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Museo Nacional de Arte Romano. Mérida (Badajoz)



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Guía del Museo Nacional de Arte Romano. Mérida (Badajoz)

Introducción

El Museo Nacional de Arte Romano se integra dentro del Conjunto Arqueológico de la ciudad de Mérida, declarado "Patrimonio de la Humanidad" en 1993 por la Unesco por su gran interés histórico y monumental. Mérida se encuentra en el norte de la provincia de Badajoz.

Estatua de Plutón. Museo de Mérida

Concretamente, el Museo Nacional de Arte Romano se ubica junto al conjunto arqueológico formado por el teatro y el anfiteatro. El Museo se inauguró en el año 1986, y su edificio constituye un hito dentro de la arquitectura española contemporánea. En la actualidad, la institución recibe un elevado número de visitantes, y es uno de los más importantes museos arqueológicos de ámbito nacional.

El Museo de Mérida, obra cumbre del arquitecto Rafael Moneo

Breve historia del Museo Nacional de Arte Romano

El Museo Nacional de Arte Romano es una institución cargada de historia que comienza en el siglo XVI con una importante colección epigráfica propiedad de un aristócrata instalada en su propio palacio y engrandecida posteriormente por su propio hijo.

Estatua probablemente de Proserpina. Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

En el año 1838 se creó en la ciudad de Mérida un Museo Arqueológico Provincial, instalado en la iglesia del convento de Santa Clara, que tras la Desamortización había pasado a manos del Estado. Debido a las sucesivas excavaciones emprendidas sobre todo en la primera mitad del siglo XX, el espacio pronto se quedó obsoleto. El Museo permaneció en esta situación hasta 1975, época en que ya había alcanzado categoría de Centro Nacional como ejemplo de la romanización peninsular, y es que no se puede entender la importancia de este museo sin comprender su entorno: la gran Emérita Augusta romana, uno de los principales núcleos de la Hispania Romana y que todavía con los visigodos guardó el segundo puesto en importancia tras Toledo, hasta que entró en decadencia con los musulmanes.

El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida es rico en escultura. En la imagen: un personaje mitraico

Aprovechando el citado 1975, año del bimilenario de la fundación de Mérida, es cuando se decidió crear un Museo de ámbito nacional dedicado al proceso de romanización de la Península Ibérica, y al arte y la cultura romanas. Esta decisión, sin embargo, no se acompañó de otro edificio, y este tuvo que esperar hasta el año 1980.

Fresco de un combate contra un león

La nueva construcción fue ejecutada por el arquitecto Rafael Moneo (Tudela, 1937) entre 1981 y 1985 en la calle José Ramón Mélida y fue inaugurado oficialmente en 1986.

Mosaico

La colección visigoda

Cuando los fondos fueron instalados allí, las colecciones visigodas, que habían sido almacenadas durante los primeros años de existencia del nuevo Museo Nacional, regresaron a la iglesia del convento de Santa Clara, donde se creó el Museo del Arte y la Cultura Visigoda, con un discurso que permite enlazar con el Museo Nacional de Arte Romano.

Sala del Museo del Arte y la Cultura Visigoda

Más información del Museo del Arte y la Cultura Visigoda de Mérida

El edificio de Rafael Moneo

El actual Museo Nacional de Arte Romano, ubicado en una nueva sede, es un edificio emblemático obra del arquitecto Rafael Moneo, que sustituyó al antiguo Museo Arqueológico Emeritense, creado en 1838.

Este autor crea un edificio que respeta al máximo el yacimiento arqueológico que se descubrió cuando se emprendió la excavación previa a la construcción, perteneciente a una zona suburbana de Augusta Emerita. Se trata de un complejo dividido en dos partes, conectadas mediante una pasarela. En el primer espacio se sitúan los servicios y el área administrativa, mientras que la segunda área, mucho más monumental, se destina a la exposición permanente, repartida a lo largo de tres alturas. Las ruinas del yacimiento arqueológico se encuentran en la cripta, perfectamente integradas con la arquitectura del edificio, y mediante un corredor, el Museo se comunica por allí con la zona del teatro y el anfiteatro.

Exterior del Museo Nacional de Arte Romano. Mérida

En el conjunto del edificio Moneo consigue que la arquitectura romana y a arquitectura contemporánea establezcan un diálogo en donde las amplias salas, los muros paralelos, el ritmo de la sucesión de arcos de medio punto y la suave luz cenital son los protagonistas, creando un espacio acorde con las piezas expuestas. El edificio está construido en hormigón, aunque sus muros se encuentran revestidos de ladrillo, aparejado como usualmente lo hacían los romanos.

Museo Nacional de Arte Romano. Mérida. Edificio de Moneo

Partes del Museo

El discurso expositivo

En la planta baja el recorrido se organiza en torno a los diferentes edificios que articulaban una ciudad romana, y su cotidianidad.

Planta baja del Museo de Mérida

El Museo tiene cuatro plantas divididas en varias salas cada una: planta baja, 1º y 2º y cripta, en las que se muestran distintos elementos encontrados en Mérida que junto a la investigación, difusión y didáctica han hecho de esta institución un referente para entender la cultura romana en la península ibérica, su interacción con las culturas foráneas, su forma de vida y gobierno, sus estructuras, su arte, su religión y sus ritos…

Columna gigante en la planta baja del museo

La primera planta es un corredor sobre la nave central de la planta inferior, cuyas dimensiones son más reducidas y por este motivo, aquí se exponen piezas de pequeño formato, como cerámicas o monedas, dentro de diferentes vitrinas. Por último, la planta superior se encuentra dividida en varias salas, y en ellas el discurso es más específico y se centra en la colonia de Augusta Emerita. A continuación se destacan algunas de las salas más representativas, donde se exponen las principales obras de la colección permanente del Museo.

Musa de la música

Planta Baja

Edificios de espectáculos públicos

En las primeras salas de la exposición permanente de la Planta Baja del museo encontramos objetos que formaron parte de los edificios para espectáculos públicos: teatro, circo y anfiteatro, mostrándose algunos objetos que se han encontrado en estos edificios.

Cornisa del teatro romano

Del citado teatro podemos disfrutar de hermosas estatuas que formaron parte del edificio (las que actualmente se ven en el teatro son réplicas), y están fechadas entre finales del siglo I y principios del II d.C.).

Emperador divinizado

Más concretamente, podemos destacar las estatuas procedentes del frente escénico del Teatro (ss. I - II d. C.), con representaciones de una musa, del dios Serapis, y de un emperador.

Cabeza de Serapis

Entre las diferentes imágenes resaltan las de Proserpina y Plutón, dioses de los avernos, así como de la madre de aquella, la también diosa Ceres (de la agricultura).

Estatua de la diosa Ceres

También se exponen dos estatuas de emperadores romanos con trajes militares y detalles arquitectónicos como cornisas.

Máscara teatrla procedente del Teatro romano de Mérida

La exposición se completa con máscaras de actores y pequeñas esculturas y relieves. Hay que destacar la serie de cabezas de los emperadores y su familia, que formaban parte del ritual ceremonioso que tenía lugar en estos edificios. De todas ellas la más sobresaliente es la cabeza velada del emperador Augusto (s. I d. C.), una de las piezas más notables del Museo. Se trata de una escultura realizada en mármol de Carrara, hallada en el peristilo del Teatro, que representa al emperador con un velo sobre su cabeza, como símbolo de su potestad como Máximo Pontífice.

Cabeza de Augusto velado, de las piezas más importantes del Museo Nacional de Arte Romano

En otras salas de la misma planta las piezas provienen de los otros dos importantes edificios de espectáculos de Mérida: el circo y el anfiteatro.

Inscripción de un gladiador a la diosa Némesis

Entre lo más destacado figura la inscripción pintada procedente de una de las grandes puertas del anfiteatro dedicada por un gladiador a la diosa Némesis), y bronces con los distintos números del circo y del anfiteatro (un púgil, escenas de carros y luchas de animales salvajes, etc.)

Mármol con gladiadores

La religión romana

Las siguientes salas se encuentran dedicadas a la religión romana, y en ellas se muestran fundamentalmente cabezas, bustos y estatuas de las diferentes deidades.

Una de las piezas más destacadas es una gran columna de granito, de fuste estriado y con revestimiento de estuco, con capitel corintio, procedente del templo de Diana, y que formaba parte del foro de la ciudad.

Enorme columna procedente del foro de Mérida

También sobresale la estatua de Cronos mitraico, (s. II d. C.), que representa al dios desnudo con una serpiente a su alrededor, una cabeza de león en el torso y un macho cabrío junto a su pierna. En su cabeza hay dos agujeros, donde se situarían los rayos de bronce, y en los omoplatos, otros dos orificios testimonian el lugar en el que se insertarían las alas.

En el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida se exponen numerosas piezas escultóricas relacionadas con el culto mitraico, como este Cronos Mitraico

En la siguiente sala puede verse un conjunto de tres esculturas formadas por Esculapio, Mercurio y Venus.

Estatua de Mercurio

Otra de las piezas más destacadas de este espacio es la llamada "Cabeza del genio de la Colonia" (s. I d. C.), una representación del genio protector de Emerita Augusta, realizada en mármol. La extraordinaria maestría técnica que el artista demuestra poseer, particularmente visible en la labra del cabello, y el tono de la piedra, han llevado a pensar que se trata de una obra importada.

Estatua de la diosa Venus

El espacio doméstico

En esta sala puede verse una pequeña maqueta que ilustra la disposición de las domus (edificios de viviendas) de la colonia, y la localización de foro y sus principales edificios. Junto a ella se exponen diferentes objetos procedentes en su mayoría de villas suburbanas, como un brocal de pozo con escenas báquicas, o diferentes mosaicos que decoraban estos espacios.

Maqueta de la Mérida romana

Se ha trasladado una habitación de una casa romana, hallada de forma casual en una calle cercana al Museo, con unas pinturas murales de gran calidad, que representan escenas de caza, y representaciones de juegos circenses.

Casa romana con excelentes frescos murales y mosaicos en el suelo

El foro de Augusta Emerita

Las tres últimas salas de la planta baja del Museo Nacional de Arte Romano están dedicadas a los dos foros que existieron en Mérida, su función, y sus edificios más representativos.

Esculturas y relieves procedentes de los dos foros de Mérida

En el muro de la nave central, expuestos a la altura original, se puede ver una parte del conjunto escultórico del entablamento del pórtico del foro municipal, formado por clípeos decorados con temas mitológicos, placas marmóreas y estatuas.

En la primera de las salas se expone una figura de Marco Agripa, (s. I d. C.), que sirve para crear un discurso en torno a la eficacia del foro como lugar de propaganda política. En el siguiente espacio hay dos fragmentos de esculturas monumentales, que representan al príncipe Anquises, y a su hijo Eneas, el héroe romano del que descienden Rómulo y Remo, que aparece representado con vestimenta militar, en alusión a su participación en la guerra de Troya y a su condición de guerrero. En la última sala se exponen varios capiteles y una gran basa de mármol, que muestran la arquitectura monumental que tuvieron los foros.

Planta Primera o intermedia

La primera planta o intermedia se dedica a la cerámica romana, los columbarios, la artesanía del hueso, la numismática, orfebrería y el vidrio.

Objetos romanos de vidrio  en el Museo

Cerámica

Al subir a la Primera Planta, nos encontramos con la importante producción romana de cerámica, con sus diferentes variantes y estilos y sus influencias, en las que se aprecia la herencia griega, las tradiciones locales provenientes de la Península Itálica y las manifestaciones autóctonas de las distintas áreas geográficas ocupadas por el Imperio.

Piezas de cerámica

Se trata de cerámicas corrientes, de cocina, y vajillas de lujo como la terra sigillata.

Cerámica romana: lucernas

Los objetos de hueso

También en este piso superior, una de las salas más destacadas es la dedicada a los objetos fabricados con hueso, tales como agujas, mangos de cuchillos, espátulas, hebillas de cinturón o cucharillas. Son particularmente originales algunos instrumentos expuestos que se utilizaban para jugar, como unos dados, unas fichas, y unos cubiletes.

Díptico consular de marfil

Pero sin duda lo más sobresaliente de este espacio es un díptico consular realizado en marfil, en una fecha tardía (s. V. d. C.), adquirido recientemente por el Museo. La placa muestra una figura masculina, con toga, túnica, y un nimbo sobre su cabeza, dentro de un tondo adornado con formas vegetales, y una inscripción en la parte superior. Se trata de un objeto propagandístico, que formaba parte de las cubiertas de un libro, aunque, por desgracia, falta la parte posterior, que se uniría a la portada por medio de una bisagra.

Detalle del Díptico Consular del siglo V d.C. adquirido por el Museo Nacional de Arte Romano recientemente

Planta Segunda

Los motivos de las piezas expuestas en esta segunda planta o planta superior se relacionan con la administración en la colonia, la misma colonia en sí, profesiones, el retrato romano (una impresionante colección de retratos de la escuela emeritense que funcionó desde la fundación de la ciudad en el 25 antes de Cristo hasta el siglo III después de Cristo sin interrupciones) y la Mérida paleocristiana.

También son protagonistas numerosas lápidas y mosaicos que pueden ser contemplados perfectamente a esta altura.

La Administración de la Colonia

Varias salas ilustran sobre la forma administrativa y política romana. Como colonia, Augusta Emérita se formó con los soldados retirados tras las guerras cántabras.

Podemos ver inscripciones que hablan del legatus Augusti pro praetore, delegado del poder central y encargado de gobernar la provincia, que se apoyaba en el Senado de la ciudad. El senado se encargaba de organizar actos religiosos, el fisco y representaba a la ciudad fuera de ella. También concedían honores a los personajes destacados. Entre las inscripciones encontramos también temas de mantenimiento de la ciudad, la red viaria, la organización de juegos, etc. Por estos elementos conocemos la responsabilidad de ediles, magistrados y otros cargos administrativos.

Otros escritos hablan del tema constructivo, desde la organización de las cuadrillas de obreros. Piezas constructivas como tejas, o un precioso mosaico con una escena de caza en el centro, decoración geométrica y figuras simbólicas de las cuatro estaciones, terminan de mostrar el panorama de la importancia constructiva y arquitectónica de la ciudad.

Mosaico con una escena de la caza del jabalí

El retrato romano

La segunda planta del Museo Nacional de Arte Romano también cuenta con una excelente colección de bustos y de retratos privados, como demuestran otras dos salas.

Estos retratos se utilizaban con frecuencia en los monumentos funerarios para recordar a los difuntos. Se pueden ver varios ejemplos de bustos de mujeres, la mayoría de la época de Augusto y Nerón (ss. I- a. C - I d. C.), entre los que sobresale un busto conocido popularmente como "La gitanilla" (s. I d. C.). Representa a una joven romana, con un peinado formado por largos mechones, un flequillo que le cubre la frente y dos patillas curvadas, que quizás muestre algún tipo de moda indígena. En sus orejas se pueden ver los agujeros en los que se insertarían los pendientes, algo habitual en este tipo de bustos.

Sala con numerosos retratos romanos

También pueden verse retratos de cuerpo entero, como la estatua de la anciana que muestra una actitud relajada, sujetando el manto con una mano, en una posición de marcado hieratismo.

Retrato romano de impactante realismo

En la siguiente sala hay un numeroso grupo de retratos masculinos, caracterizados todos ellos por su marcado realismo, que se conseguía en muchas ocasiones colocando una máscara de cera sobre el rostro del difunto.

El arte y la cultura en la colonia de Augusta Emerita

En este espacio hay algunos relieves y pinturas murales que ilustran la importancia que las expresiones artísticas tuvieron en la sociedad romana. Lo más destacado de esta sala son dos grandes mosaicos. Por un lado, se expone el conocido como "Mosaico cósmico" (s. II d. C.), procedente del atrio de la Casa del Mitreo, que muestra una representación del Cosmos, con unos colores excepcionales, en donde los personajes representados se encuentran identificados con sus nombres latinos.

La otra pieza destacada es el "Mosaico de los Siete Sabios" (s. IV d. C.), que ocupa una pared entera de la sala, e ilustra la importancia de la filosofía en la sociedad romana. En él se representan, en un extremo, los Siete Sabios de Grecia, identificados por sus nombres en griego. En el extremo contrario aparece representado el episodio de la cólera de Aquiles, narrado en La Ilíada, escena sobre la que presumiblemente se encuentran discutiendo los sabios.

Mosaico de los Siete Sabios

La Mérida cristiana

Hasta una fecha reciente, esta sala constituía la última de la exposición permanente del Museo. En ella se muestran testimonios de la persecución que sufrieron los primeros cristianos, a finales del siglo IV y los primeros años del siglo V, enlazando así con las colecciones visigodas. Se puede ver una inscripción referida a Santa Eulalia, con un pequeño texto que ensalza la virtud de esta figura. También se exponen los restos arqueológicos hallados en el subsuelo de la iglesia de Santa Eulalia, y que muestran un túmulo y una necrópolis cristiana. Otras piezas destacadas son una placa de cancel, un dintel con las letras alfa y omega y un crismón. En una vitrina hay algunos objetos cotidianos de pequeño formato con símbolos cristianos.

Placa con inscripción y crismones cristianos

El Missorium de Teodosio

Desde el año 2007 el Museo ha añadido dos salas más, en la primera de las cuales se expone una reproducción del Missorium o Disco de Teodosio I (s. IV d. C.), hallado en el siglo XIX en Almendralejo (Badajoz), y cuyo original se conserva en la Real Academia de la Historia. Se trata de un plato conmemorativo del reinado de este emperador (347-395), realizado en plata e importado seguramente desde Constantinopla.

Reproducción del Missorium de Teodosio

El relieve muestra al emperador con su corte, bajo una arquitectura monumental. En la parte inferior hay una alusión a la fertilidad de la tierra y la riqueza durante su gobierno. Alrededor hay una inscripción que bordea la escena superior, lo que ha permitido identificarlo.

Detalle del Missorium o Disco de Teodosio

El mosaico de los Aurigas

En el último espacio se muestra el impresionante Mosaico de los Aurigas (s. IV d. C.), hallado en unas excavaciones en una calle de Mérida. Se trata de una gran superficie dividida en tres grandes bloques.

El mosaico de los Aurigas es de los más espectaculares del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

En las dos laterales se representan escenas de aurigas victoriosas, identificadas mediante el nombre del jinete y del caballo en latín, y que seguramente se refieran a dos destacadas figuras de este tipo de competiciones. En la escena central, más deteriorada, se puede ver en un tondo, diferentes escenas en las que aparece el dios Baco.

Parte del Mosaico de los aurigas

El yacimiento arqueológico de la Cripta

Otro de los espacios imprescindibles es la Cripta. Situada en los cimientos del museo, ya que se trata de restos arqueológicos encontrados al construir el edificio y que se dejaron a la vista del público como una sala más.

Una de las estancia del yacimiento arqueológico de la Cripta

La idea de mostrarlos así es transportar al visitante tras el paso por las otras salas en las que ha visto los objetos en vitrinas, al espacio real donde estos estaban situados e imaginar el ambiente romano. Se puede ver un tramo de conducción de agua de la colonia, que partía del depósito situado junto a la "Casa del Anfiteatro", hacia la zona central de la ciudad (hasta uno de los dos foros de Augusta Emerita).

Tramo de calzada romana

También hay un tramo de la calzada romana que enlazaba la ciudad con Corduba (Córdoba), y parte de los muros de una villa, que conserva restos pictóricos. Además hay restos de otras viviendas y las ruinas de un edificio de considerables dimensiones, con una arquitectura monumental y restos pictóricos, que se ha identificado con una construcción cristiana.

Restos de una vivienda de la cripta con pinturas murales

Autores del texto del artículo:
Víctor López Lorente y David de la Garma

Pinche para ver nuestro Vídeo sobre el Conjunto Monumental de Mérida

 

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Última actualización de "MUSEO NACIONAL DE ARTE ROMÁNO, MÉRIDA (BADAJOZ)" en diciembre de 2014

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