Guía
de monumentos de Consuegra, Toledo
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Consuegra |
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Toledo |
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La
Mancha |
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10.100 |
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705 |
Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Consuegra, Toledo.
Consuegra
se presenta como un rincón manchego lleno de personalidad,
de arraigo y de carácter. La acritud del clima en estas latitudes,
a los pies de los Montes de Toledo, con veranos sofocantes y un frío
que cala los huesos desde mediado el otoño, ha forjado el carácter
de los lugareños haciendo de ellos gente noble, respetuosa
y que sabe valorar la belleza de este paradigmático rincón,
que ya en su día conquistó la imaginación de
Cervantes, quien no dudó en situar en Consuegra el punto de
partida de las andanzas del ingenioso hidalgo Don Quijote.
Consuegra es un
paraje con solera. Los orígenes celtíberos del lugar
se funden con la época de dominación romana, momento
en que nace la antigua Consaburum, dispersa a orillas del río
Amarguillo, en el extremo sureste de la provincia de Toledo.
Castillo
de Consuegra
En la cima del
cerro Calderico, en el extremo sur de Consuegra, se eleva majestuosa
esta fortaleza, erigida en los tiempos de la invasión musulmana,
gozando de gran relevancia durante el califato de Córdoba.
Sin embargo, tras
una historia llena de avatares, de batallas, asaltos y destrucciones,
el castillo que actualmente puede verse data del siglo XII, cuando
fue reconstruido casi íntegramente por los caballeros de la
Orden de San Juan Bautista, que decidieron instalar aquí su
archivo histórico y documental.
Tiempo después,
durante la invasión napoleónica, el castillo sufrió
un devastador incendio que arrasó con su estructura y con los
tesoros de su interior, incluido el archivo de la Orden. El castillo
se sumergió en una época de decadencia hasta 1960, cuando
el Ayuntamiento local decidió reconstruirlo, convirtiéndolo
en uno de los mayores atractivos del pueblo, con sus magníficas
torres se sección cilíndrica cuyos 30 metros de altura
y su ubicación sobre el monte las hacen visibles en muchos
kilómetros a la redonda.
Molinos
de Viento
Emblemáticos,
altivos y sencillos a la par, los molinos de viento se han convertido
en el símbolo por excelencia de Castilla la Mancha, y los de
Consuegra son, junto a los de Campo de Criptana (Ciudad Real) y Mota
del Cuervo (Cuenca), los más conocidos y en mejor estado de
conservación.
En la actualidad
pueden verse 11 de los 13 molinos que desde el siglo XV agitan sus
enormes aspas al son del viento manchego. Situados en las inmediaciones
del castillo, en la cresta del Calderico, los recios molinos seducen
al visitante con su imagen inmutable, la misma que siglos atrás
inspiró a Cervantes para crear la escena más conocida
del Quijote.
Las aspas que
el ingenioso hidalgo confundió con brazos de gigante funcionaron
tiempo atrás para la molienda del trigo. Hoy día los
molinos han sido rehabilitados pese a que alguno conserva intacta
y en perfecto funcionamiento su maquinaria original, tal y como se
demuestra en momentos puntuales como durante la fiesta del Azafrán.
Lo cierto es que
los molinos se han convertido ya en vecinos de renombre de Consuegra,
queridos por propios y extraños, tratados con respeto y admiración
hasta el punto de que cada uno tiene su propio nombre y su seña
de identidad. Así en la visita a Consuegra es imprescindible
pasarse a saludar a Sancho, Bolero, Espartero, Caballero del Verde
Gabán (que guarda en su interior una biblioteca de diversas
ediciones del Quijote), Clavileño, Cardeño, Mambrino,
Rucio, Vista Alegre o Alcancía. Ellos agitarán alegremente
sus aspas para dar la bienvenida al visitante.
Plaza
de España
También
conocida como Plaza Mayor, este es el centro neurálgico de
la población, punto de encuentro que deleita a vecinos y visitantes
con su armoniosa estructura y con la belleza de los edificios que
la jalonan.
Destaca el Ayuntamiento,
hermosa construcción renacentista del siglo XVII y recubierto
con aparejo tradicional toledano, que entremezcla hileras de piedra
y ladrillo. Junto a la fachada se halla el Arco del Cid, recio y robusto
en contraste con la esbelta Torre del Reloj, anexa a él.
Frente al Ayuntamiento,
el edificio conocido como Los Corredores se mantiene en pie desde
el siglo XVIII, luciendo su pintoresca balconada, fotografiada en
incontables ocasiones con sus delicados relieves y sus soportales
de madera. En el interior de Los Corredores puede visitarse el museo
local, con una amplia exposición arqueológica que incluye
piezas del neolítico, muestras de alfarería romana,
armas del Medievo, lápidas y exvotos funerarios y otras curiosidades.
También
en la plaza, la Escuela de San Gumersindo, de principios del siglo
XX, impresiona con su bella fachada de estilo mudéjar.
Consuegra
Religioso: Iglesias y Conventos
Consuegra cuesta
con interesantes muestras de arquitectura religiosa que ofrecen una
visión extraordinaria de la mezcolanza de estilos e influencias
cristianas, judías y moriscas en una simbiosis armoniosa y
de gran belleza formal.
Recorriendo las
laberínticas calles del casco histórico de la ciudad
puede verse la iglesia de San Juan Bautista, de mediados del siglo
XVI, con su elegante portada castellano-mudéjar, o la Iglesia
de Santa María Mayor, erigida en 1723 y hoy convertida en iglesia
parroquial del lugar. Sencillo y austero, con una sola nave, este
templo destaca por contar bajo su ábside con una cripta mudéjar
anterior a la construcción del templo mismo.
Siguiendo el recorrido
se llega al convento de las Reverendas Madres de la Inmaculada Concepción,
sencillo a la par que original, exhibiendo una consagrada fusión
de arte mudéjar con trazas góticas.
También
en pleno centro urbano, la ermita del Santísimo Cristo de la
Vera Cruz es otro de los templos admirados de Consuegra. Erigido en
el siglo XVII sobre los restos del antiguo Palacio Prioral, el templo
deslumbra con su impecable portada de mármol blanco. La tendencia
neoclásica y barroca se aprecia en toda su estructura, que
combina el equilibrio y la simetría con formal con detalles
más pomposos e incluso tendenciosamente recargados.
La sencillez más
absoluta se recupera de nuevo con el Convento de las Carmelitas Descalzas,
fundado a finales del siglo XVI y bien conocido por los trabajos artesanales
de las monjas que aquí habitan, destacando sus bordados, mantelería,
ropa de cama y otros tejidos.
Presa
Romana
Los orígenes
romanos de Consuegra se aprecian con claridad a las afueras de la
población, a unos 4 kilómetros del casco urbano. Allí
se conserva una enorme presa de 800 metros de longitud, lo que la
convierte en el mayor embalse que se conserva del imperio romano.
Cerca de aquí
pueden admirarse otros vestigios romanos de interés, como una
necrópolis e incluso una zona de minas de extracción
de plata.
Azafrán
de Consuegra
A parte del legado
arquitectónico, Consuegra es bien conocida por sus inmensos
campos de azafrán, valiosa especia conocida desde la antigüedad
(se dice que los egipcios la utilizaban ya en el año 2000 a.C.)
y sin duda toque característico de la gastronomía local.
El azafrán
de Consuegra cuenta con un inestimable valor, tanto económico
como social y cultural. La cosecha de su flor, que tiñe los
campos de un delicado manto rosáceo, se celebra con una gran
fiesta llena de símbolos y convenciones que se han mantenido
inmutables desde hace años. La cosecha se hace a mano por las
mujeres del lugar desde finales del verano y cuando finaliza la recogida,
a comienzos de noviembre, se celebra una gran fiesta digna de ver.
Según dicta
la tradición las mujeres que van a casarse reciben como dote
un saco de esta aromática especia, y no es de extrañar,
ya que es más valioso un kilo de azafrán que de oro.
Imágenes
de gran formato de Consuegra
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| Castillo
de Consuegra |
Castillo
de Consuegra |
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