Guía de la Abadía de Montmajour,
Francia
Introducción
La abadía de Montmajour es uno de los
conjuntos monumentales medievales más importantes y sorprendentes
de La Provenza.
Se ubica sobre una colina rocosa que en la
Edad Media estaba rodeada de marismas formando una isla. Este
lugar está a escasos kilómetros de la ciudad de
Arlés, dentro del Departamento de Bouches-du-Rhône
en la actualmente llamada región de Provenza-Alpes-Costa
Azul.

Existen leyendas que ligan la figura de San
Trófimo a este lugar aunque hay contradicciones entre las
fechas.
Otra tradición retrasa su fundación
a la época del rey merovingio Childeberto I (c.496-558)
que haría construir aquí una iglesia para servir
de culto a una comunidad eremítica que habitaba el lugar.
Se ha considerado que este sea el monasterio
situado en una isla del Ródano de donde fue abad san Cesáreo
entre el 499 y 502, antes de fundar Saint-Jean de Arlés.
Otra versión sitúa la misma colonia eremítica
en época carolingia.

Independientemente de las fechas que se barajen,
lo más probable es que, efectivamente, en el lugar hubiera
un importante número de ascetas realizando vida de retiro
eremítico y que ese fuera el embrión del nuevo monasterio,
como sucedió en innumerables lugares de Europa en los siglos
altomedievales.

En cualquier caso, lo que sí sabemos
en que la primera comunidad monástica benedictina se estableció
en este lugar allá por el año 949. En esa fecha,
una tal Teucinda, de familia noble, adquirió la isla y
en el 977 la dio a la comunidad que la poblaba, que en ese momento
ya había regularizado su situación y era seguidora
de la Regla de San Benito.

No mucho después, La Abadía de
San Pedro de Montmajour se convirtió en el panteón
de los condes de Provenza en el siglo XI y en 1019 se aprueba
la indulgencia plenaria (Perdón de Montmajour) de los peregrinos
que visiten el fragmento de la vera cruz que poseía el
monasterio.
Será en los siglos XI y XII, cuando
este cenobio irá creciendo rápidamente y ganando
influencia en Arlés y en toda la Provenza, acumulando propiedades
por donaciones de la nobleza y creando una amplia red de prioratos
dependientes, alcanzando la cifra de 56 en el siglo XIII. La afluencia
de devotos atraídos por la Vera Cruz también influyó
en su prosperidad.

Durante las guerras que asolaron Provenza en
el siglo XIV, los monjes amenazados por la violencia y la destrucción,
protegieron su monasterio con obras militares: construyeron una
muralla circundante hoy desaparecida y una alta torre de homenaje
todavía llamada Torre de Pons de l'Orme, que lleva el nombre
del abad.
Poco después, y como sucedió
en buena parte de la Europa Bajomedieval, Montmajour fue a caer
en manos de abades comendatarios de la nobleza lo que provocó
su crisis progresiva a partir del siglo XIV.

A petición del arzobispo de Arlés
y en contra del consejo de los monjes, la congregación
de Saint-Maur se encargó de restaurar la abadía.
Tomó posesión de ella en 1639, restableció
la disciplina y comenzó a construir nuevas dependencias
a partir de 1703.
En 1786 la abadía de Montmajour
fue secularizada y luego, durante la Revolución Francesa,
vendida como propiedad nacional. Los edificios, parcialmente destruidos,
fueron comprados por la ciudad de Arles en 1838. Muy poco después,
la Abadía de Montmajour fue declarada Monumento Histórico
de Francia.

Como consecuencia de tan dilatada historia,
el interesantísimo conjunto abacial de Montmajour se compone
de varias iglesias, capillas y fortificaciones:

Arquitectura
Ermita de Saint-Pierre (San Pedro)
Esta deliciosa y sugerente construcción
es una pequeña iglesia semitroglodita, instalada en la
cara sur de la colina de Montmajour y construida entre 1030 y
1050. Representa el testimonio arquitectónico más
antiguo del lugar y uno de los más antiguos de la arquitectura
medieval francesa a caballo entre lo prerrománico y lo
románico. Sus capiteles está relacionados estilísticamente
con los del claustro del abad Ardain en Tournus fechados entre
1028 y 1052.

La ermita, precedida por un vestíbulo
destinado a enterramientos rupestres, incluye dos naves paralelas
de las cuales la del fondo, al norte, que es la más antigua,
está íntegramente excavada en la roca.

La nave sur, cubierta con bóveda de
cañón, termina en un ábside semicircular
con bóveda de cuarto de esfera. Los arcos formeros caen
sobre pilares y columnas acodilladas de fustes romanos de acarreo
y capiteles originales del siglo XI que imitan los corintios con
algunos añadidos como rosetas y palmas. La capilla de Saint-Pierre
contiene la lápida del conde de Provenza Geoffroy, fallecido
en 1061 o 1062.

Un estrecho pasaje conduce a una especie de
cueva natural que representa, a los ojos de algunos, las celdas
de los primeros ermitaños.

Monasterio medieval de Saint-Pierre
Se trata del grueso de dependencias construidas
durante la Edad Media para la comunidad benedictina de la Abadía
de Montmajour. Consta de una iglesia, un claustro románico-gótico
y la sala capitular.

Iglesia superior
La iglesia superior -porque debajo hay una
cripta- está dedicada a Santa María. Es un templo
del siglo XII, aunque algunas partes no se terminaron hasta el
XV. Desde el punto de vista artístico se trata de un templo
mayoritariamente de estilo románico.

Tiene planta de cruz, con una sola y corta
nave de sólo dos tramos aunque estarían previstos
más, transepto y cabecera de tres ábsides de planta
semicircular en el interior. Sin embargo, al exterior los absidiolos
lcolaterales son rectangulares y el ábside principal es
hemipoligonal de cuatro lados.

La nave y los brazos del transepto se cubren
con bóvedas de medio cañón y el crucero con
bóveda de crucería. El aspecto interior es monumental
y austero, como si fuese una iglesia de Císter.

La mayoría de los capiteles son fitomorfos
aunque hay alguna cesta con un rostro humano.

Iglesia inferior (cripta)
Esta iglesia está construida sobre una
interesante cripta cuya planta y estructura no es nada convencional.
Consta de una nave principal y una de transepto con una capilla
en cada extremo.

Existe una estrecha girola o corredor semicircular
alto y estrecho. En el centro de la nave, un tramo rectangular
conduce a la capilla mayor con planta de herradura, rematada con
una cúpula, y cuyos gruesos muros están atravesados
por cinco nichos, cada uno abierto en el eje de las cinco capillas
radiales, dando al conjunto una transparencia simbólica
imbuida de misterio.

Cada una de estas capillas o absidiolas constituye
un pequeño santuario en miniatura con su pequeño
altar secundario.

Claustro
El claustro de la Abadía de Montmajour
se ubica al sur de la iglesia de Santa María. Es rectangular
y fue construido durante los siglos XII y XIII. Las pandas se
cubren con bóvedas de medio cañón.

Tres de las cuatro arquerías (la panda
oeste fue reformado en el siglo XVIII) son semejantes: arcos de
medio punto se apoyan sobre parejas de columnas pareadas de fustes
troncocónicos. Cada tramo de cuatro arcos pequeños
es envuelto por un gran arco rebajado o escarzano. En medio de
estas agrupaciones de arcos hay potentes pilares en forma de cruz.

En cuanto a los capiteles de todas estas galerías,
son casi todos vegetales, aunque en la panda meridional hay una
serie de capiteles góticos historiados con los pasaje de
la Anunciación, la Coronación de la Virgen, Pentecostés,
La comida con Simón el leproso en Betania y algunos temas
caballerescos.

También encontramos escultura figurada
en uno de los pilares esquineros y, sobre todo, en las ménsulas
que soportan los arcos fajones de las bóvedas.

La Capilla de Sainte-Croix
Según la tradición, los monjes
de Montmajour conservaban un fragmento de la Vera Cruz. Su veneración
solemne se habría establecido en 1030. A pesar de las dificultades
de acceso a través de las marismas, el "Perdón
de Montmajour" tuvo tanto éxito que en el siglo XII
(entre 1170 y 1180) los monjes, para preservar su tranquilidad
y clausura, tuvieron que hacer construir una capilla fuera del
recinto con el nombre de la Santa Cruz para confinar a la multitud
de fieles fuera del monasterio.

Situada a poca distancia (unos 200 metros)
al este de la valla del monasterio, esta pequeña obra maestra
del arte románico provenzal se encuentra aislada. Fue diseñada
según el modelo de un relicario. El pequeño edificio
adopta una planta centralizada con cuatro ábsides perpendiculares
entre sí que simbolizan la cruz de Cristo, a la que se
accede por un vestíbulo o nártex.

Estos cuatro ábsides semicirculares
tienen bóveda de cuarto de esfera y el espacio cuadrado
central se eleva a modo de un cimborrio y se cubre con bóveda
esquifada de cuatro paños.
Exteriormente, los ábsides son lisos y el cimborrio tiene
en sus cuatro caras un remate triangular.
La Torre Pons de l'Orme
Como ya indicamos, en el contexto bélico
de las guerras que afectaron a la Provenza en el siglo XIV, el
abad Pons de l'Orme (1368-1380) mandó construir un castillo
militar para la defensa de los monjes de la Abadía de Montmajour.
De este edificio castrense se han perdido los muros periféricos
pero se conserva la torre del homenaje que es de factura espectacular.

Tiene planta rectangular y mide 26 metros de
altura, con un saliente hacia el oeste correspondiente a la escalera
de caracol que da acceso a los distintos niveles. Originalmente
estaba dividida en tres niveles mediante suelos de madera. El
piso superior que se abre a la terraza está defendido por
almenas, matacanes sobre ménsulas y garitones en las esquinas.

Dependencias neoclásicas de principios
del siglo XVIII de Saint-Maur
Cuando la Abadía de Montmajour pasó
a depender de la congregación de Saint-Maur, se acometieron
nuevas obras en las estancias monacales. Se iniciaron en 1703
y afectaron al refectorio, dormitorio, biblioteca y alojamiento
para invitados. Estas obras se llevaron a cabo dentro de un frío
estilo neoclásico. Aunque bastante en ruinas han quedado
numerosas edificaciones de esta época.
