Guía
del Arte Románico en la Comarca de Tierras Altas - Valle del
Tera (Soria)
La
comarca de Las Tierras Altas - Valle del tera ocupa la esquina noreste
de la provincia de Soria, limitando con la Comunidad de La Rioja. También
es habitualmente llamada "La Sierra" por ser un territorio
montañosos, correspondiente al Sistema Ibérico.
La repoblación
de este territorio debió desarrollarse muy tardíamente,
con contingentes de personas provenientes de Segovia y Ávila,
como indica la toponimia de las poblaciones: Segoviela, Pedraza de la
Sierra, Cuéllar de la sierra, Sepúlveda de la Sierra,
Arévalo de la Sierra, Aylloncillo.
Características
del Románico en Tierras Altas y Valle del Tera
La consecuencia
de tan tardía repoblación es que el denominador común
del románico de esta zona es su humildad.
En
casi todos los caos los templos son sencillos, con nave única
y ábside semicircular, con puertas sencillas sin columnas. La
decoración escultórica desaparece completamente o se hace
sumaria.
No cabe duda que
se trata de templos muy tardío -siglo XIII- desarrollados por
manos artesanales, en ese momento final del románico en que se
han perdido las principales dotes artísticas. El material constructivo,
formado por ruda mampostería tampoco favorece la calidad plástica.
Iglesias
y ermitas románicas en Tierras Altas y Valle del Tera
Cerbón,
iglesia de San Pedro Apóstol
La iglesia parroquial
de San Pedro apóstol de Cerbón es uno de los templos
románicos más curiosos de la comarca de Los altos-valle
del tera y de toda la provincia de Soria por lo singular de su planta,
sólo repetida en la Virgen de la Peña de Ágreda.
Tiene dos naves
abovedadas con medio cañón apuntado separadas por tres
arcos diferentes, el que divide el presbiterio es de medio punto, mientras
que los dos restantes son escarzano y ojival. Estos arcos están
apoyados en pilares de planta rectangular y cruciforme, que finalizan
en un doble ábside liso de ruda mampostería con canecillos
con cabezas, personajes, rollos y nacela.
La portada, situada
en el muro meridional, está algo más cuidada. Se abre
sobre cuerpo resaltado y tiene cuatro arquivoltas ojivales planas más
guardapolvos sobre las jambas y dos pares de columnas que apenan esbozan
leves figuras en sus capiteles.

Tradicionalmente,
la planta de doble nave tan poco frecuente en el románico y presente
en dos iglesias del noreste soriano se ha vinculado a influencias aragonesas.
Como apunta Sanz Magaña, la iglesia del monasterio de San Juan
de la Peña, en el norte de la provincia de Huesca presenta esta
disposición.
Yanguas.
Torre de la iglesia desaparecida de San Miguel
La
iglesia de San Miguel, que debió ser parroquia de un barrio
extremo de Yanguas, está arruinada y desaparecida por
completo, pero conserva su esbelta torre edificada en 1146, fecha conocida
gracias a una inscripción en la cara interior del muro este del
pasillo que unía la torre con la iglesia que dice "S(ANCTUS)
MICAEL MARTI®VS ERA MCLXXXIIII".
Se trata de un campanario
de sillarejo de reducida base cuadrada y gran esbeltez. En la base discurre
un pasillo abovedado. En la parte superior se abre un gran ventanal
en cada cara que parece describir arcos de herradura, y por encima un
bonito ajimez con mainel central, también en cada lado. Por último,
el alero que soporta el tejado piramidal es soportado por canecillos.
El interior es completamente
hueco y su bóveda es vaída de lajas irregulares. Aunque
no cuenta con los arquillos y lesenas tan característicos del
primer románico o románico lombardo-catalán, no
cabe duda que su estampa es muy similar. De esta manera, Soria cuenta
con un campanario venido de los Pirineos.
Tera.
Iglesia de Nuestra Señora del Carmen
Tera
es una pequeña población asentada en un valle que le presta
una buen climatología a pesar de la rudeza propia de la región.
Se sabe que fue reconquistada por el rey navarro García Sánchez
en el año 926. Tras las devastaciones de Almanzor debió
esperar tres cuartos de siglo para que sea tomada de nuevo, en este
caso por Alfonso VI, que lo cede al monasterio de San Millán
de la Cogolla.
La iglesia de Nuestra
Señora del Carmen de Tera se conserva aceptablemente a pesar
de los añadidos de rigor. Dispone de una nave, presbiterio recto
y ábside de planta semicircular. La fábrica de la nave
es de mampostería con sillares de refuerzo en las esquinas y
la cabecera es de sillería menuda.
Es
interesante por su portada meridional, semioculta por un porche posterior,
con tres arquivoltas, con decoración de zigzag y lóbulos,
que apoyan sobre columnas vegetales y de volutas.
Otra puerta románica,
más sencilla y cegada, hay en el hastial occidental.
La cabecera, completamente
lisa, sólo se adorna con canecillos historiados muy voluminosos
y bien conservados, repletos de figuras humanas en diferentes actitudes,
alguna erótica, una cigüeña, una gran cabeza humana
con barba, rollos, bolas, etc.
La tosquedad de
las esculturas y su buena conservación hacen muy expresivo este
repertorio. En el interior el arco triunfal es de medio punto y las
bóvedas de la cabecera de cañón y medio punto para
presbiterio y ábside respectivamente. El resto del edificio es
tardogótico, de los siglos XV y XVI, cubriéndose con bóvedas
de crucería compleja.
Valtajeros
En la aldea de Valtajeros
la iglesia parroquial más parece un pequeño castillo
que un lugar de culto ya que están sus muros terminados en merlones
y un matacán delante de la puerta.
Ésta, bajo
un pequeño porche, tiene dos arquivoltas planas. El interior
presenta nave con medio cañón apuntado reforzado por fajones
y testero recto.
San
Andrés de Soria
En San Andrés
de Soria, la iglesia parroquial de San Andrés Apóstol
fue románica aunque está casi completamente refabricada
en los siglos XVI y XVIII.
Sin embargo, y por
fortuna, conserva una puertecita románica muy interesante bajo
un porche enrejado.
Su estructura es
sencilla: tres arquivoltas sobre jambas y una pareja de columnas de
capiteles de personajes y grifos.
Pero lo más
interesante es que en su arquivolta intermedia hay figuras radiales
de cabezas humanas y zoomórficas, monjes, demonios, etc. todo
elo de tanta ingenuidad como expresividad.
Aldealseñor
Aldealseñor
tiene en su iglesia dedicada a la Virgen de la Blanca una portada
con dos arquivoltas planas, una de ellas con guardapolvos de punta de
diamante que más parecen estrellas, y en la clave una talla reutilizada
de un águila de probable origen visigótico.
No debe extrañar
la presencia de esta pieza reaprovechada pues a unos kilómetros
de la población se encuentra una la necrópolis visigoda
de Suellacabras, del siglo V. El ábside es de sillarejo y tiene
dos semicolumnas dividiéndolo en paños. En el interior,
el arco triunfal es apuntado sobre medias columnas.
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