Urueña es
una singular población de Valladolid localizada en un alto
de los Montes Torozos.

Y decimos que
Urueña es un pueblo singular por su ambiente medieval que se
respira por el trazado de sus calles y rincones. También tiene
un muy interesante patrimonio monumental, del que destacamos la iglesia
parroquial de la Asunción y especialmente la Ermita
de la Anunciada y el conjunto formado por la muralla y
el castillo.
Iglesia
Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.
Situada en el
casco urbano de Urueña, la iglesia de la Asunción fue
construida sobre los restos de una iglesia anterior románica
dedicada a Nuestra Señora del Azogue.
Es un templo tardogótico
del siglo XVI aunque con la consabidas reformas y añadidos
de otros siglos.
Urueña.
Ermita de la Anunciada
La Ermita de la
Anunciada es, sin duda, el monumento más importante y valioso
de Urueña. Y es que se trata de uno de los edificios más
peculiares del románico castellanoleonés por ser uno
de los contadísimos edificios perteneciente al primer románico
o románico lombardo, no sólo de la provincia de Valladolid,
sino de toda Castilla y León.
La ermita de Santa María de la anunciada fue la iglesia del
monasterio de San Pedro y San Pablo de Cubillas, de origen mozárabe.
Se encuentra a las afueras de la villa, en medio de campos de cereal
por lo que su contemplación es de intensa belleza.

El templo románico
lombardo que vemos actualmente debió construirse en la sexta
o séptima década del siglo XI (algunos autores piensan
que es, incluso, anterior a estas fechas), siendo, por tanto, uno
de los más primitivos edificios del románico castellanoleonés.
Tiene tres naves,
más ancha y alta la central, crucero no destacado en planta
pero sí en altura, cimborrio octogonal sobre el transepto y
cabecera triabsidal escalonada.
Lamentablemente,
tan singular y noble edificio no se ha librado de las edificaciones
parásitas, como la espadaña y el camarín de la
Virgen adosado a la cabecera, ambos realizados en el siglo XVII por
el obispo Antonio de Isla, amén de una sacristía unida
al ábside de la Epístola y un pórtico en su fachada
de los pies.
Toda
la ermita está construida con sillarejo de piedra del Páramo
de textura muy porosa, que causa una engañosa impresión
de envejecimiento.
Los muros se decoran
con los característicos arquillos y lesenas lombardas.
Las naves se abovedan
con medio cañón reforzado por fajones, que continúan
hasta el suelo mediante pilastras. Dos pares de vanos con arco de
medio punto abiertos en la parte superior de la nave central iluminan
el interior.
Todos los arcos
formeros y torales son de medio punto, lisos y sin dobladura, mostrando
una arquitectura limpia, muy propia casi de lo prerrománico.
El cimborrio es
muy característico de esta fase del románico. Sobre
los cuatro arcos torales se edificaron trompas bien trazadas convirtiendo
el cuadrado en un octógono iluminado por cuatro vanos abiertos
a los puntos cardinales. A partir de aquí, progresivamente,
el octógono se transforma en cúpula semiesférica.
Muralla
y Castillo
Urueña
es una ciudad amurallada, cuyo castillo se ubica en una de las esquinas,
apenas diferenciable de la propia muralla. La muralla es de mampostería
y se encuentra un tanto desmochada y rebajada. Tiene torres de planta
semicircular y dos puertas, la de la Villa y la del Azogue.

El conjunto de
murallas y el castillo de Urueña está en proceso de
restauración para devolverle su lozanía.
Otros
monumentos y lugares interesantes de Urueña
Otros lugares
interesantes son el monasterio de San Nicolás, llamado de Villabín,
del siglo XI, o el de Nuestra Señora de la Asunción
del S XV, así como el Museo de Campanas o ir a la Fundación
Joaquín Díaz, guardiana del patrimonio musical, con
su museo de instrumentos musicales, situada en una casona del S XVII.