Guía
de Albarracín, Teruel
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Albarracín |
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Teruel |
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Sierra
de Albarracín |
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1.171 |
Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Albarracín,
Teruel
Descripción
de Albarracín, Teruel
Hablar
de Albarracín es hablar de un pueblo de encanto singular,
enclavado en un paradisíaco paraje de montaña, entre
riscos pedregosos y el cauce del río Guadalaviar,
que cerca con sus aguas tan fabuloso lugar, como protegiéndolo
del paso del tiempo, recreando una burbuja donde el espíritu
del Medievo permanece inalterable.

Albarracín,
antigua plaza fuerte de la dinastía musulmana de los Banu
Razín, se localiza en la franja suroeste de Teruel.

Su
belleza indiscutible es herencia de su pasado visigodo, árabe
y cristiano, del legado de la nobleza aquí instalada durante
siglos y del respeto que sus habitantes han sentido siempre por
esta impresionante localidad, propuesta por la UNESCO como Monumento
de Interés Mundial.

Sus
calles empinadas, adaptándose a la accidentada orografía
del terreno, el cauce del río enmarcando el casco urbano,
la singular arquitectura local y las formas de sus casonas y edificios
más antiguos, que parecen desafiar las leyes de la gravedad,
han inspirado a poetas y artistas en múltiples ocasiones.

Como
ya dijo Azorín en un conocido slogan turístico: "Visite
una de las ciudades más bonitas de España. Visite
Albarracín".

Monumentos
de Albarracín
En
esta guía de Albarracín nos ocuparemos de su recinto
amurallado, las casas nobles y la arquitectura tradicional, la Plaza
Mayor, el Palacio Episcopal, sus principales iglesias: catedral
y templos de Santa María y Santiago.

Plaza
Mayor
Este
es el núcleo central de Albarracín y uno de los rincones
más visitados y fotografiados, tanto por su belleza formal,
flanqueada por impresionantes fachadas de marcado sabor medieval
como por su original estructura, totalmente irregular según
el diseño original del siglo XI.

Los
edificios que enmarcan la plaza saludan al visitante con sus hermosos
balcones corridos y las tradicionales barandillas de forja que han
adquirido fama por todo el país. Aquí se encuentra
el Ayuntamiento, construido a mediados del siglo XVI sobre una base
de soportales con arquería de medio punto, mientras que en
el piso superior luce el escudo de Albarracín.

A
partir de la Plaza surge el entramado de calles de la ciudad, tortuosas,
estrechas hasta el punto de que los tejados de las construcciones
llegan a rozarse, empinadas y pese a todo llenas de un encanto que
no dejan indiferente a nadie.

Casas
Nobles y Arquitectura Tradicional
El
recorrido por las callejuelas de Albarracín discurre por
entre un sinfín de construcciones dignas de mención.
Resultan especialmente llamativas las mansiones de la antigua nobleza
local, muestra del lujo y opulencia vividos en estas tierras siglos
atrás, con sus escudos y blasones señoriales, sus
rejas de forja en ventanas y balcones y las peculiares aldabas que
visten sus puertas.

Tal
es el caso de la casa de los Dolz de Espejo, edificada en el siglo
XV; la cercana casa de La Brigadiera, construida en el siglo XVI
y hoy totalmente reformada y convertida en un hotel; la mansión
de los Navarro de Arzuriaga, del siglo XVII, con su soberbia torre
lucenaria y su fachada ricamente ornamentada con detalles de color
azul; o la casa de los Monterde y Altillón, perteneciente
a una de las familias más notables de la localidad, también
del siglo XVII.

Junto
a estas casonas nobiliarias pueden admirarse otras insignes muestras
de arquitectura local, más humildes pero igualmente fascinantes.
Tal es el caso de la casa de La Julianeta, bien conocida por su
exacerbada inclinación, la casa de El Chorro y otras viviendas
de la calle Azagra.
Palacio
Episcopal
El
boato barroco y la carga ornamental se dan cita en este hermoso
edificio del Palacio Episcopal construido entre los siglos XII y
XVIII como residencia oficial de los obispos de la localidad.

Destaca
imponente la escalera principal del edificio, que lleva al piso
superior donde aún pueden verse los salones y capillas con
su decoración original. Hoy día el Palacio es sede
del Museo Diocesano, con una importante exposición de piezas
de orfebrería y objetos de liturgia.

Catedral
El
edificio de mayor abolengo del lugar impregna la austeridad pétrea
de Albarracín con su original estructura. La catedral fue
construida a principios del siglo XIII, aunque en el siglo XVI experimentó
una reestructuración casi completa, con lo que el edificio
actual se ha convertido en una síntesis de elementos góticos
y renacentistas.

La
original cúpula del edificio, de remate piramidal y recubierta
de brillantes azulejos de colores, impregna de alegría la
panorámica de Albarracín con su original nota cromática.
La fachada del templo, por el contrario, es austera y de escuetas
dimensiones, estando los principales tesoros en el espacio interior:
destacan el Retablo Mayor y el dedicado a San Pedro, ambos del siglo
XVI, así como el coro, con una admirable sillería
tallada en el siglo XVII.

La
catedral de Albarracín es también conocida por albergar
uno de los más valiosos archivos de música gregoriana
de España.
Iglesia
de Santa María
He
aquí el edificio más antiguo de la ciudad. Si bien
no se tiene conocimiento preciso de sus orígenes sí
se sabe que es anterior al siglo XII, y que posiblemente fue construido
por los mozárabes para la práctica del culto cristiano.
Tras sufrir un incendio, el edificio fue reconstruido en el siglo
XVI, aunque preservando la estructura original de nave única
y capillas alojadas en los contrafuertes.
Iglesia
de Santiago
Al
igual que la vecina Iglesia de Santa María, este templo muestra
trazas del gótico tardío, pese a ser de construcción
muy posterior, a comienzos del siglo XVI, de la mano del maestro
Alonso del Barrio.

De
notable sencillez estructural y ornamental en su conjunto -donde
destaca la silueta del campanario-, el templo guarda en su interior
un bello Altar Mayor dedicado al Apóstol Santiago.

Tras
la visita al templo nada mejor que pasear por la tranquilidad de
la calle del Chorro, donde puede verse la Fuente del Chorro y beber
de su agua, que según dicen tiene propiedades medicinales.
Otros
templos de interés
Albarracín
cuenta con otras muchas iglesias que merece la pena visitar, tanto
por su valor histórico como por su belleza simbólica
y formal. Tal es el caso de la ermita del Cristo de la Vega, erigida
en el siglo XVII, aunque en su interior custodia una talla románica
de mucha más antigüedad, una delicada Virgen románica
del siglo XIII. También aquí puede verse el curioso
lienzo del Ecce Homo, del siglo XVI.
También
hay que citar la Ermita de San Juan, en lo alto de la localidad,
erigida en el siglo XVII seguramente sobre el lugar donde existiría
una sinagoga judía.

Destaca
también el convento barroco de los Escolapios o el monasterio
de las dominicas de San Bruno y San Esteban, del siglo XVI.
Las
Murallas
Protegiendo
el corazón de la ciudad con su abrazo de piedra, las murallas
ponen el broche de oro al conjunto medieval de Albarracín.

Debido
a los constantes ataques e invasiones, la antigua muralla fue derribada
y reconstruida en varias ocasiones. En la actualidad, el tramo más
antiguo conservado es de principios del siglo X, aunque otras estructuras,
como la Torre Blanca -hoy convertido en mirador- datan del siglo
XIII.

Conviene
mencionar que la muralla formaba parte del primigenio sistema defensivo
de la inexpugnable Albarracín, formado en sus épocas
de máximo esplendor por tres fortalezas distintas: la de
Doña Blanca, El Señorío y El Andador.

Para
entrar al recinto interior, la muralla se abre en dos puertas, el
Portal de Molina y el Portal de Agua. Erigidas sobre ellas, sendas
torres defensivas extremaban la precaución con su vigilancia
constante.
Otras
Imágenes de Albarracín
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| Castillo
de Albarracín |
Vista
de Albarracín |
Puerta
de la muralla de Albarracín |
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Lugares de interés y rutas desde Albarracín
A poco más de media hora de Albarracín,
resulta casi obligada una visita a la ciudad de Teruel, capital
por antonomasia del mudéjar Patrimonio de la Humanidad y
que conserva cuatro de las torres de este estilo más auténticas.


De entre todas ellas son de destacar la catedral de
Santa María de Mediavilla con su genuino artesonado historiado
y policromado, así como la parroquia de San Martín,
famosa por acoger el monumento a los universales Amantes de Teruel.
Dignas de visita son también las torres de San Martín
y del Salvador.


Al norte de la Sierra de Albarracín y perfectamente
accesible desde la localidad de Ródenas, el castillo de Peracense
es una de las fortalezas de mayores dimensiones de la Corona aragonesa,
la cual, además, cuenta con el atractivo de situarse encaramada
sobre una vertiginosa roca que acentúa aún más
su fotogenia.


Al mismo pie de la Ruta del Cid, la hoy pujante población
de Cella, citada expresamente en el Cantar, conserva algunos restos
de origen medieval como la llamada "Fuente de Cella",
el mayor pozo artesano de toda Europa.

Y más allá de los indudables atractivos
históricos y artísticos que ofrece el entorno de Albarracín,
buena parte de su fama viene también dada por su riqueza
natural y paisajística de la Sierra de Albarracín
y Montes Universales, con localidades de enorme personalidad como
Bronchales y Orihuela del Tremedal, o espacios naturales de gran
valor como los pinares de Rodeno o la Cascada del Molino Viejo,
en las proximidades de Calomarde.
