Guía
monumental (arte e historia) y turística
de Escalona, Toledo
|
|
 |
Escalona |
|
 |
Toledo |
 |
Torrijos |
 |
2.374 |
 |
489
m. |
Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Escalona, Toledo
Historia
de Escalona
Escalona
surge junto al río Alberche como un privilegiado enclave de
sabor medieval. Su castillo eleva hacia el cielo robustas fachadas
que guardan celosamente la historia de los reyes que lo engrandecieron
y habitaron. Aunque no siempre fue así. Antes de convertirse
en estratégico bastión y residencia de lujo de la realeza
castellana, esta magnifica mole, declarada Monumento Nacional en 1922,
estuvo en poder de los romanos y mas tarde de los musulmanes.

Durante la reconquista,
en el año 1086, el Rey Alfonso VI de Castilla convierte este
castillo en fortaleza defensiva frente a la amenaza almohade. No en
vano, su emplazamiento no podía ser mejor, en mitad de un acceso
crucial a la capital toledana y flanqueado, de manera natural, entre
río y arroyos.
El
monarca concedió entonces una carta de repoblación de
Escalona a Diego y Domingo Álvarez, quienes mandaron construir
la enorme muralla de un kilómetro y medio de perímetro
y nueve metros de altura, que todavía hoy envuelve la ciudad.
En su día tenia varias puertas que daban acceso a la villa,
la de la Parra, del Río, de San Vicente y de San Miguel, por
la cual se entraba al castillo.
A finales del
siglo XIII, en 1281, Alfonso X, concede la jurisdicción de
Escalona a su hermano Don Juan Manuel, y la villa se convierte,
un año más tarde, en cuna del Infante del mismo nombre,
sobrino del Rey Sabio. El pequeño nacido en esta ciudad, sería
uno de los escritores más cultos de la Edad Media, conocido
en todo el mundo ser el famoso autor de los cuantos de El Conde
Lucanor.

Tiempo después,
en el año 1328, el Rey Alfonso XI, redujo la villa a su obediencia
tras ser tomada por varios señores de la cuenca del Tajo, que
se amotinaron en el castillo en contra de uno de los favoritos del
monarca. Desde entonces, el sitio de Escalona ha estado siempre ligado
al lujo y boato de la corona castellana.
Los
validos de los reyes, fueron los inquilinos más privilegiados
del lugar. Ya en 1424, Juan II entrega la villa a su favorito, Don
Álvaro de Luna. Desde ese momento, el Condestable pondrá
todos sus esfuerzos en dotar a este lugar de un lujo nunca conocido
hasta entonces, y trae expresamente a Escalona artesanos árabes
para dotar de una plástica mudéjar a su envidiado y
nuevo Palacio.
A pesar de la
magnífica obra que Don Álvaro realizó en el Castillo,
a su muerte, su esposa e hijos no pudieron evitar que les fuera arrebatado
por el Monarca y en 1470, Enrique IV se lo entrega de nuevo a un válido,
el Marques de Villena, cuya familia pudo disfrutar de la herencia
durante siglos.
Su ocaso llegaría
durante la guerra de la Independencia Española en 1808. Los
soldados de Napoleón redujeron entonces a ruinas gran parte
del opulento y elegante castillo y construyeron, con sus antiguas
cubiertas, el puente que cruzaba en río Alberche.
Monumentos
de Escalona
El
castillo
Del castillo
de Escalona queda hoy una estructura en dos cuerpos. La parte
más alta del muro mide 10 metros. Su único acceso consiste
en un arco carpanel tallado en estilo gótico, donde figura
el escudo de la familia de Álvaro de Luna.

El primer cuerpo
corresponde al antiguo patio de armas, donde todavía quedan
tres de los primitivos aljibes. Existían además veinte
columnas con capiteles decorados. El segundo cuerpo del edificio constituye
la antigua estructura del Palacio creado por el Condestable de Castilla.
El conjunto tiene una torre del homenaje de planta cuadrada y 22 metros
de altura. En este espacio encontramos también lo que era el
salón principal y una capilla, decorada con bóveda de
ojiva y elaboradas yeserías.
Al igual que en
la ornamentación interior, también en su exterior se
aplicó el elemento árabe, como las torres defensivas
que refuerzan el muro y que se unen por medio de arcos a la estructura
del edificio.
Durante el siglo
XV, la villa de Escalona fue el escenario de algunos acontecimientos
decisivos. En estas tierras se logró la victoria que permitió
a la Reina Isabel la Católica hacerse con la Corona de Castilla,
frente a Juana la Beltraneja.
Otros
monumentos
En cuanto al resto
de monumentos, la villa estuvo jalonada de iglesias, La de
San Vicente, Santa María, San Martín
y San Miguel, de las cuales sólo se conserva la última,
reconvertida en Colegiata a finales del siglo XVII. De esta época
son las dos naves laterales que se añaden a una tercera central,
de estilo gótico.
El enclave de
Escalona, reúne además dos conventos franciscanos,
fundados por el Marqués de Villena, quien además fue
el fundador de otros dos hospitales para pobres, el de Santiago
y el de San Andrés, de los cuales no queda nada hoy
día.
Víctima
del expolio y el abandono, el sitio de Escalona ya no es lo que fue,
pero todavía se vislumbra en el horizonte toledano la bella
silueta de aquél castillo que fue una de las joyas de la Corona
de Castilla.
|
Otros
libros destacados del mes
|
|
|
|
|
|
|