función de parroquial de Castillejo, al disponer la aldea
de otra más céntrica y
moderna. Desempeña, por tanto, el papel de ermita sólo
abierta en días señalados, como procesiones y festividades
importantes. Ello hace de su visita interior una misión casi
imposible.
Se trata de una construcción
de modesto tamaño, pero muy destacable en el contexto del románico
segoviano por lo que ha sido declarada Monumento Histórico
Artístico, y restaurada recientemente.
De época románica
queda el ábside, la nave y la portada sur, siendo posteriores,
la torre, la espadaña y el porche que oculta -una vez más-
el ingreso al templo.
La cabecera destaca por su
buena sillería, muy regular y bien ajustada, a partir del alféizar
de las ventanas, pues el resto es de mampostería. El ábside
tenía tres ventanales originalmente pero un tal cura Miguel
González Rodrigo en 1689 hizo y firmó en el propio ábside
el desaguisado de destruir el central para abrir un vano cuadrado
sin ninguna gracia.
Probablemente de esta misma
época daten los aditamentos citados. Los capiteles de los ventanales
supervivientes tienen sencillos pero elegantes motivos vegetales y
la corona de canecillos despliega un rico repertorio de motivos geométricos.
Oculta por el porche barroco, habitualmente cerrado, permanece una
magnífica portada de excelente altura artística en el
doble plano arquitectónico y escultórico.
Tiene cinco arquivoltas, las
pares de baquetón sobre columnas y las impares de arista viva
sobre jambas. Todo trasdosado por chambrana decorada con originales
vegetales. Los cuatro capiteles están tallados por el mismo
maestro que la puerta de Languilla y muestran estupenda decoración:
el martirio de los inocentes en que dos mujeres parecen sacrificar
a un niño para evitar su muerte ante el verdugo, una pareja
de arpías voluminosas y de buen plumaje silense, un guerreo
luchando contra un león y una escena de lucha entre guerreros
que atraviesan con sus lanzas los escudos de sus oponentes.
El interior, salvo por el
retablo barroco que ciega el interior del
ábside, conserva sus elementos originales en buen estado. La
nave tiene cubiertas de madera. No así la cabecera que se aboveda
con cañón y horno en presbiterio y ábside respectivamente.
Especialmente atractivo es
la forma de estructurar el arco triunfal, de medio punto, con parecido
esquema al de una portada, con dos arquivoltas que voltean sobre dobles
columnas. Los capiteles del arco triunfal, ambos
de idéntico motivo, ofrecen una magnífica factura. Sus
capiteles representan elegantes hojas de acanto talladas a bajo relieve,
pero con exquisita finura de cincel.
Alquité
Alquité
es una minúscula aldea situada a 8 kilómetros de Riaza
en dirección al noreste. Para llegar hay que tomar la misma
carretera qque conduce a la Ermita de Hontanares, la SG-V-1111.
Cuando llegamos
a su destartalada iglesia, poco nos hace prever la sorpresa que nos
aguarda dentro. Y es que, como es norma en el románico segoviano,
la puerta no se encuentra visible desde el exterior, sino tapada por
las paredes de una estancia adosada.

Si logramos encontrarla
abierta o nos dejan las llaves, nos encontramos ante una portadita
de modestas dimensiones de tres arquivoltas. tanto la primera como
la tercera presentan contenidas decoraciones geométricas. pero
interesa la intermedia por su gran riqueza iconográfica.
La secuencia de
figuras es la siguiente: personaje cabalgando al lomo de una arpía,
cinco trasgos con alas plegadas, un trasgo con las alas desplegadas,
un personaje con brazos convertidos en alas con un escudo que lleva
una cruz, un David músico tocando un instrumento y dos figuras
de luchas entre personajes y monstruos demoniacos.
La relación
con Burgo de Osma se establece principalmente por la similitud de
los trasgos esculpidos en esta puerta y los hallados en los arcos
de acceso de la sala capitular al claustro de la catedral soriana.
No cabe duda de
que los artífices de esta arquivolta son más rudos que
aquellos maestros que trabajaron en la seo osmense. Sin embargo, no
podemos dejar de reconocer que, en algunas tallas de Alquité,
la composición de las figuras refleja intensa expresividad
y dramatismo.
La lucha entre el alma humana y las fuerzas del mal se representa
mediante el combate entre un caballero y un descomunal animal diabólico
que gira su cuerpo de forma violenta y amenazante, encarando su feroz
rostro hacia el jinete. Este, aunque resuelto a la lucha, ha de evitar
la embestida tirando de su cabalgadura hacia atrás y volteando
su cabeza para evitar la agresión.
Los capiteles
de las columnas incluyen buenos ejemplos de escultura heredera del
claustro de Silos. La composición, la textura de lomos y plumaje,
y la decoración vegetal de la pareja de cuadrúpedos
y arpías de los capiteles de la puerta evidencian el influjo
silense.
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