Como ocurre
en otros muchos casos del románico rural castellano, esta
encantadora iglesita se encuentra en un lugar casi deshabitado.
En este caso, se trata de un minúsculo barrio llamado Tenzuela
perteneciente a Santo Domingo de Pirón, en el sureste de
la provincia de Segovia.

Para acceder
a la iglesia románica de San Miguel de Tenzuela hay que tomar
la carretera que desde Santo Domingo de Pirón conduce a Berrocal
y La Cuesta. Como veremos al final, toda esta comarca está
repleta de iglesias parroquiales y ermitas tardorrománicas.

La iglesia de
Tenzuela se encuentra a pocos metros de la carretera citada anteriormente
y bastante asilada de otras viviendas y edificaciones, por lo que
se puede contemplar y fotografías sin objeciones.
Fue un típico
templo rural de una sola nave, con galería porticada en el
muro meridional, pero tanto el pórtico como el ábside
sufrieron importantes reformas en el siglo XVIII.

Por fortuna
gozó de una espléndida restauración realizada
a mediados de los ochenta del pasado siglo en la que se pudo recomponer
la galería porticada gracias al reaprovechamiento de piedras
incrustadas en sus muros.

La presencia
de dovelas, capiteles, sillares etc. de viejas galerías románicas
embebidos en los muros de los templos segovianos es de lo más
habitual. Creemos que en los siglos románicos la mayoría
de las parroquias segovianas contaría con su respectivo pórtico.
Con el transcurrir de los siglos, bien por alteraciones humanas
o por derrumbes accidentales, la mayoría de los pórticos
fueron desapareciendo y su material empleado para construir muros
de cierre de porches modernos u otras partes reformadas del templo.

Afortunadamente,
en Tenzuela este material ha permitido la reconstrucción
de la galería aunque hay que advertir que no son originales
las dovelas de los arcos ni gran parte de los sillares del muro,
aunque sí es románica la mayoría de los capiteles,
los canecillos y las molduras de la cornisa.

Galería
porticada
La galería
porticada de la iglesia de San Miguel de Tenzuela tiene cuatro arcos
más la entrada en su costado meridional. Otra pequeña
puerta se abrió en el flanco oeste de la misma.
Las tallas de
los capiteles de son mayoritariamente vegetales con cestas ocupadas
por grandes hojas que, a pesar de imitar acantos, más bien
parecen helechos. Alguno es figurado como el situado en el extremo
oriental que está bastante roto aunque parece representar
el combate entre basiliscos y serpientes, escena presente en otras
iglesias románicas de la comarca del Pirón.
Los canecillos
del pórtico representan personajes con cuernos, arpías
y otros animales fantásticos, bustos humanos, uno de ellos
muy curioso, mesándose los bigotes con ambas manos.

Cada esquina
de la galería está rematada por una columna, cuyos
capiteles tienen motivos vegetales de hojas carnosas.
Puerta
La puerta de
la iglesia de Tenzuela es uno de los mejores ejemplares del románico
rural segoviano dada la exuberante y delicada ornamentación,
con motivos vegetales característicos de la comarca, que
la adorna.

Se abre sobre
un saliente arimez de sillería perfectamente escuadrada y
pulida. Además del guardapolvos ajedrezado presenta tres
arquivoltas. La externa tiene los clásicos florones inscritos
en círculos y óvalos, que gracias a la maestría
de la mano que las esculpió, usando la técnica de
trepanado, resaltan carnosamente de la superficie, pareciendo desprenderse
de la piedra. La central es de simple baquetón y, por último,
la inferior presenta flores de aro cuyos tallos adquieren imaginativas
formas, especialmente acorazonadas.
Esta planta
también aparece esculpida en los cimacios de los capiteles
que luego describiremos y que se impostan anillando el arimez. Resulta
sumamente curioso cómo en uno de los lados, el maestro del
taller esculpió las más delicadas flores de aro que
hemos visto en el románico segoviano, mientras que en el
lado opuesto, un discípulo trazó una maraña
de tallos sin lograr, en absoluto, el mismo efecto plástico
anterior.

Hay que recordar
aquí que la flor de aro (Arum Italicum) se llama también
"flor de la primavera" y "llave del año"
por dar sus espectaculares frutos rojos en primavera, tiempo de
renovación y abandono del oscuro invierno. Es posible que
ésa sea la razón simbólica por la que esta
planta gramínea esté muy presente en la escultura silense,
aunque también hay que decir que tanto la planta como sus
frutos son venenosos.

Las columnas
son dos. En el capitel izquierdo, según la mirada del espectador,
hay una serie de guerreros un tanto desgastados pero donde se aprecian
todavía sus armamentos y cotas de malla.
El capitel derecho
muestra dos parejas de palomas picoteando frutos.

Interior
En el interior
del pequeño templo se conserva sólo el tramo recto
de la cabecera y el arco triunfal de acceso que es apuntado. Los
capiteles del arco triunfal tienen motivos tallados con palmetas
y pareja de leones de enorme tamaño y espectacular escorzo
lleno de expresividad que recuerdan los de Santa María de
Fuentidueña.
Los muros del
presbiterio presentan los habituales arcos ciegos.

El capitel central
del muro sur está muy bien tallado, con grandes grifos que
muestran las alas desplegadas y sus cuellos vueltos hacia atrás.
El septentrional tiene arpías que entrecruzan sus alargadas
colas.
Al igual que
las flores de aro de la portada, estos animales de la cabecera reflejan
la lejana influencia silense que ya anunciamos anteriormente.

En el rincón
del hastial se encuentra la pila bautismal que es de forma de cuba,
no campaniforme como es lo habitual. Las pilas de cubeta suelen
ser más antiguas que las de cáliz por lo que no sería
de extrañar que los arcos de herradura incisos con las que
está decorada pudiera reflejar una mayor antigüedad
que la propia iglesia.
Estas pilas
con arcos ultrasemicirculares siempre desconciertan cuando las encontramos
en templos románicos porque nos podemos decantar por considerarlas
de tradición prerrománica y por tanto anteriores a
la iglesia o, por contra, podemos pensar en que fueron esculpidas
por artífices mudéjares.

Poco más
queda de hablar de la escultura de San Miguel de Tenzuela, aunque
sí de pintura, puesto que han aparecido frescos muy deteriorados
con la muerte de Cristo entre los dos ladrones y un Pantocrátor
con Tetramorfos.
Rutas
desde Tenzuela
En los alrededores
de Tenzuela hay un buen ramillete de iglesias románicas que
pueden consultarse en:
Románico
en la comarca de Turégano y El Pirón 
Nos referimos
a las iglesias de Caballar, con su buen campanario y precioso interior
abovedado o las de La Cuesta y Basardilla, bastante más alteradas
pero que conserva buenos elementos arquitectónicos y escultóricos.

Algo más
alejadas, pero perfectamente accesibles en pocos minutos en coche,
también podemos visitar las dos iglesias de Turégano
si nos dirigimos al norte, o las de Pelayos del Arroyo y Sotosalbos
al sureste.
